Laura Mazzaferro y el encanto de la biocatálisis | Ciencia y Ecología | DW | 14.08.2013
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Ciencia y Ecología

Laura Mazzaferro y el encanto de la biocatálisis

Laura Mazzaferro, química argentina, trabaja en Friburgo en biocatálisis, un proceso que puede tener una gran utilidad, por ejemplo, para la síntesis de medicamentos.

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Dr. Laura Mazzaferro

La argentina Laura Mazzaferro, química y doctora en Biología, está desarrollando una estancia postdoctoral en el Instituto de Farmacia de la Universidad Albert-Ludwig de Friburgo, al sur de Alemania, con una beca Humboldt. Estas becas permiten a jóvenes doctores el desarrollo de un proyecto investigativo en una universidad o centro de investigación alemán. La joven científica trabaja en biocatálisis. La biocatálisis define los procesos bioquímicos en los que intervienen unas proteínas que se denominan enzimas, y que son los catalizadores, o “aceleradores”, de la naturaleza. “Nosotros básicamente lo que hacemos es trabajar con microorganismos que producen reacciones químicas que pueden ser de utilidad en la industria, sobre todo, en la farmacéutica”, explica la doctora Mazzaferro.

Las ventajas de los biocatalizadores

La joven investigadora trabaja con hongos y bacterias. Los seres vivos han evolucionado a lo largo de miles de millones de años creando la “maquinaria” que necesitan para su propio funcionamiento. Con ella, son capaces de llevar a cabo reacciones químicas muy complejas que les permiten, por ejemplo, respirar, moverse o responder ante el ataque de un microorganismo. Los químicos aprovechan esa maquinaria, que puede ser una enzima o el microorganismo completo, para llevar a cabo las reacciones químicas que a ellos les interesan, y que tienen aplicación, por ejemplo, en el sector alimentario o farmacéutico. De este modo, los microorganismos se cultivan de forma específica para ser utilizados como biocatalizadores. Una de las ventajas de trabajar con biocatalizadores es que se crea la forma biológicamente activa. Además, “nos permite sintetizar moléculas 'útiles', tales como medicamentos, mucho más rápido que por la vía convencional química”, añade la científica, ya que se requieren menos pasos.

Laura Mazzaferro en su laboratorio.

Laura Mazzaferro en su laboratorio.

El grupo de investigación al que pertenece Laura Mazzaferro se ha especializado en el estudio de estructuras químicas básicas, que muchos medicamentos tienen en común. El objetivo es entender esas estructuras con el fin de saber qué biocatalizador, o enzima, utilizar para sintetizar una estructura química concreta. Con ello, “uno contribuye a construir una caja de herramientas con la que poder modificar compuestos químicos a nuestro gusto”, explica. A largo plazo, ese conocimiento podrá aplicarse en la síntesis de medicamentos: “si conseguimos modificar esas estructuras, podemos obtener medicamentos más efectivos o con menos efectos secundarios”, señala la investigadora.

Alemania, un país que ofrece oportunidades

Laura Mazzaferro no tuvo claro desde pequeña que quería ser química pero siempre le interesó entender el por qué de las cosas. “Mi mamá de chica me regaló libros de por qué se forman las tormentas, cómo funciona una lámpara”, cuenta la argentina. Lo que más le gusta de la investigación es que todos los días surgen nuevos desafíos: ”no es un trabajo rutinario, pone siempre en juego la creatividad, la capacidad de relacionar cosas. Además, se combina trabajo intelectual y experimental, y es muy social. No se puede hacer ciencia si uno no está interconectado”, dice la química.

Laura Mazzaferro es de Santa Rosa, Provincia de La Pampa en Argentina, y llegó a Alemania en octubre de 2012. Dice haberse adaptado bien pero lo que más le ha costado ha sido el idioma. La Fundación Humboldt ofrece cursos de idioma a sus becarios antes de comenzar la actividad postdoctoral: “me parece fantástico porque ayuda mucho a la integración”, cuenta la investigadora. Como inconveniente menciona el clima germano, no tanto por el frío sino por los largos inviernos y la falta de luz. En cuanto a trabajar en Alemania le parece muy sencillo: “acá uno manda secuenciar y al día siguiente tiene los resultados, cuando en Argentina hay que esperar unos quince días”, explica la química. Al terminar su postdoc planea volver a Argentina, a la Universidad Nacional de la Pampa, y establecer allí su propio grupo de investigación, además de continuar con su labor docente.

Autora: Aitziber Romero
Editora: Emilia Rojas

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