Insectos como alimento de los animales que nos comemos | NRS-Import | DW | 12.06.2019
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NRS-Import

Insectos como alimento de los animales que nos comemos

Los insectos son tan nutritivos que todos deberíamos comerlos. Pero también en la cría de animales es un alimento ideal. En Holanda se ha abierto la granja de insectos más moderna de Europa.

Si miles de millones de personas en el mundo no quieren sufrir hambre en el futuro, tendrán que comer insectos. De esto está convencida la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Lo que ya es una costumbre diaria en algunos países de Asia y África debería convertirse en algo normal en los países occidentales.

Hasta ahora, la idea de comer bichos espeluznantes aún disgusta a la mayoría de las personas. Muchos prefieren abstenerse de consumir proteínas animales antes que tener que degustar una buena hamburguesa de gusanos o una salchicha de langostas.

Los insectos también pueden aportar a la producción sostenible de pescado, carne y huevos. Los Países Bajos son pioneros en este campo, por lo que no es sorprendente que la granja de insectos más moderna de Europa se haya inaugurado en la pequeña ciudad de Bergen op Zoom, en el sur de Holanda.

Según la compañía Protix, esta es la primera fábrica del mundo en la que se producen insectos a gran escala. Especialmente las larvas de la mosca soldado se crían y se procesan para alimentos destinados a otros animales. En Holanda hay actualmente unas 25 granjas con criaderos de insectos. Hasta ahora, en la Unión Europea (UE) solo permite usar insectos muertos para la alimentación de peces y animales domésticos.  Sin embargo, se espera que pronto sea permitida en la cría de cerdos y aves de corral Pero Protix también cría insectos vivos, como gusanos de la harina para aves, exentos de la prohibición de la UE.

¿Por qué los insectos son un alimento alternativo para los animales?

1. Los insectos son excelentes proveedores de proteínas

Los insectos convierten sus alimentos en proteínas en muy corto tiempo. El contenido de proteína de polvo seco de insectos es en promedio del 35 al 60%. Las langostas alcanzan incluso un 77% de contenido de proteína. Los insectos son casi libres de carbohidratos, extremadamente bajos en grasa y, por lo tanto, bajos en colesterol, así como ricos en vitaminas, minerales y oligoelementos.

2. Se reduce la importación de soja y harina de pescado

Europa produce actualmente solo entre el 25 y el 30% de la proteína vegetal que consume. El resto tiene que ser importado. La soja es la fuente más común y barata de proteínas para el ganado. Después de la Segunda Guerra Mundial, el apetito por la carne ha aumentado constantemente. Con esto también surgió el auge del grano de soja, que antes era solo un subproducto de la producción de aceite.

En los últimos 20 años, la producción mundial de soja se ha más que duplicado. La mayor parte de la soja proviene de América del Norte y del Sur, especialmente de Brasil, Argentina y Paraguay.

Alemania, a su vez, es el mayor consumidor de soja en la UE. Alrededor del 80% de las importaciones de soja a Europa se destinan para la cría de animales. Los insectos podrían reemplazar el contenido de proteínas en los piensos para la avicultura, la cría de cerdos y la piscicultura.

3. Menos contaminación

El cultivo y el comercio mundial de la soja tienen un impacto negativo en el medio ambiente, señalan ambientalistas. Bosques y sabanas han sido talados para los cultivos de soja. Debido a la agricultura intensiva, los suelos se están erosionando, reduciendo así la biodiversidad. Además, el uso de fertilizantes y pesticidas contamina las aguas. A esto se suma el transporte global de soja, que genera muchas más emisiones que cuando se usan proteínas de insectos.

4. Los insectos no exigen mucho

A diferencia de los mamíferos, los insectos tienen un ciclo de crecimiento significativamente más corto. Convierten su comida en carne más rápidamente. Requieren menos comida y agua, se pueden cultivar en espacios estrechos, son fáciles de mantener y producen menos desechos dañinos para el medioambiente.

La nueva compañía en Holanda proporcionará nuevas experiencias sobre la cría industrial de insectos. Por ejemplo, qué enfermedades o problemas de higiene se generan, y si también es necesario el uso de medicamentos.

5. Economía circular 

Según este concepto, los residuos de alimentos vegetales son reciclados como alimento para insectos. Estos, a su vez, se convierten en una materia prima rica en proteínas para la alimentación animal. Los insectos no son, empero, recicladores de residuos, luego, no son alimentados con desperdicios. Los insectos crecen y prosperan mejor cuando reciben comida de alta calidad.

(jov/cp)

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