"La forma de nacer sí importa": A qué tenemos derecho en un parto respetado
¿Qué derechos deberíamos conocer y exigir para vivir experiencias positivas de parto y nacimiento "humanizado" y "respetado", en América Latina?

Elegir acompañante
Muchos países latinoamericanos garantizan por ley el derecho de las gestantes a estar acompañadas por una persona de confianza durante el trabajo de parto, el alumbramiento y el posparto. Arriba, en la imagen, Javiera Rossel, directora ejecutiva del Observatorio de Violencia Obstétrica (OVO), en Chile, dando a luz a su hija Eloísa, junto a su pareja, Antonio, en 2019.
Doulas
La ley uruguaya, por ejemplo, habla de la libre elección de una persona especialmente entrenada para dar apoyo emocional. Esto incluye a la figura de las doulas, establecida también en Argentina. En la foto: Sonia Cavia, doula y capacitadora en salud materno-infantil argentina, acompaña el parto de Celina Bentancor, también doula y fotógrafa.
Incluso en la cesárea
Hay evidencia médica de que un acompañante "conduce a menos cesáreas, partos más rápidos, menos dolor y hospitalizaciones. Incluso en la cesárea, si tengo menor frecuencia cardíaca porque no estoy asustada, libero más oxitocina, sangro menos", con menos riesgo de hemorragia, afirma la ginecoobstetra colombiana Salomé Hinojosa. En la foto, Paola Barrios y Santiago Sequeda reciben a su hija Isabel.
Autonomía
El principal reclamo de las activistas por los derechos humanos en el parto y el nacimiento es la autonomía de la gestante. "Que no se le haga nada que ella no haya autorizado y se justifique", dice la matrona chilena Mónica Candia, coordinadora de la Red Latinoamericana y del Caribe por la Humanización del Parto y Nacimiento (Relacahupan). En la foto, su compatriota, la activista Javiera Rossel.
Consentimiento informado
El personal de salud que atiende el trabajo de parto, parto y posparto debe informar a las gestantes sobre la pertinencia, beneficios y riesgos de cada intervención prevista, y contar con su consentimiento informado para aplicarla.
Libertad de movimiento y decisiones culturales
La OMS y la OPS recomiendan que las mujeres que dan a luz en una institución deben conservar su libertad para moverse, adoptar la posición de parto que deseen, ingerir alimentos y bebidas a voluntad, decidir sobre su ropa, la del bebé, el destino de la placenta y otras prácticas culturalmente importantes. En la foto, Lucero Anka, sobre una pelota de parto, apoyada por su pareja, en Colombia.
Piel a piel, una "hora de oro"
"El primer trauma de un ser humano es que lo separen de su madre", advierte la ginecoobstetra colombiana Salomé Hinojosa. Por eso, es relevante garantizar el "contacto piel a piel" con su madre durante la primera "hora de oro" del recién nacido, importante también para evitar la hipotermia e iniciar la lactancia. En la foto: Marcela Rojas y su bebé, Naomi, en una sala de parto en Colombia.
También en quirófano
"En un mundo donde la salud mental está tan perjudicada, esa primera 'hora de oro' previene la depresión posparto", agrega la doctora Hinojosa. Y en una cesárea sin complicaciones, también es posible garantizar el contacto piel a piel con la persona recién nacida, como muestra la experiencia de Paola Barrios y su bebé Isabel, apoyadas por el papá, Santiago Sequeda.
También con papá
Ante complicaciones que impidan el contacto inmediato piel a piel con la mamá, también el papá u otro acompañante de confianza puede sacarse la camiseta y estrechar el vínculo con su bebé. En la foto: Fredy Aristizábal, en Colombia, asume el contacto con su bebé en la primera "hora de de oro", tras la cesárea realizada a su pareja Jessie Loughran.
Apoyo en el alivio y control del dolor
"Que la mujer pueda acceder a todos los métodos no farmacológicos para el manejo del dolor: masaje, aromaterapia, música, todo lo que puede provocar bienestar y que la oxitocina natural de la mujer se active y provoque una sensación de agrado frente a las contracciones", es fundamental para un parto lo menos intervenido, lo más natural y respetado posible, indica la matrona Mónica Candia.
Limitación de intervenciones médicas
Las intervenciones médicas deben limitarse a las estrictamente necesarias para cada gestante, con derecho a ser informada sobre su estado de salud y opciones, a que sus necesidades sean escuchadas y no se le impongan o nieguen procedimientos, incluida la analgesia farmacológica, por elevar o abaratar costos. En la foto: Valeria González y su pareja emplean un tens de fisioterapia, en Colombia.
Ligadura tardía del cordón umbilical
Según la OPS, "demorar la ligadura del cordón umbilical permite la transfusión de sangre desde la placenta al recién nacido, lo que mejora sus reservas de hierro para cubrir los requerimientos de este micronutriente durante los primeros seis meses luego del nacimiento". En la foto: Fabián Vélez corta el cordón umbilical ya sin latir de su hija Naomi, que reposa sobre su madre Marcela Rojas.
Un ambiente agradable y seguro
La penumbra, por ejemplo, aporta a un ambiente propicio, tranquilo, íntimo: ayuda a generar oxitocina, la hormona que regula el parto y acompaña también otros procesos sexuales. "Una no quiere estar expuesta, que todo el mundo la vea", sino en un lugar seguro con una persona de confianza, explica Javiera Rossel, directora del Observatorio de Violencia Obstétrica OVO Chile. En la foto: su posparto.
Apego y lactancia temprana
"La forma de nacer sí importa", recuerdan las activistas chilenas. El recién nacido sano tiene derecho a permanecer con la madre siempre que sea posible. Su observación no justifica la separación de su madre. Se recomienda la lactancia inmediata, incluso antes de que la madre abandone la sala de partos. En la foto, la activista Javiera Rossel, de OVO Chile, alimenta a su recién nacida, Eloísa.
Plan de parto
El derecho a una atención adecuada incluye el derecho a tener un papel central en su planificación, ejecución y evaluación. Tras recibir información comprensible de su estado de salud y opciones, la OMS/OPS recomienda elaborar un "plan de parto" y radicarlo formalmente ante la institución de salud que acogerá el parto, como hicieron Paula García y su pareja en Colombia.