Mundial 2026: los más insólitos estadios de fútbol en México
En México, país coanfitrión del Mundial 2026 y apasionado por el fútbol, este deporte se juega en todas partes, ya sea en desguaces, tejados de supermercados, bajo puentes de autopistas y hasta en un cráter volcánico.

La cancha de los dioses
En las afueras de la Ciudad de México, equipos de aficionados se reúnen en una cancha de fútbol singular, conocida como el "La cancha de los Dioses". Se ubica en el cráter del extinto volcán Teoca. Situada a casi 700 metros sobre la capital mexicana, la cancha fue creada por la comunidad local hace más de 60 años.
Pasión bajo la sombra
Autos arriba, deporte abajo: En esta cancha de la colonia Las Águilas, se juega fútbol a la sombra del segundo piso de la vía periférica. El fútbol es, por mucho, el deporte más popular en el país coanfitrión de la Copa Mundial 2026 y está profundamente arraigado en la sociedad. El partido inaugural de la Copa Mundial de la FIFA de este año se disputó en la Ciudad de México el 11 de junio.
Gambeteando en el techo
Ciudad de México es una de las megaurbes más grandes y densamente pobladas del mundo, con más de nueve millones de habitantes en 1.497 kilómetros cuadrados. Por lo tanto, no hay mucho espacio para instalaciones deportivas. Sin embargo, Ciudad de México tiene más canchas de fútbol que parques. Esta cancha en particular, ubicada en Santa Fe, fue construida sobre el techo de una tienda Costco.
Valle de lágrimas
Al pie del densamente poblado Cerro de la Campana, en un barrio humilde de Monterrey, Humberto Guadalupe, de 14 años —apodado "Messi" por sus amigos y familiares—, pasa los fines de semana en la única cancha de fútbol de la comunidad. Al igual que el legendario jugador argentino lo hizo en su momento, Humberto sueña con convertirse algún día en profesional.
La estética del fútbol
El estadio universitario de Toluca está adornado con el gigantesco mural "Aratmósfera", del artista Leopoldo Flores Valdés. Cubre una superficie de más de 20.000 metros cuadrados, abarcando las gradas y parte del cerro de Coatepec, y es el mural más grande de México.
Variedad colorida
Vibrante en todos los sentidos: esta plaza pintada con colores vivos en un complejo residencial de Tlatelolco, en la Ciudad de México, alberga partidos de fútbol para promover el deporte dentro de la comunidad LGBTIQ+ local. El fútbol es un elemento unificador en la sociedad mexicana: se estima que más de ocho millones de personas en todo el país lo practican activamente.
Solo volar es más hermoso
Incluso sin un Mundial, el fútbol está omnipresente en México: la gente juega donde sea que haya un poco de espacio. En Ecatepec, Estado de México, una cancha está como encajada entre modestas viviendas y el fuselaje de un avión. La cancha forma parte del Parque Avioneta, que alberga una colección de aviones militares fuera de servicio.
Patear una pelota en pleno Patrimonio de la UNESCO
En Xochimilco, los futbolistas aficionados viajan en lanchas tradicionales de madera, llamadas "trajineras", a través de los canales hasta algunas de las últimas canchas de césped natural que quedan en la Ciudad de México. Se hallan enclavadas en las chinampas: islas artificiales creadas por los aztecas hace más de 1.000 años. La zona es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
Antecedente del fútbol
Fútbol junto a las pirámides: en Teotihuacán, a unos 50 kilómetros al norte de la capital mexicana, el pasado está presente. Este sitio arqueológico es una de las antiguas metrópolis más importantes de México. Los antiguos mexicanos ya practicaban un juego similar al fútbol llamado Ullamaliztli, en el que el balón solo se podía tocar con el cuerpo, no con las manos ni los pies.