La protesta no se apaga en Estambul | El Mundo | DW | 02.06.2013
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El Mundo

La protesta no se apaga en Estambul

En la plaza Taksim de Estambul, varios cientos de personas mantienen la protesta contra el gobierno del primer ministro Recep Tayyip Erdogan, que se debate entre negociar con los manifestantes o desafiarlos.

Tenderos y trabajadores municipales comenzaron a limpiar las calles de Estambul y Ankara el domingo después de las mayores manifestaciones antigubernamentales en años. Los manifestantes aguantaron bajo la lluvia mientras los equipos de limpieza quitaban barricadas y restos de los fuertes enfrentamientos de los últimos dos días con la policía, informaron testigos. En las redes sociales se leían llamamientos a participar en más protestas este domingo, tanto en Estambul como en la capital, Ankara, pero no estaba claro cuánta gente se congregaría.

Permaneceremos aquí hasta el final, dicen los manifestantes.

"Permaneceremos aquí hasta el final", dicen los manifestantes de Taksim.

Después de su retirada de la plaza el sábado, la policía se mantiene a distancia, aunque al menos un carro lanza-agua permanece en las inmediaciones. Grupos de manifestantes radicales hicieron hogueras y se enfrentaron a la policía durante la noche pero las calles estaban mucho más tranquilas tras dos días de disturbios.

"Permaneceremos aquí hasta el final", dijo a la agencia de noticias Reuters Akin, un manifestante que trabaja en la industria del automóvil y lleva en Taksim los últimos cuatro días. "No nos vamos. La única respuesta ahora es la caída del Gobierno. Estamos cansados de este Gobierno opresor que constantemente pone presión sobre nosotros. Ya no se trata de esos árboles" agregó, en referencia al parque Gezi de Taskim, que se convirtió en el punto central de las protestas.

Brutalidad policial y detenciones

En la madrugada, el ministro del Interior turco, Muammer Güler, informó de la detención de 939 personas en más de 90 manifestaciones registradas este viernes y sábado en todo el país, en contra del gobierno conservador de raíces islamistas. Además, de acuerdo con fuentes médicas, más de mil de personas resultaron heridas.

Protestas de solidaridad con los manifestantes de Taksim han tenido lugar otras ciudades del mundo, como Nueva York y las alemanas Colonia (foto) y Berlín.

Protestas de solidaridad con Taksim tuvieron lugar en otras ciudades del mundo, como Nueva York y las alemanas Colonia (foto) y Berlín.

La brutalidad de la respuesta policial ha conmocionado a los turcos, además de a los turistas que se han visto atrapados por los disturbios en Estambul, una de las ciudades más visitadas del mundo. La reacción policial ha provocado reprimendas de Estados Unidos, la Unión Europea y los grupos internacionales de derechos humanos.

Se han lanzado canastas de gases lacrimógenos desde helicópteros a barrios residenciales y la policía ha usado la misma sustancia para tratar de sacar a personas de los edificios. Las imágenes colgadas en YouTube mostraron a un manifestante atropellado por un vehículo policial blindado cuando éste barría una barricada.

Erdogan: ¿negociar o desafiar?

Según el rotativo Hürriyet, Erdogan informó a través de su cuenta de Twitter que el alcalde de Estambul, Kadir Topbas, se reunirá este domingo con representantes de la plataforma Taksim-Gazi y de la cámara de arquitectos, para buscar posibles soluciones al conflicto.

El detonante de la ola de protestas, que se ha extendido desde Estambul y Ankara y otras ciudades del país, fue el desmantelamiento violento de un campamento que protestaba contra la destrucción del parque Gazi, aledaño a Taksim, para llevar a cabo un polémico proyecto urbanístico. Los planes del Gobierno implican la construcción de la réplica de unas barracas de la era otomana para albergar tiendas o apartamentos en Taksim, una plaza que a menudo ha sido el lugar de manifestaciones políticas.

Un manifestante detenido en Esmirna, la tercera ciudad más poblada del país.

Un manifestante detenido en Esmirna, la tercera ciudad más poblada del país.

Entretanto, las protestas se han generalizado, apuntando contra las crecientes restricciones a la venta de alcohol y advertencias contra las muestras de afecto en público, que los manifestantes consideran muestran del autoritarismo de Erdogan y su partido, así como claras señales de intromisión gubernamental en la vida privada en una república laica.

Erdogan pidió el sábado el fin inmediato de las protestas y prometió que su Gobierno investigaría las acusaciones de que la Policía ha usado una fuerza excesiva. Pero mantuvo un tono desafiante: "Si se trata de celebrar una reunión, si es un movimiento social, cuando ellos reúnan a 20, yo me levantaré y concentraré a 200.000. Cuando ellos reúnan a 100.000, yo uniré a un millón de personas de mi partido", dijo en un discurso televisado.

rml (dpa, reuters)

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