Igualdad de género: “Una batalla por los derechos humanos fundamentales” | Sociedad | DW | 20.11.2018
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages
Publicidad

Sociedad

Igualdad de género: “Una batalla por los derechos humanos fundamentales”

Islandia es a menudo considerada como un ejemplo de la igualdad de género. Pero la primera ministra, Katrin Jakobsdottir, dijo a DW que incluso su país tiene que seguir trabajando.

Desde 2017 Katrin Jakobsdottir es la Primera ministra de Islandia.

Desde 2017 Katrin Jakobsdottir es la Primera ministra de Islandia.

DW: A Islandia se la suele llamar "el país con la mayor igualdad de género de todo el mundo”. ¿Está de acuerdo?

Katrin Jakobsdottir: Muchas veces he dicho que, a pesar de que estamos orgullosos del puesto que ocupamos en el "World Economic Forum´s Global Gender Gap”, las mujeres en Islandia también somos consientes de que tenemos que seguir trabajando. Si bien hay una diferencia entre la igualdad de género en Islandia y en otros rincones del mundo, la naturaleza de la discriminación es la misma. La brecha salarial todavía existe, las mujeres no tienen el mismo poder en el mundo empresarial y financiero del país, y también tenemos graves problemas de violencia de género, acoso, y violencia sexual. Muchos casos fueron revelados luego del movimiento #MeToo.        

¿Cree que los logros en su país, en materia de igualdad de género, son suficientes?

No. La lucha por la igualdad de género no se "acabará” ni será "suficiente” hasta que no se haya eliminado la discriminación de género en Islandia y en el mundo. Nunca debemos pensar que por haber alcanzado una meta, podemos dejar de lado la lucha por la igualdad de género. La lucha por los derechos de la mujer es una batalla por los derechos humanos fundamentales, y exige un cambio cultural; necesitamos cambiar la forma en la que tratamos y percibimos a los demás. Este no es un trabajo de una generación, sino de muchas.      

El movimiento #MeToo se focalizó en acosos sexuales y en las experiencias de muchas mujeres, y la gente exige cambios, no solo en Islandia, sino en muchos países. ¿Cómo puede tener un efecto positivo y duradero?

Si no levantamos la voz, y no decimos que no toleramos estos comportamientos, las cosas no van a cambiar. Como presidente del Consejo Nórdico de Ministros 2019, organizaremos una conferencia internacional sobre los impactos del movimiento #MeToo. Espero que esta conferencia atraiga a pensadores, activistas, y políticos de todo el mundo para que podamos lograr un cambio social positivo y duradero.  

En Islandia hay una legislación que asegura que las mujeres tengan una representación equitativa en las juntas directivas de las empresas, y su administración está implementando una ley de igualdad salarial. Se aprobó para garantizar que para el año 2022, las mujeres y los hombres en instituciones públicas y compañías privadas por arriba de un cierto tamaño, reciban salarios comparables. ¿Por qué se tardó tanto en alcanzar este objetivo?

En Islandia todavía sigue existiendo una diferencia salarial del 4,5 por ciento entre hombres y mujeres. Nuestra herramienta más reciente para abordar este problema: es la igualdad salarial, que requiere que las empresas demuestren que las mujeres y los hombres reciben el mismo salario. Esto ya ha provocado un cambio en la estructura de pago de salarios, ya que las empresas, organizaciones, e instituciones han descubierto que las mujeres están recibiendo un sueldo menor. La diferencia salarial refleja cómo es nuestra sociedad, qué tipo de trabajos valoramos y cuáles no.

Katrin Jakobsdottir, primera ministra de Islandia, Angela Merkel, canciller de Alemania, Koolinda Grabar-Kitarovic, presidenta de Croacia, y Ana Brnabic, primera ministra de Serbia.

Katrin Jakobsdottir, primera ministra de Islandia, Angela Merkel, canciller de Alemania, Koolinda Grabar-Kitarovic, presidenta de Croacia, y Ana Brnabic, primera ministra de Serbia.

En Europa es obvio que las mujeres están subrepresentadas tanto en la política como en los negocios. ¿Qué pueden hacer las mujeres para que el poder se equilibre?

Debemos considerarlo desde la perspectiva de las mujeres y de los hombres. ¿Qué podemos hacer como sociedad, qué podemos hacer juntos? Podríamos comenzar por reconocer que no hemos llegado a la igualdad de género, y cambiar lo que sea necesario para eliminar la desigualdad.

Se dice que la canciller alemana, Angela Merkel, es una de las políticas más influyentes del mundo. Ahora ha dicho que no buscará su reelección. ¿Cree que la señora Merkel ha cambiado la forma en la que se percibe a las mujeres en la política?

Yo creo que la canciller Angela Merkel es una de las políticas más influyentes de nuestros tiempos, y así la recordaremos. A pesar de que los modelos son importantes, creo que el prestigio de las mujeres se mejora a través de los movimientos. No creo que una mujer que tenga un cierto cargo pueda cambiar algo. Todos formamos parte del cambio, y espero que sigamos avanzando en este camino correcto.      

Desde 2017 Katrin Jakobsdottir es la Primera ministra de Islandia.

(bt/er)

Deutsche Welle es la emisora internacional de Alemania y produce periodismo independiente en 30 idiomas. Síganos en Facebook | Twitter | YouTube |

DW recomienda

Audios y videos sobre el tema