Izquierda Democrática deja el gobierno en Grecia | Europa | DW | 21.06.2013
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Europa

Izquierda Democrática deja el gobierno en Grecia

La coalición de gobierno de Grecia se rompió hoy con el abandono de la Izquierda Democrática, aunque eso no conllevará elecciones anticipadas, pues conservadores y socialistas siguen teniendo mayoría en el Parlamento.

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Fotis Kouvelis (archivo)

"Tras la decisión de mi partido de abandonar la coalición, hoy presentaré mi dimisión", afirmó el ministro de Administraciones.

Apenas un año después de su formación, la coalición de gobierno en Grecia perdió a su socio de la Izquierda Democrática. El presidente de este partido, Fotis Kouvelis, había propuesto en la mañana retirar del gabinete a sus dos ministros, lo cual fue secundado por la mayoría de los diputados de la colectividad.

Pese a la salida de la Izquierda Democrática del gobierno, no será necesario convocar elecciones, porque conservadores y socialistas tienen en conjunto una mayoría de 153 de los 300 mandatos en el Parlamento.

Voluntad de continuar

"Quiero que todos sigamos. Nadie quiere un país sin gobierno. Nos quedan tres años y llegaré hasta el final", dijo por su parte el primer ministro griego, el conservador Antonis Samaras. También los socialistas se mostraron partidarios de continuar. "Lo último que necesita ahora el país son elecciones", advirtió un estrecho colaborador del presidente de los socialistas, Evangelos Venizelos.

El detonante de la actual crisis fue la decisión unilateral de Samaras de cerrar el martes pasado la radio y televisión públicas (ERT) y dejar en la calle a 2.600 trabajadores.

Presión sobre Atenas

Ante el enfrentamiento con sus socios, Samaras aceptó que 2.000 empleados reciban un contrato temporal hasta que sea lanzado el nuevo ente de radio y televisión pública. Izquierda Democrática exige además que la institución siga emitiendo hasta que esté operativa su sucesora.

Mientras tanto, los socios europeos mantienen la presión sobre el país, altamente endeudado. La troika de acreedores tiene que terminar con sus inspecciones a finales de julio, de lo contrario habrá un retraso en el pago del siguiente tramo de las ayudas, dijo hoy en Luxemburgo el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem. "La situación política es difícil", reconoció.

"La pelota está en la cancha de las autoridades griegas", comentó por su parte el comisario de Economía del bloque, Olli Rehn. El funcionario finlandés exigió más reformas y esfuerzos presupuestarios por parte de Atenas para poder recibir el visto bueno de la troika.

er (dpa, reuters)

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