Migración: la UE pide solidaridad | Europa | DW | 27.09.2017
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Europa

Migración: la UE pide solidaridad

50.000 nuevos refugiados, más deportaciones y más controles fronterizos: la UE apuesta por no obligar a sus Estados miembros y por pedir la solidaridad de todos.

El lema del comisario de migración de la UE, Dimitris Avramopoulos, pareció ser este miércoles (27.09.2017) "reconciliar en vez de dividir” para quitarle combustible al acalorado debate sobre migración en la UE.

Avramopoulos quiere todavía reubicar los "viejos casos” en la UE. En Grecia hay alrededor de 2.000 personas, y en Italia 7.000, que cumplen con los requisitos para recibir asilo. La UE exigió hoy a los países miembros que se comporten de forma solidaria.

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Tanto Hungría como Polonia siguen negándose a acoger refugiados de Italia y Grecia. Avramopoulos no especificó cómo quiere obligar a dichos países a que acepten a los refugiados. La cifra de 120.000 personas en 2015, de la que partían los ministros de Interior de la UE entonces, ya no es actual: "Ya no es necesario, porque la cifra migratoria de la ruta de los Balcanes y del Mediterráneo se ha limitado drásticamente”, dijo Avramopoulos.

En vez de usar un sistema de cuotas, la Comisión de la UE apuesta ahora por el reasentamiento. En la reubicación, los refugiados o solicitantes de asilo se trasladan directamente de los países de tránsito, como Turquía, o desde los centros de registro de Grecia o Italia, a los otros países de la UE. La participación en este programa de reasentamiento es voluntaria. Por ahora solo lo han aceptado 13 países miembros de la UE, además de Noruega e Islandia. Polonia y Hungría no participan. Con este programa se han acogido ya a 23.000 personas en la UE de forma legal.

El comisario de la UE propone reubicar a otras 50.000 en los próximos dos años y asevera que no es una cifra extremadamente alta, teniendo en cuenta los 65 millones de refugiados que están en camino por el mundo.

Grecia: refugiados en la isla de Quíos.

Grecia: refugiados en la isla de Quíos.

Más expulsiones

La UE estudiará a quién concede los visados e intentará atraer a inmigrantes útiles para la economía europea. Por otro lado, los que no tienen derecho a permanecer en la UE deberían abandonarla, por lo que aumentará considerablemente el número de repatriaciones, expulsiones y deportaciones.

Alrededor de 1,5 millones de personas sin derecho a permanecer en el continente, siguieron viviendo en la UE. En 2014 y 2015, solo abandonó la UE el 36% de los inmigrantes que debían irse.

¿Y qué pasa con el Espacio Schengen?

Debido al gran número de migrantes en 2015 y 2016, Austria, Alemania, Francia, Bélgica, Dinamarca y Suecia ubicaron más personal en sus fronteras para lograr un mayor control de la migración. El control de las personas en el Espacio Schengen se suspenderá en noviembre, ya que se trataba de una excepción.

Sin embargo, algunos países, entre ellos Alemania, quieren seguir realizando controles esporádicos en sus fronteras. La canciller alemana, Angela Merkel, dijo que suspendería los controles cuando los expertos de la Policía Federal confirmaran que ya no son necesarios.

Dimitris Avramopoulos, comisario de la UE.

Dimitris Avramopoulos pide a todos los estados miembros ser solidarios.

Nuevos motivos para viejos problemas

Los países miembros de la UE que, después de noviembre, deseen seguir controlando las fronteras, tendrán que aportar otro motivo como, por ejemplo, la amenaza para la seguridad nacional. Para Bélgica y Francia es el terrorismo.

El Ministro del Interior alemán, Thomas de Maizière, quiere también remitirse al terrorismo como motivo de amenaza. La Comisión de la UE quiere relajar los códigos fronterizos del Espacio Schengen para poder permitir más excepciones. Para ello, todos los miembros de la UE tendrían que decidir a favor de esos cambios. Si se aprueba esa medida, los controles fronterizos se ampliarán hasta tres años más. Alemania exigió cuatro años.

De forma paralela, los controles de las fronteras exteriores de las UE se ampliarán. Desde abril de 2017 se controla a las personas que viajen y que sean solicitantes de asilo y se comprueba la veracidad de los documentos de identidad. En un futuro próximo, se registrarán los datos de todos los viajeros que accedan o abandonen la UE. Además, las personas no procedentes de la Unión Europea deberán poner a disposición sus datos antes de viajar. Este nuevo sistema es el que ya se está usando en Estados Unidos, Australia y Canadá.

Bernd Riegert (RMR/CP)

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