LAI: 50 años de fascinación y estudio de América Latina | Cultura | DW | 09.06.2022
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Cultura

LAI: 50 años de fascinación y estudio de América Latina

El Instituto de Estudios Latinoamericanos (LAI) de la Universidad Libre de Berlín celebra medio siglo más activo que nunca. Proyectos sobre y con América Latina dan cuenta del interés que despierta esta región.

Con dos años de atraso, debido a la pandemia, el Instituto de Estudios Latinoamericanos (LAI)celebra por estos días sus 50 años de existencia con un programa de actividades que incluye una exposición sobre su historia y una ceremonia el próximo 18 de junio en su sede en la Universidad Libre de Berlín.

En medio siglo, el LAI ha marcado la formación de postgrado, la investigación y el desarrollo académico centrado en América Latina. "Somos el más antiguo y más grande de los dos institutos interdisciplinarios de esta índole que hay en Alemania; el más grande entre los países de habla alemana y uno de los mayores en Europa”, dice Stefan Rinke, profesor de Historia y ex director del instituto, en diálogo con DW.

En sus orígenes, en medio de la guerra fría en un Berlín occidental dominado por los aliados, estuvo "la idea de educar a jóvenes estudiantes y académicos de América Latina para que tuvieran una idea de los males del comunismo. Pensaron que el lugar más idóneo era Berlín, la ciudad dividida donde se podía ver cómo funcionaba -o no- el socialismo real del bloque comunista”, relata Rinke.

Pero el cambio de clima político y las movilizaciones estudiantiles en la década de 1960 dieron una nueva dirección a la idea. "De lugar para formar intelectuales anticomunistas se transformó en un instituto más progresista, que se dedicó desde sus inicios a los problemas sociales de América Latina y abrió sus puertas para los exiliados de Chile y otros países”, añade el historiador alemán.

La "universidad libre”, había sido fundada en 1948 por alumnos y profesores de la Universidad Humboldt, que huyeron de la presión soviética. Los estudiantes tenían un papel muy activo, comprometido y crítico. Y América Latina generaba gran interés, tanto por el boom literario como por las reformas en varios países. Rinke explica que "en esa época, la región se consideró como una vanguardia política en el mundo”. En medio de este clima fue fundado el LAI, en 1970.

Redes de trabajo interdisciplinario


Desde sus inicios, el instituto fue pionero en la creación de los primeros programas de estudio interdisciplinarios sobre Latinoamérica, un enfoque nuevo y reformista. En esos años, la ola de exiliados de distintos países latinoamericanos encontró acogida en el instituto. Se aceptaron numerosos becarios, profesores invitados e incluso algunos obtuvieron puestos fijos.

Desde entonces, ha formado a profesores e investigadores que vuelven a desempeñarse en sus países. Muchos de ellos también han seguido el camino de la política, el sindicalismo y el trabajo en organizaciones de la sociedad civil, luchando contra la pobreza y la desigualdad.

Desde principios de mayo, el historiador argentino Mariano Plotkin, investigador principal del CONICET y profesor de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, está dando un curso en el instituto. "El LAI ha sido muy activo en instalar América Latina como un área de interés. Su fuerte énfasis en la interdisciplinariedad, en que el eje son problemas y no disciplinas, ha sido muy importante tanto para difundir en Alemania el interés por América Latina, como en los proyectos que hace en la región”, dice Plotkin a DW.

El historiador destaca que el LAI "ha sido central en establecer redes de investigadores entre Europa y América Latina y también al interior de la región misma. Y los estudiantes latinoamericanos tienen la oportunidad de venir con becas muy buenas”. Cada año, el instituto acepta unos cien estudiantes para la Maestría de Estudios Latinoamericanos. Entre el 30 y 40 por ciento son de América Latina.

Grupo de estudiantes y profesores del LAI.

Cada año, unos cien estudiantes ingresan a hacer la maestría en estudios latinoamericanos en el LAI.

En los últimos 15 años, el LAI vive una reinvención e internacionalización: "Hemos ganado grandes proyectos. Estamos presentes con ellos en toda la región y tenemos la posibilidad de financiar investigaciones e invitar académicos. Es un reflejo de que el instituto es hoy más fuerte que en toda su historia”, señala Rinke, quien ya tuvo 50 doctorandos y actualmente dirige 25, de los cuales más de 20 vienen de ocho países latinoamericanos distintos.

Diversidad de proyectos y perspectivas


Uno de los ejes centrales actualmente es el estudio de la globalización y el papel que América Latina juega y ha jugado históricamente, considerando la heterogeneidad y la convivencia de distintos grupos y culturas. Este es el foco del Colegio Internacional de Graduados "Temporalidades del Futuro”, que lidera el LAI y reúne a tres universidades de México y tres de Alemania. "Es un faro para el intercambio académico entre Alemania y América Latina”, afirma Rinke.

Otra iniciativa importante es el proyecto de Archivo de Historia Oral sobre Colonia Dignidad, la secta alemana en Chile, encargado por el Bundestag y el Ministerio de Relaciones Exteriores. También estudios sobre la convivencia como concepto social, la economía extractiva, la desigualdad característica de la región, la violencia y el narcotráfico, la inestabilidad política, el papel del género y las mujeres y las telenovelas en Latinoamérica y su tratamiento de la historia reciente. Los estudios no son sobre, sino con América Latina, en conjunto y cooperación con investigadores de la región.

En opinión de Rinke, el instituto se ha convertido en uno de los pilares de la universidad y una fuente de referencia, conocimiento y difusión sobre la región latinoamericana. "Tradicionalmente quienes querían estudiar cualquier disciplina vinculada a América Latina antes se iban a Francia, Inglaterra o Estados Unidos. Gracias en parte a la tarea del LAI, Alemania es cada vez más un destino atractivo para buenos estudiantes latinoamericanos que descubren una posibilidad que antes no estaba en el radar”, sostiene Plotkin.

La historiadora mexicana Lorena López Jauregui, con el historiador alemán Stefan Rinke, quien ha sido en dos oportunidades director del instituto.

La historiadora mexicana Lorena López Jauregui, con el historiador alemán Stefan Rinke, quien ha sido en dos oportunidades director del instituto.

La historiadora mexicana Lorena López Jáuregui lleva seis años en Alemania. Tras hacer su maestría en el LAI, con una premiada tesis sobre la historia del congreso internacional de americanistas, ahora trabaja en el doctorado en el programa de Temporalidades.

Aquí ha podido interactuar, dentro y fuera del aula, con numerosos investigadores, dice a DW: "Tener la visión de las realidades de otros países es algo que aprecio mucho, pues me permitió romper con la visión excesivamente centrada en México y tener la perspectiva latinoamericana. El LAI hace converger a personas de toda la región y permite un diálogo importante. Aquí se cultivan muchas redes de contacto y hay un intercambio constante que aporta muchas perspectivas”.

"Desde afuera y en la cooperación con los pares latinoamericanos, se ven las diferencias y paralelos entre distintos países, y eso ayuda a analizar. Es una historia muy vívida, que se ve en los problemas, pero también en las promesas de este continente, que son esta experiencia de la convivencia entre muy distintos grupos étnicos y culturas, de la que podemos sacar muchas lecciones. Es un continente fascinante por su historia, cultura y su gente”, concluye Rinke.

(ers)

 

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