La burla de "Charlie Hebdo" a las víctimas de Crans-Montana
14 de enero de 2026
Suiza recordó el 9 de enero de 2026 con un día nacional de luto a las víctimas del incendio de Crans-Montana. Cuarenta personas, en su mayoría adolescentes, murieron en un bar la víspera de Año Nuevo. Más de 110 resultaron heridas, algunas de gravedad.
Ese mismo día, la revista satírica francesa Charlie Hebdo publicó una caricatura en su portada, realizada por Érich Salch. Representa a dos esquiadores aparentemente carbonizados, con vendas, esquiando por una pendiente. La ilustración lleva la provocativa leyenda: Les brûlés font du ski - La comédie de l'année (Los quemados van a esquiar. La comedia del año).
El dibujo alude claramente a la catástrofe provocada por el incendio en el local. La imagen alude de manera satírica al título de la comedia francesa Les bronzés font du ski (literalmente: Los bronceados van a esquiar, conocida en español como "Los caraduras", de Patrice Leconte, 1979). De inmediato, estalló la polémica.
Indignación y denuncia en Suiza
Benjamin Roduit, miembro del Consejo Nacional Suizo por el cantón de Valais y representante de la centroderecha, pidió que se prohibiera vender Charlie Hebdo en Suiza.
Roduit declaró al portal de noticias nau.ch : "En un momento en el que jóvenes víctimas luchan por su vida, esto es algo repugnante e inaceptable. Es una violación de la dignidad humana. Me quedo sin palabras para describir esta imagen".
Por su parte, la autora suiza Béatrice Riand y su esposo, Stéphane, jurista, han presentado una denuncia penal en la Fiscalía cantonal. Su argumento es que Salch y Charlie Hebdo habrían violado el Artículo 135 del Código Penal suizo, que penaliza la producción y distribución de representaciones violentas que atenten gravemente contra la dignidad humana.
Riand declaró a la emisora suiza Radio Télévision Suisse (RTS): "Me parece absolutamente aborrecible. La libertad de expresión tiene sus límites. Se están burlando de las víctimas. La pregunta es: ¿prevalece aquí la dignidad humana sobre la libertad de expresión o no?"
El abogado de las víctimas, Jean-Luc Addor, calificó el motivo al portal de noticias nau.ch de "profundamente impactante y de muy mal gusto", pero no cree que una denuncia penal pueda prosperar: "La sanción debería venir de los lectores de esta revista".
Furia en las redes sociales
Miles de usuarios también expresaron su indignación en las redes sociales con emoticones de enojo o de vómitos. Un comentario en Instagram decía: "La libertad de expresión no justifica nada. (...) ¡Qué vergüenza lo que haces! Eres patético". Otro comentario decía: "Cuando enterrabas a tus muertos, la gente lloraba contigo... Y cuando otros lloran a sus hijos, te burlas de ello. ¡Qué vergüenza! ¿Dónde está tu humanidad?".
El comentario se refiere al atentado terrorista de 2015 contra Charlie Hebdo. En aquel entonces, islamistas atacaron las oficinas de la revista, asesinando a doce personas, entre ellas, a cinco destacados caricaturistas de la redacción y la editorial. Los caricaturistas habían provocado el odio de los islamistas por haber reproducido caricaturas del profeta Mahoma de un periódico danés. La solidaridad hacia Charlie Hebdo fue generalizada en Europa en aquel entonces.
Ahora, la revista vuelve a provocar de manera sensacionalista. Su editor en jefe, Gérard Biard, defendió la caricatura en el programa Forum de la radio pública suiza RTS: "Claro que puede ser impactante, pero la sátira busca impactar". Afirmó que no se burlaban de las víctimas, sino que mostraban lo absurdo de la tragedia.
Biard admitió que el dibujante había "ido bastante lejos", pero enfatizó: "El humor negro no tiene por qué ser necesariamente agradable".
¿Qué está permitido y qué no en la sátira?
El debate se centra en una pregunta clave: ¿le está todo permitido a la sátira? La definición de sátira del Diccionario de la Real Academia Española es "Composición en verso o prosa cuyo objeto es censurar o ridiculizar a alguien o algo. Discurso o dicho agudo, picante y mordaz, dirigido a censurar o ridiculizar".
La caricatura sobre la catástrofe del incendio en Crans-Montana fue, para muchos, demasiado lejos, pero ese es su objetivo. Los defensores de este enfoque satírico extremo han señalado en el pasado la larga tradición de Charlie Hebdo de representaciones provocadoras, que a menudo violan tabúes, en el contexto de la libertad de prensa y de expresión.
El caricaturista francés Patrick Lamassoure, presidente de la red internacional de caricaturistas de prensa Cartooning for Peace, dijo a DW en una entrevista en 2025, con motivo del décimo aniversario del atentado contra Charlie Hebdo: "Todo lo que digo y hago puede molestar a alguien, cualquier cosa. Y el único límite puede ser la ley, porque todos estamos de acuerdo con la ley”.
Entretanto, Charlie Hebdo ha publicado posteriormente otro dibujo de Salch. Este muestra a dos ballesteros asesinando a la redacción. El pie de foto dice: "¿Está permitido insultar (blasfemar) a los suizos?". "La redacción aniquilada por dos ballesteros".
(cp/ms)