¿Negociaciones con los talibanes? | Política | DW | 18.05.2011
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Política

¿Negociaciones con los talibanes?

Estados Unidos podría haber entablado diálogo directo con los talibanes. Algo que solo tendría sentido si también participan actores locales y regionales, como afirmó a DW-WORLD.DE el experto en Afganistán Thomas Ruttig.

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Pakistán, India,...¿qué equilibrios geopolíticos hay que tener en cuenta a la hora de negociar con los talibanes?

Según publica "The Washington Post", Estados Unidos ha participado en conversaciones directas con talibanes afganos. Conversaciones que, según la versión del rotativo estadounidense, se habrían celebrado en Alemania y Catar. El objetivo sería permitir al presidente Barack Obama hablar de "avances" hacia un acuerdo cuando en julio anuncie la retirada de tropas del país.

DW-WORLD.DE: El gobierno afgano negocia desde hace algún tiempo con los representantes de los talibanes. Según informaciones no confirmadas, los Estados Unidos habrían entablado también conversaciones directas con los talibanes. ¿Son estas conversaciones la anhelada solución del conflicto en Afganistán?

Thomas Ruttig: Debe haber contactos directos en interés de todos los afganos que están en contra de la guerra y del derramamiento de sangre en su país. Y ésos son la mayoría. Pero no se trata solamente de un diálogo con los talibanes, sino también de conversaciones con todas las fuerzas políticas y sociales destacadas en Afganistán. No debería quedarse en acuerdos entre el gobierno actual en Kabul y los talibanes. Lo importante es que sea la mayoría de la población la que asuma las conversaciones de paz.

¿Qué intereses podrían tener los talibanes ahora, en esta situación, donde se sienten más fuertes, para negociar con los estadounidenses y el gobierno afgano un posible reparto del poder?

Creo que una parte de la cúpula política de los talibanes rechaza realmente un reparto del poder de ese tipo. Pero quiero ser optimista y afirmo que también entre los talibanes hay personas que piensan desde el punto de vista político y que no quieren que su propia gente, es decir, los afganos, mueran. En los años 2007 y 2008 hubo una gran disputa en el seno de los talibanes sobre si los atentados suicidas eran o no un acto islámico. Muchos de los talibanes respondieron negativamente a esta pregunta. Algo que contribuyó a que fuéramos optimistas sobre la posibilidad de encontrar una lengua común con la que dialogar con ellos sobre determinadas cuestiones. Pero para saber qué quieren los talibanes, primero hay que hablar con ellos.

Thomas Ruttig Afghanistan Analyst Network

Thomas Ruttig ha estado frecuentemente en Afganistán y conoce de primera mano la realidad del país.

Para muchos afganos, los talibanes son mercenarios armados en Pakistán y enviados hasta Afganistán. Una imagen que no ha cambiado en los últimos diez años. Sin embargo, hay expertos que califican a los talibanes de "movimiento nacional". ¿Cómo es posible conjugar ambos conceptos?

La discusión sobre presentar a los talibanes como un movimiento nacional responde a la comparación con Al Qaeda. Al Qaeda es una organización que actúa a nivel internacional, que tiene objetivos globales. Pretende edificar un califato mundial. Tengo la impresión, por lo que he experimentado personalmente, que los talibanes, al contrario que Al Qaeda, solamente tienen una agenda para Afganistán. Los talibanes no quieren un emirato en Berlín, Londres o Nueva York, lo quieren en Kabul. Naturalmente, hay muchos afganos que no quieren eso. Es por eso que se dan tantas dudas y miedos.

Desde el punto de vista político, los talibanes representan puntos de vista muy diferentes. El motivo, que se trata de un movimiento relativamente amplio. Hay que potenciar a aquellos miembros más pragmáticos dentro del movimiento talibán. A aquellos que no solo piensan en hacer saltar por los aires a quienes no son creyentes. No obstante, conviene no olvidar que no hay talibanes liberales.

La influencia de Pakistán sobre los talibanes está fuera de duda. Pakistán teme que sus intereses no se tengan en cuenta en el caso de negociaciones de paz directas con los talibanes. Es decir, a Islamabad le gustaría tener voz y voto a la hora de diseñar el futuro de Afganistán. ¿Cómo hay que tratar este tema?

Naturalmente, los talibanes han experimentado siempre un enorme apoyo por parte de Pakistán. Un apoyo dek que aún hoy siguen disfrutando, político y seguramente también militar. Esto tiene que ver con los intereses de seguridad de Islamabad, de su Ejército y de sus servicios secretos. Para alcanzar una solución política efectiva para Afganistán, las potencias regionales deben contemplar también los intereses de Pakistán. Eso sí, el gobierno de Islamabad debería ser instado a reflexionar sobre sus intereses nacionales y a calibrar si lo que exige no es quizás demasiado: es decir, un gobierno en Kabul que apoye unilaterlamente a Pakistán y no a la India.

El triángulo formado por Afganistán, Pakistán e India solamente puede alcanzar una solución duradera para Afganistán si lo hace de forma conjunta. Y ahí, Pakistán debe jugar un papel constructivo. Sin embargo, cuando uno observa cómo Islamabad niega haber sabido algo sobre el escondite de Bin Laden en Pakistán, uno tiene la impresión de que aún falta mucha dosis de realismo.

¿Eso significa que no es posible la paz en Afganistán sin que haya cooperación a nivel regional?

Mantener buenas relaciones con Pakistán es algo que debería hacer cualquier gobierno afgano bien asesorado. No hace falta que se ofrezcan muestras de amor, lo importante es mantener buenas relaciones con Pakistán, pero también con el resto de países vecinos. Realizar acusaciones cruzadas es algo que no ayuda a ninguna de las partes en conflicto. Un conflicto que no se resolverá solamente a través de conversaciones directas con los talibanes, aunque ese sería un primer paso.

Thomas Ruttig es codirector de la Red de Analistas para Afganistán, un "Thinktank" con sede en Kabul y Berlín.

Autor: Ratbil Shamel
Editor: Pablo Kummetz

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