Las líneas de Nasca son mucho más antiguas de lo que se creía hasta ahora y formaron parte de cultos del agua y la fertilidad. Nuevos conocimientos sobre uno de los mayores enigmas de las antiguas culturas americanas.
Las líneas de Nasca: culto del agua.
Los días 14 y 15 de junio son presentados en un congreso internacional en Bonn los resultados de un proyecto multidisciplinario internacional de investigación sobre las líneas de Nasca. El simposio es organizado por el Instituto Alemán de Arqueología. DW-WORLD entrevistó al Dr. Markus Reindel, coordinador del proyecto.
DW-WORLD: ¿A qué nuevos conocimientos se arribó en relación con las líneas de Nasca? ¿Cuándo, quién, cómo y para qué fueron realizadas?
Dr. Markus Reindel, uno de los coordinadores del proyecto en Nasca.
Dr. Markus Reindel: Estamos en condiciones hoy de dar nuevas respuestas a esas preguntas y —ello es un resultado esencial de nuestras investigaciones— sobre la base de sólidos nuevos datos proporcionados por la arqueología y las ciencias naturales. La cuestión de la historia y función de los geoglifos —gigantescos dibujos en el suelo— de la cultura Nasca es uno de los mayores enigmas de la América del Sur prehispánica. Sobre ello se han realizado innumerables publicaciones, pero sin asentarse hasta ahora en una base segura de datos. Básicamente ya se han formulado todas las explicaciones posibles acerca del significado de los geoglifos, pero recurriendo generalmente a datos aislados. Nuestro enfoque apunta a investigar los geoglifos en la región de Nasca en su contexto cultural, analizándolo en toda su complejidad. Arqueológicamente trabajamos por ello en dos direcciones: primero, la elaboración de una documentación lo más detallada y amplia posible, con los procedimientos de medición más modernos, y segundo, la investigación de los asentamientos de los seres humanos que realizaron esos dibujos en el suelo.
Muchos más antiguos de lo que se creía
Objetos hallados en el curso de las investigaciones.
Con respecto al “¿cuándo?”: uno de los nuevos conocimientos esenciales derivados de nuestras investigaciones es que los geoglifos poseen una tradición mucho más antigua de lo que se ha supuesto hasta ahora. En la región de Palpa, en la parte norte de la zona de Nasca, hemos hallado particularmente muchos geoglifos de la cultura de Paracas, que precedió, en los años 800 a 200 a. de C., a la cultura de Nasca. Evidentemente, los geoglifos se desarrollaron a partir de dibujos en las rocas, que también se hallan en gran número en la zona de las investigaciones y que muestran motivos similares a los de los geoglifos. En el caso de los dibujos en las rocas, la técnica utilizada consistió en punzar o raspar la primera capa oscura del desierto, quedando al descubierto, por contraste con la piedra más clara que se halla debajo, motivos de líneas y superficies. En forma muy similar fueron realizados los geoglifos: quitando la capa oscura de la superficie del desierto, de tal forma que se destaca marcadamente el sedimento claro debajo. Cuándo exactamente fueron realizados los primeros geoglifos no podemos decir aún con exactitud. Pero con seguridad fue en la época de la cultura de Paracas, quizás antes, en la “Era inicial” (1500-1800 a. de C.) e incluso antes aún, en el Arcaico. De todas esas épocas —y ello es nuevo también— hemos encontrado restos de asentamientos y tumbas en la región de Palpa.
Líneas de Nasca: descartadas evocaciones extraterrestres.
¿Quién realizó los geoglifos? Sin duda los muchos seres humanos que vivieron en los numerosos asentamientos en la región de Palpa en diversas épocas. A través de caminatas, excavaciones de prueba y excavaciones en grandes superficies pudimos documentar la existencia de más de 450 asentamientos en unos 300 kilómetros cuadrados, la mayoría de los cuales permanecieron habitados a través de las diferentes épocas. Los seres humanos que vivieron en los oasis fluviales de los ríos Grande, Palpa y Viscas incorporaron, a través de la realización de geoglifos, el seco paisaje del desierto a su entorno social, dándole en cierta forma vida al desierto.
Cultos del agua y la fertilidad
Conchas spondylus halladas en la región de Nasca: culto de la fertilidad.
