Llama Benedicto XVI a despojarse del ″orgullo intelectual″ | El Mundo | DW | 25.12.2011
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El Mundo

Llama Benedicto XVI a despojarse del "orgullo intelectual"

Los fieles deben ver en el nacimiento de Jesús una señal de esperanza para el mundo, señaló el sumo pontífice en la tradicional Misa de Gallo. Criticó que la Navidad se convierta en una "fiesta de negocios".

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Benedicto XVI durante la Misa de Gallo.

El papa Benedicto XVI celebró hoy la Misa de Gallo en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, y animó a los creyentes a descubrir "la verdadera alegría y la verdadera luz" detrás de la fachada de nuestro tiempo.

"Hoy la Navidad se ha vuelto una fiesta de negocios, cuyo estridente resplandor oculta el secreto de la humildad de dios", dijo Benedicto.

El papa, que envió saludos navideños en distintos idiomas, remarcó que para encontrar a dios, la humanidad debe despojarse de sus "falsas certezas" y el "orgullo intelectual" y ver en el nacimiento de Jesús una señal de esperanza para el mundo.

Todas las personas deberían ser pacificadores junto a dios, fue el mensaje de Benedicto sobre el nacimiento de Jesús. Y pidió a dios que "la paz triunfe en este, nuestro mundo".

"Dios apareció como un niño. Así se opone a toda violencia y lleva un mensaje de paz", agregó el pontífice.

En otro tramo, Benedicto expresó: "Amamos tu estado infantil, tu impotencia, pero continuamos sufriendo la presencia de violencia en el mundo, por lo que te pedimos: manifiesta tu poder, dios".

Pero las personas también deben hacer su parte, agregó Benedicto. "Si queremos encontrar a dios (...) debemos desmontar del alto caballo de nuestra razón iluminada".

Bajo estrictas medidas de seguridad, miles de fieles saludaron a Benedicto cuando ingresó a la basílica dos horas antes de la medianoche italiana (21:00 GMT) para la tradicional misa navideña.

Las medidas fueron reforzadas luego de que hace dos años una mujer saltara la contención y se precipitara sobre Benedicto poco antes de la misa y lo hiciera caer al suelo.

Al igual que en los últimos dos años, la misa comenzó antes de tiempo para que el papa, de 84 años, pueda tener un poco más descanso para los ritos navideños del día siguiente.

Previamente, Benedicto bendijo el pesebre gigante que se encuentra en la Plaza San Pedro al lado del árbol de Navidad y encendió una antorcha de la paz desde una ventana del Palacio Apostólico.

En la plaza frente a la basílica, miles de creyentes y turistas siguen la ceremonia en pantallas gigantes, pese al clima frío y húmedo.

Es la séptima misa navideña que encabeza Benedicto desde su elección papal en 2005.

Durante el domingo, el Papa dará el tradicional mensaje de Navidad e impartirá a creyentes en todo el mundo la tradicional bendición apostólica "Urbi et Orbi".

DPA

Editor: Enrique López

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