Los cargos contra Netanyahu agudizan el caos político en Israel | El Mundo | DW | 22.11.2019
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El Mundo

Los cargos contra Netanyahu agudizan el caos político en Israel

A pesar de su fama de “mago político”, los cargos contra Netanyahu ponen en peligro sus aspiraciones de seguir en el poder y dificultan la gobernabilidad del país. Mientras tanto ¿qué pasa con Palestina?

El sistema político de Israel entró el jueves (21.11.2019) en un histórico momento de crisis, después de que el primer ministro, Benjamin Netanyahu, fuera formalmente acusado de corrupción, solo un día después de que fracasara su tercer intento de formar gobierno en este año. Las cuestiones legales sobre cómo Netanyahu podría afrontar las acusaciones o solicitar la inmunidad empuja al actual callejón sin salida a sumirse en un caos mayor. Muchos aspectos de la situación no tienen precedente legal en Israel. A pesar de su fama de "mago político”, los cargos contra él dificultan las aspiraciones de Netanyahu de seguir en el poder.

¿Y ahora qué?

Según Natael Bandel y Jonathan Lis, del diario israelí Haaretz, Netanyahu tiene 30 días para pedir inmunidad, pero el organismo que debería aprobarlo y someterlo a votación, el "Comité del Parlamento”, no ha sido nombrado desde abril. Badel y Lis aseguran que, si la petición de inmunidad no puede procesarse, la acusación no puede archivarse, aunque el Parlamento de Israel sí puede nombrar una "Comisión de excepción” para tramitar la petición o la cuestión podría posponerse hasta que se forme nuevo gobierno. Ya hay voces que piden a Netanyahu que renuncie al cargo.

El think tank Israel Democracy Institute emitió el mismo jueves una declaración diciendo que "cualquier primer ministro que trate de llevar a cabo sus deberes oficiales mientras se encuentre bajo acusación, creará una realidad intolerable e inaceptable”, ya que, según argumenta, se podría interpretar que sus actos tienen motivos inapropiados. "Las normas públicas demandan que el primer ministro dimita del puesto y se centre en probar su inocencia”. Pero Netanyahu prometió mantenerse como primer ministro y denunció que las acusaciones eran "falsas” y "motivadas políticamente”. "Lo que aquí está ocurriendo es un intento de golpe de Estado contra un primer ministro”, afirmó.

Caos en mitad del punto muerto

No está claro lo que eso significa tanto para Netanyahu como para el futuro del país. Los legisladores israelís tienen 21 días para nominar a un líder que forme gobierno, si consigue reunir 61 apoyos de los 120 diputados que conforman el Parlamento. En las pasadas elecciones de septiembre de 2019, los dos principales partidos, Azul y Blanco, de Benny Gantz, y Likud, de Netanyahu, ganaron 35 de los 120 escaños. Pero ambos líderes han fracasado en su intento de conformar una coalición mayoritaria junto con varios pequeños partidos que mantienen posiciones inquebrantables sobre determinados asuntos.

Yuval Shany, analista político del think tank Israel Democracy Institute, dijo a Deutsche Welle que la progresiva polarización política, en la que los líderes durante la campaña electoral  rechazan trabajar con otros, es una de las razones que han conducido al actual punto muerto. "Tras las elecciones, es muy difícil retractarse de estas promesas”, dice Shany.

Sin embargo, antes del anuncio de la Fiscalía de los cargos de corrupción contra Netanyahu, Peter Lintl, analista en el Instituto Alemán de Estudos Internacionales y Asuntos de Seguridad, dijo a DW que la única razón por la que no se había formado una coalición entre Likud y Azul y Blanco fue el inminente anuncio de la Fiscalía contra el actual primer ministro en funciones. "Netanyahu no tendría ideológicamente ningún problema en formar coalición con Gantz, pero este dijo que no se pondría a las órdenes de un primer ministro con acusaciones en su contra”, dijo Lintel. "Y Netanyahu necesita ser primer ministro porque quiere evitar a toda cosa el proceso, cosa que solo puede hacer si es primer ministro.

¿Y Palestina?

Durante la campaña electoral para los próximos comicios de septiembre, Netanyahu dijo a sus seguidores que los palestinos "quieren aniquilarnos a todos”. Un reciente estudio demuestra que el apoyo de los judíos israelíes a la solución de los dos Estados ha caído considerablemente, en paralelo al giro a la derecha de Netanyahu desde 2009. Pero el actual primer ministro israelí está lejos de ser el único que apoya frecuentes acciones militares desproporcionadas contra Gaza y niega los derechos fundamentales de los palestinos. En Likud, el partido de Netanyahu y en el bloque ultraortodoxo, las posiciones oscilan desde la completa hasta la parcial anexión de Cisjordania, y la mayoría está de acuerdo en ampliar asentamientos israelíes considerados ilegales por el derecho internacional. Gantz, el rival de Netanyahu, está visto como un líder algo más escorado a la izquierda, con miembros de su partido que aún apoyan las negociaciones de paz, pero su retórica hacia Gaza ha sido igual de dura y ha reivindicado como suyos los planes de nuevas anexiones en Cisjordania.

Yara Hawari, analista del think tank palestino Al-Shabaka, dice a DW que el largamente aplazado "plan de paz” que será propuesto por el asesor de Trump Jared Kushner y que fue publicitado como iniciativa de Trump y Netanyahu, podría contar con el apoyo de Gant. "Todo lo que EE.UU. ha hecho hasta la fecha ha sido bienvenido y aplaudido por Gantz”, dice Hawari.

(ms/cp)

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