Murió Manuel Fraga, decano de la política española | Europa al día | DW | 16.01.2012
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Europa al día

Murió Manuel Fraga, decano de la política española

Manuel Fraga Iribarne, un político que prácticamente lo logró todo, con excepción de la presidencia del gobierno español, murió en su casa de Madrid. Para unos fue aperturista; para otros, rémora del franquismo.

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Manuel Fraga Iribarne, en imagen de archivo.

Acababa de cumplir 89 años en noviembre y su salud, muy deteriorada, no resistió el embate de una afección respiratoria. Manuel Fraga Iribarne, un político que prácticamente lo logró todo, con excepción de la presidencia del gobierno español, murió en la noche de hoy en su casa de Madrid.

En España se hablaba de él como de uno de los últimos dinosaurios de la política, a la que dedicó 60 años de su vida: de ministro del dictador Francisco Franco a padre de la Constitución Española en la transición, de candidato a la presidencia del gobierno a presidente del Ejecutivo regional gallego, y de ahí a senador.

Aperturista para unos, rémora del franquismo para otros, Fraga anunció ya en septiembre que abandonaba ese tren. Su salud se había deteriorado mucho y su trayectoria, al fin y al cabo, era ya más que dilatada. "Yo soy el decano de los políticos españoles", dijo él mismo en alguna que otra ocasión.

Nacido en la localidad gallega de Vilalba (Lugo) el 23 de noviembre de 1922, entró en política en 1951. Su gran salto llegó en 1962, cuando Franco lo nombró ministro de Información y Turismo, un cargo en el que estaría hasta 1969. Artífice del "boom" turístico de esos años, suyo es el famoso lema con el que se promovió en Europa la España de sol y playa: "Spain is different!".

Ministro de Información con Franco

Mítica es su imagen en el mar en la localidad andaluza de Palomares, en el sur del país. En 1966 se bañó allí para demostrar que no existía riesgo de contaminación radiactiva después del siniestro de un avión estadounidense con bombas nucleares ocurrido meses antes en la zona.

En esos años, no obstante, también tuvo a su cargo la propaganda del régimen como ministro de Información. Estaba al frente del aparato de censura de toda noticia u opinión que cuestionara la legitimidad de la dictadura, aunque su Ley de Prensa e Imprenta de 1966, conocida como "Ley Fraga ", supuso cierta apertura.

"La cuestión es saber qué clase de ministro de Franco he sido yo. Yo fui en la última etapa quien planteó reformas, hizo la ley de prensa e introdujo una revolución económica con el turismo, y eso lo sabe todo el mundo", se defendió él en alguna ocasión frente a quienes seguían recordándole su pasado como alto funcionario del régimen. "Nadie elige la época histórica en la que le gustaría vivir".

Pero le gustara o no, lo cierto es que era el último superviviente político de la dictadura franquista y ese pasado no lo pudo dejar atrás nunca. Hay quien sostiene que con Fraga desaparece el último eslabón que aún unía a la derecha española del siglo de XXI con el franquismo.

De hecho, hace tan sólo unos días, la Comisión por la Recuperación da Memoria Histórica de La Coruña pidió a una jueza argentina que lo encausara como cómplice de los crímenes del franquismo que la magistrada investiga desde el Cono Sur.

Candidato eterno

Tras la muerte de Franco y con la irrupción de la transición de la dictadura a la democracia, fundó Alianza Popular (AP), el germen del que hoy es el gobernante PP y ejerció como uno de los padres de la actual Carta Magna española.

Al frente de AP, fue candidato a la jefatura del gobierno español, pero no logró llegar a ella. Y entonces despejó el camino para que tras la refundación de la formación, que pasó ya a llamarse Partido Popular, su sucesor al frente del mismo fuera José María Aznar.

Tachado de populista y autócrata por sus adversarios, pero querido por sus seguidores por el gran amor a su Galicia natal, se convirtió en el jefe del gobierno autonómico gallego en 1990. Desde ese cargo, en el que permaneció hasta 2005 ganando una elección tras otra, antepuso los intereses de la región a los del Estado español. Y no dudó en realizar una ya muy criticada visita al líder libio Muammar al Gadafi para conseguir nuevos caladeros para la flota pesquera.

Catedrático de Derecho Político y de Teoría del Estado y Derecho Constitucional, escribió casi 100 libros y se codeó también con Fidel Castro, pese a la política de distanciamiento que oficialmente mantiene el PP respecto al régimen comunista de la isla. Y es que a ella, como tantos gallegos, emigró su padre en su día.

En sus últimos años al frente de la Xunta de Galicia, "Don Manuel", como muchos lo llamaban, tachó de "cretinos" o "bellacos" a quienes dudaban de su capacidad física para seguir gobernando.

Hasta no hace tanto y pese a su edad, su actividad era casi frenética. Fue en abril de 2011 cuando tuvo que bajar el ritmo, obligado por una operación de cadera. A partir de ahí tuvo que cambiar su bastón por una silla de ruedas. Y limitar su actividad a leer libros y prensa y a paseos por los alrededores de su casa junto a la hija con la que vivía en la capital.

DPA

Editor: Enrique López

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