1. Ir al contenido
  2. Ir al menú principal
  3. Ir a más sitios de DW
ConflictosTerritorio Palestino Ocupado

Las claves de la disolución del gobierno de Hamás en Gaza

7 de julio de 2026

Hamás quiere ceder la administración civil en la Franja de Gaza. Los observadores ven esto como un posible impulso para el proceso de paz. Sin embargo, sin el desarme y la retirada israelí, la transición sigue estancada.

https://p.dw.com/p/5GjDj
Vista panorámica de la destrucción de la Franja de Gaza.
Sin avances políticos es imposible avanzar en la reconstrucción de la Franja de Gaza. Imagen: Mahmoud Issa/REUTERS

A principios de semana, Hamás, que controla la Franja de Gaza, declaró su intención de disolver su gobierno y traspasar la administración a un comité de transición integrado por expertos. Según la organización, con ello se pretende allanar el camino para el Comité Nacional para la Administración de la Franja de Gaza (NCAG). Este comité asumirá la dirección civil en el marco del plan de paz mediado por Estados Unidos.

Sin embargo, es objeto de controversia si el anuncio marca realmente un punto de inflexión político o si tiene, sobre todo, un carácter simbólico. Israel reaccionó de inmediato con escepticismo. Mientras Hamás conserve sus armas, cualquier gobierno civil acabará actuando según sus directrices, declaró el ministro israelí de Relaciones Exteriores, Gideon Saar. La condición previa para una reorganización política sigue siendo el desarme total de Hamás y la desmilitarización de la Franja de Gaza.

Ni política simbólica ni renuncia al poder

Por eso, muchos observadores no ven en la decisión de Hamás ni una mera política simbólica ni una verdadera renuncia al poder, sino el intento de reactivar el proceso político, bloqueado desde hace meses, sin comprometerse todavía a desarmarse.

Ya en 2025, en el marco del plan de paz de EE.UU., se había previsto una nueva administración integrada por tecnócratas independientes. A principios de 2026, el Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), un órgano de transición compuesto por expertos palestinos, comenzó a funcionar, aunque sus miembros siguen en El Cairo, a la espera de la autorización para ingresar a Gaza.

Para Simon Wolfgang Fuchs, especialista en estudios islámicos que imparte clases en la Universidad Hebrea de Jerusalén, lo decisivo no es tanto la disolución formal del gobierno de Hamás como su mensaje político. Con su actuación inusualmente moderada, Hamás quiere señalar que el proceso político no debe fracasar por su culpa, comenta Fuchs a DW.

Tiendas de campaña en medio de la destrucción en la Franja de Gaza.
Los palestinos desplazados viven en tiendas de campaña junto a sus casas destruidas.Imagen: Dawoud Abu Alkas/REUTERS

Un intento de reactivar el proceso de transición

Fuchs opina que la declaración de Hamás es, ante todo, un intento de reactivar el proceso de transición, que lleva meses estancado. En realidad, en el marco del plan de paz, la administración de transición tecnocrática debería haber comenzado a funcionar e Israel debería haber retirado gradualmente sus tropas de la Franja de Gaza. "De hecho, ha ocurrido lo contrario", subraya Fuchs. Israel controla hoy en día partes más extensas de la Franja de Gaza que hace unos meses. Por eso, interpreta la declaración de Hamás como un intento de "romper este estancamiento y volver a dar impulso al proceso político".

Otros observadores argumentan de manera similar. The Guardian cita a los expertos en Oriente Medio Max Rodenbeck y Muhammad Shehada, quienes estiman que Hamás quiere quitarle a Israel el argumento de que la reconstrucción fracasa debido a su gobierno y, al mismo tiempo, aumentar la presión política sobre Israel y Estados Unidos.

Sin embargo, persisten dudas importantes. Numerosos análisis ven el verdadero punto de conflicto en el abandono de las armas. El grupo de expertos Security Council Report, que acompaña las deliberaciones del Consejo de Seguridad de la ONU, alude al informe de la Junta de la Paz en el que una hoja de ruta de 15 puntos prevé que Hamás renuncie a todas las funciones militares, policiales y administrativas y que el gobierno de transición sea asumido exclusivamente por un comité de tecnócratas.

Palestinos lloran la muerte de Iss al-Did al-Haddad, jefe militar de Hamás, ocurrida en mayo de 2026.
Mayo de 2026: funeral de Iss al-Did al-Haddad, jefe militar de Hamás asesinado por Israel.Imagen: Jehad Alshrafi/AP Photo/dpa/picture alliance

Según la hoja de ruta desarrollada por el Board of Peace, el desarme de Hamás y la retirada gradual de Israel deben ocurrir en paralelo. El Security Council Report destaca que, hasta ahora, todas estas medidas interrelacionadas se han estancado, bloqueando así el proceso.

Traspaso de poder sin consecuencias prácticas

Fuchs también considera que la cuestión militar es la prueba de fuego decisiva. Por un lado, hay indicios de que, en este momento, Washington quiere impulsar más la creación de una administración civil que el desarme inmediato de Hamás. Por otro lado, es precisamente esto lo que explica el escepticismo israelí. "Allí existe la preocupación de que, si bien Hamás desea hablar de estructuras civiles, posponga la dimensión militar por tiempo indefinido", comenta.

A esto se suma que el traspaso de poder anunciado apenas ha tenido consecuencias prácticas hasta el momento. "Por ahora, la disolución de la administración tiene, sobre todo, un carácter simbólico", dice Fuchs.

Queda por ver si la declaración de Hamás marcará realmente un avance político. Si bien podría reactivar el proceso estancado, no resuelve el conflicto. Mientras la administración de transición no pueda comenzar a funcionar y no haya avances en materia de seguridad, ni de desarme ni de reconstrucción, esta medida probablemente seguirá siendo, ante todo, una señal política con un resultado incierto.

(mn/ms)

Ir a la siguiente sección Descubra más