Manuel Fraga: ″La experiencia de Fidel Castro está agotada″ | Política | DW | 08.08.2006
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Política

Manuel Fraga: "La experiencia de Fidel Castro está agotada"

Dos gallegos históricos que se entienden pese a las diferencias ideológicas: Manuel Fraga y Fidel Castro. DW-WORLD habló con el ex ministro español y ex presidente de Galicia sobre esa relación y sobre el futuro de Cuba.

En pro de los gallegos de Cuba y del amor por la isla. Raúl Castro y Manuel Fraga.

En pro de los gallegos de Cuba y del amor por la isla. Raúl Castro y Manuel Fraga.


Un ex ministro de Franco y un jefe revolucionario pueden tener cosas en común. Las raíces, por ejemplo. "Yo tengo una relación con Cuba muy particular porque yo soy hijo de emigrantes que se conocieron en Cuba", dice Fraga. También el padre de Fidel Castro fue uno de esos gallegos que se marcharon a "hacer las Américas". "Era de una provincia de Lugo, de la que vengo yo también", comenta Fraga.

"Le hice notar a Fidel Castro cuando vino a Láncara [pueblo natal del padre de Castro] que los que emigraban a Cuba no eran los hijos de los grandes terratenientes de Galicia, ni de los empresarios. Eran los hijos de las familias numerosas del campesinado". Y por su compromiso con esos gallegos que emprendieron el viaje hacia Cuba, que fueron muchos, considera Fraga una obligación mantener buenas relaciones con la isla. "El centro gallego de Cuba era uno de los mejores centros gallegos de América. Yo tengo verdadero cariño por Cuba y tengo la obligación de defender a los gallegos de allí".

DW-WORLD: ¿Cuándo se encontró usted por primera vez con Fidel Castro?

M. F.: En el 91, en Cuba. Él me llevó a ver el lugar donde practicaba su deporte favorito, que era la pesca submarina, rodeado de cuatro o cinco guardaespaldas que llevaban unos enormes pistolones en unas fundas de plástico. Entonces estaba en plena forma. Y era una zona no lejana a la famosa batalla de Cochinos, donde [Fidel Castro] tenía un lugar de refugio y donde me explicó su teoría sobre la mejor preparación de la langosta.

Manuel Fraga

Manuel Fraga fue durante 16 años presidente de Galicia.

DW-WORLD: Comparando su biografía política con la de Fidel Castro, saltan a la vista las diferencias ideológicas. ¿Forma la política parte de sus conversaciones o tratan ustedes de evitar el tema?

M. F.: La conversación política la tuvimos al año siguiente, en el 92. Fidel Castro pidió venir a Galicia y en ese momento tuvimos una conversación larga, de tres horas por lo menos, en la que yo le expliqué la necesidad, tal y como yo la veía, de hacer una transición. Porque aquello, después de él, no podría durar. Le insistí muchísimo en esto. No le pude convencer. Y hay un testigo de esa conversación que es Mario Vázquez Raña, el dueño de la antigua cadena Sol, de más de 60 periódicos en México. Fidel Castro ha aludido a esa conversación, desfigurándola, en unas declaraciones a un señor Ramonet, director de Le Monde Diplomatique, en las que dice que yo le propuse el modelo de transición de Nicaragua. ¡Yo le propuse la [transición] española!

DW-WORLD: ¿Ha llegado para Cuba el momento de la transición?

M. F.: Pues yo sospecho que sí, pero la verdad es que la transición en Cuba depende de tres factores que no son fáciles de poner de acuerdo. Hace falta que Washington proceda con sentido común, hace falta que en Miami los exiliados hagan lo mismo y hace falta que en La Habana, Raúl Castro y sus colaboradores hagan lo mismo. No son tres cosas fáciles de poner de acuerdo, pero todo depende de eso. Y Cuba se lo merece.

DW-WORLD: Usted ha vivido ya como político en activo una transición a la democracia- la española. ¿Qué consejo le daría a Fidel Castro y a la oposición deseosa de emprender el cambio?

M. F.: Yo a Fidel Castro le expuse mi opinión en aquella ocasión y le propuse hacer una transición como se hizo en España. Buscando ese acuerdo: con Washington, con Miami… aquí nos pusimos de acuerdo socialistas, comunistas, gente como yo, del centro-derecha, etc. y llegamos a hacer juntos una Constitución. Eso es lo que hay que hacer allí. Lo malo es que la propia oposición a Fidel Castro en Miami está muy dividida. Pero dicho todo esto, el consejo es: sentido común en Washington, sentido común en Miami y sentido común en La Habana.

DW-WORLD: ¿Cree usted que, teniendo en cuenta la situación actual, logrará imponerse el sentido común?

M. F.: Fidel Castro ha nombrado a un grupo de seis personas, no ha dejado el poder solamente a su hermano Raúl Castro, que por cierto es un hombre realista. Yo fui muy amigo de Eduardo Barreiros, un industrial español que intentó allí [en Cuba] construir una industria de motores, y que me dijo "yo he dado aquí cuatro o cinco consejos de sentido común. Cuando se los he expuesto a Fidel no me escuchó, cuando hablé con Raúl acabaron por tener realización".

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