Los derechos de los pueblos indígenas | Proteccion del medioambiente | DW | 07.08.2012
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages
Publicidad

Proteccion del medioambiente

Los derechos de los pueblos indígenas

El presidente boliviano de origen indígena se dirige a las Naciones Unidas

El presidente boliviano de origen indígena se dirige a las Naciones Unidas

De acuerdo a los cálculos de las Naciones Unidas, más de 370 millones de personas pertenecen a uno de los 5.000 pueblos indígenas en 75 países del mundo. Todos juntos formarían la tercera nación más grande del mundo. Los pueblos indígenas habitaban y poseían sus territorios ya mucho antes de que Cristóbal Colón, Hernando de Magallanes y Vasco da Gama "descubrieran" el Nuevo Mundo. Con frecuencia, durante la colonización, sus culturas fueron destruidas. Además, se crearon nuevas estructuras estatales y se delinearon nuevos límites territoriales sin que los pueblos nativos tuvieran el derecho de tomar parte en las decisiones. Incluso grandes pueblos fueron exterminados. Hasta el día de hoy, muchos pueblos indígenas son víctimas de la discriminación y la persecución.

El convenio N° 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre los “Pueblos Indígenas y Tribales en países independientes” es hasta hoy la única norma internacional jurídicamente vinculante sobre los derechos de los pueblos indígenas. El tratado de 1989 les otorga el derecho a su propio territorio, su propia forma de vida, su cultura y su lengua. Además, se establecieron estándares mínimos para los Estados en referencia al trato de los pueblos nativos. Sin embargo, hasta ahora, sólo 22 países han ratificado el tratado.

La lucha de los pueblos indígenas por la toma de posición de las Naciones Unidas duró casi todo un siglo. Ya en 1923, Deskahah, cacique de los iroqueses, viajó a Ginebra para luchar por los derechos de su pueblo ante la Liga de las Naciones. Finalmente, en 2007, se aprobó la Declaración de la ONU que reconoce los derechos de los pueblos indígenas. Sin embargo, ésta no es vinculante. Lo trágico para los indios de Norteamérica es que precisamente faltan las firmas de los presidentes de Estados Unidos y de Canadá.