“La Academia provoca racismo entre los músicos“: Horacio Franco | Música | DW | 15.10.2013
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Música

“La Academia provoca racismo entre los músicos“: Horacio Franco

El flautista mexicano Horacio Franco, uno de los virtuosos a nivel mundial, habló con DW sobre el hermanamiento de la música mexicana y alemana, sobre la música prehispánica y el talento musical en México.

Horacio Franco llegó a Berlín para ejecutar un concierto con motivo del 20° aniversario del hermanamiento de las capitales de México y Alemania. Aclamado como uno de los virtuosos de la flauta dulce o de pico, Franco tenía 17 años cuando ingresó al Conservatorio de Amsterdam, después de haber estudiado el instrumento en el Conservatorio Nacional de México. Desde entonces se ha hecho de un impresionante repertorio que abarca desde las formas tradicionales de la música medieval, renacentista y barroca, hasta contemporánea, folclórica y popular. En el concierto realizado en la Alcaldía de Berlín, Franco abrió con el compositor Johann Sebastian Bach, a quien llama Dios, para luego alternar con música indígena proveniente de varias regiones de México y música mexicana contemporánea.

En conversación con DW Horacio Franco demuestra ser un gran conversador y asegura que su fuente de inspiración es él mismo. Toca sin intentar imitar a nadie ni transmitir un mensaje con su indumentaria o su aspecto. “Me gusta verme como me veo“.

Deutsche Welle: ¿Cómo se hermana la música europea e indígena?

Horacio Franco: El hilo conductor en cualquier tipo de música es la sensibilidad. Como la música es el lenguaje más universal que existe porque somos música desde que estamos en el vientre materno porque oímos la frecuencia cardiaca y ya con eso tenemos un sentido del ritmo, hermanar la música debería ser lo más fácil del mundo, sin embargo las ideologías, las separaciones entre música académica y música popular, en cierto sentido provocan exclusión e incluso racismo entre los músicos. Es una cuestión muy humana, negativa, pero muy humana.

Horacio Franco en concierto.

Horacio Franco en concierto.

La música de Bach tiene un lenguaje muy diferente

La música como lenguaje es parte del ser humano como lenguaje cultural. Todos los seres humanos tenemos derechos culturales y el mismo derecho que tiene Bach, que es el Dios de los compositores, la luz de la luz, el Dios de los dioses de los músicos, tiene, porque fue un ser humano, el mismo derecho de compartir musicalmente con un indígena mexicano por simple humanismo. Por simple inclusión. Porque todos somos parte de esta tierra maravillosa, bendita, que es finalmente una manera de manifestar que todos tenemos los mismos derechos y por eso aunque no tenga nada que ver la música indígena con la música de Bach son dos cosmogonías muy diferentes pero que van hacia lo mismo, hacia el bien, hacia la expresión de emociones y de sentimientos de maneras diferentes.

Todo el mundo tiene derecho a estar en este planeta y a manifestarse, lo mismo si es un indígena, si es Bach o un compositor francés, holandés, de Jazz, de Rock o cualquier género. Obviamente hay música más difícil, como la de Bach, que es lo más difícil que hay pero finalmente ahí está lo profesional e incluyente. Es una cuestión totalmente contemporánea, de inclusión, de versatilidad, de eclecticismo.

¿Cómo se interpreta la música prehispánica?

No existe la música prehispánica. Existen instrumentos prehispánicos pero nada de la música prehispánica se conserva. Las culturas prehispánicas como cualquier cultura antigua, como la egipcia, la sumeria, la griega o la romana, no aprendieron a escribir música. Los primeros que aprendieron a escribir la música fueron los europeos. Gracias a eso tenemos música escrita desde hace mil años. No sabemos como sonaba la música de hace 2 mil años en Europa o de hace 1.500 años porque no la escribieron.

Los europeos inventaron un sistema de notación musical que es el que conocemos ahora por el cual podemos aseverar que la música era y sonaba de tal manera interválicamente y con duraciones determinadas. Los prehispánicos no hicieron ningún descubrimiento y ninguna de su música sobrevivió en códigos escritos más que por tradición oral. La música que toqué ahora, que es música que se grabó en los años 30's, 40's, o 50's en México, con grabaciones en trabajo de campo tal vez sea lo más parecido que existe a la música prehispánica, pero es música indígena. ¿Cómo sonarían las canciones náhuatl en la ciudad de México en la Gran Tenochtitlán en el año 1.300 o 1.400? Eso nadie lo sabe. Los españoles con mucho dolo trataron de desaparecer de la faz de la tierra la cultura indígena, pero no lo lograron.

Aspecto de la sala en la Alcaldía de Berlín.

Aspecto de la sala en la Alcaldía de Berlín.

¿Tiene la música mexicana suficiente apoyo?

La música mexicana, al igual que la cultura y el arte, gozan de mucho apoyo gubernamental. Al sistema gubernamental mexicano debo reconocerle grandes bondades con los artistas. Hay un sistema de becas, hay un sistema nacional de creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA). Espero que el presidente Enrique Peña Nieto sea tan asertivo y tan correcto y no le quite tanto dinero como planea quitarle a la cultura el año que entra. Nosotros los artistas somos embajadores de nuestro país, al que le hacemos un servicio social. Los artistas mexicanos contemporáneos somos de mucho alcance. La música mexicana goza de mucho talento. La dote genética mexicana es verdaderamente grandiosa. Lo que falta en México es en realidad una metodología en la enseñanza musical, en la academización de los músicos para explotar todo el talento natural que se tiene.

¿Hay un nivel más alto en Europa?

Cuando vienen los muchachos a estudiar a Berlín, a Holanda, o Inglaterra, se dan cuenta de que el nivel es mucho más alto que en México. Así me sucedió a mi hace 30 años cuando llegué a Holanda. Pero me di cuenta de que no tienen es más talento que en México. Habiendo tocado el sábado pasado con músicos de la Royal Concertgebouw Orchestra, en Amsterdam, que son colegas espléndidos, igual que los de la Berliner Philharmoniker o los de St. Martin in the Fields, se percata uno de que son músicos extraordinarios, pero no más talentosos de los que tenemos en México. Eso sí, son músicos más preparados.

¿Porqué?

Porque tienen una metodología y una manera de trabajar más disciplinada de la que tenemos en México. Eso es lo que nos falta. En México no nos falta talento, nos falta metodología y disciplina y nos faltan inviernos crudos para ponernos a estudiar realmente. Pero yo, como he aprendido a estudiar diario aunque esté en Acapulco o en Tabasco y ser absolutamente un fundamentalista en mi capacitación técnica, en mi estudio técnico, en mi desarrollo musical, nunca he claudicado en ese sentido.

¿Porqué México no ha podido imitar el milagro venezolano de las Orquestas Juveniles que inició el maestro Abreu?

Ellos lo capitalizaron mejor. Tuvieron a una persona sumamente capaz con una voluntad férrea como Abreu, y con ese señor pudieron hacer algo maravilloso. El día que haya alguien con esa capacidad de aglutinamiento y de liderazgo como Abreu en México, lo podremos hacer.

¿En qué momento se encuentra la composición musical en México?

Hay una gran diversidad en la composición en México, una gran efervecencia de compositores de muy diversos estilos y lenguajes y muchas mujeres. Pero no es un caso particular el de México. La creatividad está absolutamente asimilada a los patrones globales de la creación musical.

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