Kohlfahrt: Bremen celebra la col rizada con una divertida tradición | Ciudades y Rutas | DW | 17.01.2011
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Ciudades y Rutas

Kohlfahrt: Bremen celebra la col rizada con una divertida tradición

Mucho alcohol, ánimo y buenas piernas para caminar hasta tres horas en medio del frío, se requieren para cumplir con esta tradición propia de Bremen y sus alrededores, que atrae hoy también a turistas extranjeros.

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El carrito debe llevar suficiente bebida para las tres horas de caminata. Algunos lo adornan con globos e incluso llevan una radio.

Es invierno y en Bremen y sus pueblos cercanos todos quieren sumarse a la fiebre del Kohlfahrt o Kohltour. Sólo se necesita un carrito cargado con mucho licor y cerveza, algunos comestibles y ánimo para caminar unas dos a tres horas.

Aunque pocos recuerdan cómo surgió esta tradición, cuyo nombre podría traducirse como viaje o paseo de la col, para muchos grupos de amigos o familias es una sagrada costumbre que se cumple año con año.

Kohlfahrt in Bremen

En medio de los campos, es común ver grupos de Kohlfahrt cada sábado de invierno.

Desde enero hasta principios de marzo se dan cita cada sábado por la tarde grupos de amigos o familiares, en algún lugar previamente convenido. Desde allí inician un recorrido con rumbo desconocido, en el que deben parar en cada esquina o cada cierta distancia para llenar sus vasos y echarse al cuerpo una buena dosis de alcohol para continuar el viaje.

Quien dirige el paseo es el rey o reina, asignado el año anterior como organizador. Su tarea es llevar el carro bien abastecido, diseñar la ruta, organizar juegos que amenicen la jornada y definir el destino final.

Tras varios kilómetros de caminata, los participantes terminan en algún local de fiestas o restorán donde comen el plato oficial que da nombre al recorrido: Grünkohl con papas, cecinas y chuletas de cerdo. La reunión termina con una fiesta bailable hasta pasada la medianoche.

Grünkohl, verdura del frío

Esta col verde de hojas rizadas es propia del norte de Alemania y sólo crece en los meses fríos sin necesidad de cuidados especiales. Incluso las heladas y la nieve le hacen muy bien. Por esto, por mucho tiempo fue considerada una verdura para pobres.

Grünkohlernte in den Schleswig-holsteinischen

La col rizada es típica del norte de Alemania. (Archivo)

“Antigualmente, había muchas granjas en esta zona y esta col, que es barata y crece en invierno, era el único alimento que tenían en los meses fríos”, cuenta Vera Maria Diefenthal, del restorán Borgfelder Landhaus.

Es una verdura además muy sana, que sabe muy bien con papas, salchichas y carne de cerdo. El acompañamiento oficial es una cecina ahumada conocida como pinkel, que se elabora con tocino, avena, cebolla y aliños (especias u otros condimentos).

Así, como una manera de agradecer a este generoso alimento y celebrar en meses en que no hay festividades especiales y el frío no permite organizar reuniones al aire libre, se consagró el invierno a esta verdura.

Kohlfahrt in Bremen

Antes de iniciar el recorrido, los participantes cuelgan sus vasos al cuello y en ocasiones un pan salado o brezel.

Estos paseos comenzaron en las granjas en grupos reducidos y hoy incluso hay agencias de viaje y hoteles que preparan paquetes especiales para turistas de otras ciudades y también extranjeros, especialmente asiáticos, que disfrutan con esta peculiar costumbre.

También empresas y oficinas hacen su Kohlfahrt, como una instancia de encuentro y relajo entre compañeros de trabajo, según cuenta Diefenthal: “El jefe y los empleados van como iguales y juegan, beben y bailan por igual. Y al lunes siguiente vuelven a ser jefe y empleados”.

El Kohlfahrt ha tenido un aumento explosivo en los últimos cinco años. Algunos interesados hacen sus reservas en restoranes incluso con un año de anticipación. Como bien dice Vera Maria Diefenthal, “la col verde pasó de ser un vegetal pobre a vegetal VIP”.

Las reglas del juego

“Lo hacemos sólo por diversión”, dice Christian Albers, quien va de Kohlfahrt junto a 20 amigos del pueblo de Otterstedt. “Después de diez años lo podemos llamar una tradición”, agrega.

En algunas paradas deben realizar juegos que ponen a prueba la destreza y la buena cabeza. Por ejemplo, insertar en una botella un fideo que cuelga de una cuerda desde la espalda, o meter con la boca un espagueti en un macarrón que sostiene otro de los participantes en sus labios. También tirar una bota de goma lo más lejos que se pueda o llevar un huevo con una cuchara en la boca.

Appetit auf Deutschland Oldenburg

Espesas sopas son preparadas también a base de col rizada y otros ingredientes. (Archivo)

En otro grupo, en Lilienthal, encontramos a una reina dirigiendo el viaje. Los amigos bromean al preguntarles qué llevan en el carrito: “¡Sólo agua!”. Comentan que salen de Kohlfahrt desde hace 20 años y la razón, como siempre, es simplemente pasarlo bien.

Mientras más frío, mejor es el ambiente para esta aventura. Después de tantos juegos y copas, todos llegan al punto final animados. Y tras disfrutar un humeante plato de col verde, dan paso al baile.

A esas alturas, el estado de algunos de los participantes no siempre es el mejor. Pero en los restoranes aseguran que no hay problemas graves, sólo unas copas rotas y los baños necesitan una limpieza especial.

Allí también se elige al próximo rey, que para ciertos grupos es el que más come y para otros, el que mejor suerte tiene en los juegos. Como sea, el próximo año saldrán de Kohlfahrt para desafiar nuevamente el invierno.

Autora: Victoria Dannemann

Editor: Enrique López

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