Y así nos aproximamos a la última cuestión: ¿para qué fueron realizados los geoglifos? Tenemos claros indicios de que los geoglifos fueron utilizados como un paisaje ritual para cultos del agua y la fertilidad. Esa explicación es en principio plausible a partir de la situación de vida de la población prehistórica de la costa sur del Perú. La vida y la supervivencia en esos oasis en el desierto estaban limitadas por el factor agua. El agua era la base de la agricultura y cuando había poco agua, ello suponía una crisis para toda la población. Por ello es entendible que el agua fuera un elemento central en la vida económica, pero también en los cultos religiosos. Esas reflexiones fueron confirmadas por nuestras investigaciones de los geoglifos. Por primera vez pudimos realizar excavaciones en los geoglifos y hallamos toda una serie de huellas de actividades humanas, particularmente construcciones de piedra y barro, que pueden ser interpretadas como plataformas y altares para depositar ofrendas en relación con cultos del agua y la fertilidad. En particular el hallazgo de conchas spondylus, que desempeñaron un importante papel como símbolos del agua y la fertilidad desde el comienzo del desarrollo de las culturas en el área andina, es una clara prueba de esa hipótesis. Además esa interpretación se halla en consonancia con los resultados de las investigaciones de nuestro asociado en las investigaciones, el Instituto de Geografía de la Universidad de Heidelberg, bajo la dirección del Prof. Bernhard Eitel, que pudo reconstruir, a través de sus investigaciones geoarqueológicas, el clima de la región en la era prehispánica. El instituto constató la existencia de un proceso de desertificación, que comenzó alrededor del año 3000 a. de C., se acentuó en la época de Nasca, del 200 al 600 d. de C. y que al final de la era Nasca, alrededor del año 600 d. de C., desembocó en una larga fase de sequía, que hizo entrar en crisis a la cultura Nasca y significó el comienzo de su fin.
Minihelicóptero utilizado en las investigaciones para escaneo láser y fotogrametría aérea.
Con el ocaso de la cultura Nasca terminó también la tradición de realizar geoglifos, luego de que, justamente en la fase final, se intensificaran las actividades en los geoglifos, a través de la construcción de figuras particularmente grandes y la construcción de edificios de culto. Todo el contexto en torno a los geoglifos permite deducir por lo tanto que eran parte de cultos del agua y la fertilidad. Ésa es la explicación más probable de este fenómeno singular.
Nuevas técnicas de datación
¿A qué nuevos métodos científicos se ha recurrido?
Gracias a la financiación de nuestro proyecto por parte del Ministerio de Educación e Investigación de Alemania nos fue posible, en cooperación con científicos de las ciencias naturales, desarrollar toda una serie de nuevas tecnologías para su empleo en la arqueología o adaptar métodos y tecnologías ya existentes para su aplicación en América del Sur. El Centro de Investigaciones Arqueométricas de la Academia de las Ciencias de Heidelberg, por ejemplo, ha desarrollado un nuevo procedimiento de datación para superficies de piedra. Para el conocido método del radiocarbono para la determinación de la antigüedad pudieron ser desarrolladas nuevas técnicas de datación más precisas y económicas. En el área de la geofísica, especialistas de la Oficina de Conservación de Documentos de Baviera adaptó procedimientos de medición y evaluación magnetométricos a las condiciones particulares del hemisferio sur, donde el campo magnético se comporta en forma diferente a como lo hace en el hemisferio norte. Especialistas del Instituto de Geografía de la Universidad de Heidelberg desarrollaron una técnica para realizar mediciones geoeléctricas tridimensionales. Los socios de cooperación del Instituto de Geodesia y Fotogrametría de la universidad ETH Zúrich mejoraron los procedimientos para el reconocimiento automático de imágenes en la fotogrametría de imágenes aéreas y ensayaron su combinación con datos de escaneo láser. En el nuevo Centro Curt Engelhorn de Arqueometría, de Mannheim, son elaborados nuevos métodos para la determinación del origen de metales. Colegas de la Universidad de Gotinga aportaron, a través del empleo de nuevas tecnologías, interesantes conocimientos paleogenéticos y complementaron los nuevos datos sobre alimentación y origen proporcionados por los investigadores de isótopos de la Universidad de Múnich. Cada uno de esos proyectos representa un cosmos propio de nuevas posibilidades en la arqueología, que supone importantes progresos en la investigación básica.
¿Cuán precisos son esos métodos?
Los muertos relatan historias: investigaciones antropológicas moleculares arrojan luz sobre el pasado.
Los arqueólogos planteamos grandes exigencias, a veces demasiado grandes para las posibilidades de tecnologías recién desarrolladas. Pero en algunas áreas fueron superadas incluso nuestras más osadas expectativas. A través de la cooperación con los especialistas en datación, por ejemplo, pudimos desarrollar una cronología del desarrollo de las culturas en Palpa casi completa y con una tolerancia de exactitud de unos pocos años. Los analistas de isótopos nos dicen qué comieron los seres humanos, si más carne o más pescado y si siempre vivieron en el mismo lugar donde hallamos sus tumbas. En el sector de la documentación pudimos medir en unos pocos días todo un complejo asentamiento con exactitud milimétrica, recurriendo a la tecnología láser. De esa forma se puede dibujar cada muro en corte y de perfil, con una textura de piedra. En el caso de la datación de superficies pétreas esperábamos acceder a dataciones más exactas, pero debimos constatar que en los cinco años que llevó el proyecto no pueden realizarse todas las investigaciones necesarias para desarrollar una nueva tecnología que recurre a las bases de la física y posee el potencial para revolucionar grandes partes de la arqueología.
Lea en la segunda parte cómo funciona la red interdisciplinaria y por qué esta investigación tiene repercusiones globales.
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