Mi experiencia en Córdoba, Argentina | Economía creativa | DW | 08.09.2017
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Economía creativa

Mi experiencia en Córdoba, Argentina

Verónica Marchiaro nos cuenta su experiencia durante su viaje a su país y provincia natal, Córdoba, Argentina. Durante su estadía llevó a cabo diversas entrevistas para un nuevo episodio de Economía Creativa.

Hacía varios años que no visitaba Argentina, mi país natal. Y aunque jamás logro desconectarme de lo que allí sucede, es siempre diferente ver todo de primera mano, escuchar a la gente, vivir lo que pasa en carne propia.

El tema que me llevó hasta allí esta vez fue el rodaje para la serie Economía Creativa sobre una aplicación para el campo y el ecosistema emprendedor en la provincial de Córdoba. Temas y lugares muy caros para mí, ya que allí en la Universidad de Córdoba estudié, y en el campo crecí.

El "emprendedorismo” es un término que se escucha mucho últimamente en Argentina, y que despierta en algunos muy malos recuerdos, porque lo asocian al "cuentapropismo” mentado y propulsado en tiempos de la última dictadura militar, o porque se lo interpreta como un elogio a la "meritocracia”, a alentar el camino individual donde se impondrá el más fuerte, el más listo o el que tenga mejores cartas en la mano.

El ejemplo del Ecosistema Emprendedor de la Provincia de Córdoba, que arrancó hace una década, es un modelo donde se asocian el Estado como principal impulsor, la Universidad como incubadora de ideas y el sector privado, mediante las aceleradoras que promueven la financiación de proyectos. El lema de este modelo - dibujado a semejanza del ecosistema emprendedor de Israel- es: por cada dólar del Estado habrá un dólar privado para apoyar al emprendedor.

Así se impulsan proyectos de base tecnológica, sobre todo, surgidos en la Universidad, que han logrado consolidarse como opciones válidas a nivel internacional. Y también emprendimientos vinculados al medio ambiente, al reciclaje, a la energía solar. La creatividad y las ganas no pueden ser algo malo, si el Estado además sostiene a esos emprendedores con planes de negocios y créditos.

Porque emprendimientos son también las editoriales basadas en el concepto de "crowdfounding”, las ONGs y fundaciones, las bibliotecas populares, las empresas recuperadas, las cooperativas, las instancias sin ánimo de lucro cuyo objetivo es contribuir al bien social, al bien común de algún grupo.

Incluso, en los mejores casos, los emprendimientos comerciales más exitosos pueden devolver luego a la sociedad sus beneficios mediante proyectos sociales o educativos. 

Verónica Marchiaro, periodista DW.

Verónica Marchiaro, periodista DW.

Los emprendimientos (o startups) devenidos luego en pequeñas y/o medianas empresas, son el principal dinamizador de las economías. Generan valor pero sobre todo, empleo. Solo en Argentina, el 90% de las empresas eran, hasta hace poco, pymes. Y es que los primeros meses del gobierno de Mauricio Macri han supuesto un revés muy duro para las pymes y emprendedores. Cierres, quiebras y miles de despidos.

Lo importante es que no se desvirtúe la idea de emprender asociada a la economía social y creativa. Y que no se pierda de vista la importancia del empleo formal, es decir, que no hay que aceptar una eventual precarización laboral. Y que no se considere el emprendedorismo como una forma de tapar baches que no logra cerrar el Estado.

Emprender conlleva sí la idea de riesgo y fracaso. Pero también la idea de un sueño. Eso está en el espíritu del hombre, desde siempre.