Honduras y Bolivia, dos historias similares con un final distinto | Las noticias y análisis más importantes en América Latina | DW | 28.11.2019
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América Latina

Honduras y Bolivia, dos historias similares con un final distinto

La renuncia y exilio de Evo Morales asombraron a todo el mundo, también en Honduras, un país en donde una parte de la población viene exigiendo, sin resultados, la salida de su mandatario Juan Orlando Hernández.

Juan Orlando Hernández, presidente de Honduras

Juan Orlando Hernández, presidente de Honduras

Para muchos, en ambos casos hay similitudes en la forma cuestionada en que los dos gobernantes lograron reelegirse, las denuncias de fraude en su contra y las protestas posteriores en las calles en las que se exigía su salida del poder y que derivaron en violencia, destrucción y muerte.

La presión popular, así como el retiro del apoyo por parte de la Policía y de las Fuerzas Armadas, llevaron a Morales a dejar la silla presidencial en Bolivia, no obstante en Honduras el mandatario Hernández se mantiene en el poder, a pesar de que en los últimos meses ha sido vinculado a actividades del narcotráfico.

El mandatario hondureño fue mencionado en el juicio en Estados Unidos en el que se halló culpable por delitos de narcotráfico a su hermano Juan Antonio Hernández; testigos dijeron que "recibió dinero de traficantes de droga, entre ellos Joaquín "El Chapo” Guzmán, para que fuera utilizado en sus campañas políticas".

A criterio de expertos, ambas crisis políticas están cubiertas por el manto de la falta de credibilidad de sus instituciones electorales, pero coinciden en que, más que similitudes, hay muchas diferencias marcadas. Juan Orlando Hernández, se convirtió en presidente de Honduras luego de ganar las elecciones de 2013, derrotando a Xiomara Castro de Zelaya, esposa del expresidente Manuel Zelaya Rosales, derrocado en un golpe de Estado en 2009.

Historias y dinámicas diferentes

En las elecciones de 2017, Hernández vuelve a lanzar su candidatura presidencial gracias a una decisión de la Corte Suprema de Justicia, que declaró la inaplicabilidad de uno de los artículos de la Constitución que prohibía la reelección. Luego de los comicios, las fuerzas opositoras lo acusan de fraude y se desata una serie de protestas en diferentes partes del país que dejaron una veintena de muertos y cientos de personas heridas, así como saqueos, quemas de edificios y vehículos, entre otros daños.

Para el analista Miguel Calix Martínez, se debe tener mucho cuidado cuando se trata de comparar ambas realidades, porque considera que son dos países con historias y dinámicas de poder muy diferentes. "Ambos países, antes de llegar a las elecciones tenían una institucionalidad electoral que había sido cuestionada y debían administrar resultados estrechos, además en los dos países el rol de las misiones de observación electoral fue crucial”, apuntó Calix a Deutsche Welle (DW).

Miguel Calix Martínez explica que en ambos países las fuerzas del orden fueron factores reales y determinantes de poder: "En el caso Bolivia la Policía y las Fuerzas Armadas se distancian del presidente, después que perdió la gobernabilidad y fue deslegitimado por su actitud de cara a la conflictividad electoral. En el caso de Honduras, la crisis avanzó muy rápido, lo que obligó a las Fuerzas Armadas a tomar una acción de control para impedir el desbordamiento de las manifestaciones en las calles. Las fuerzas del orden nunca le dieron la espalda al gobierno de Hernández, y se mantuvieron bajo su mando en todo momento”.

¿Conspiración transnacional?

Al respecto, el expresidente Manuel Zelaya Rosales, el principal promotor de las manifestaciones en las calles para pedir la salida del presidente Hernández, aseguró a DW que las situaciones de ambas naciones son totalmente distintas. En relación a lo sucedido en Bolivia, hizo referencia al Plan Cóndor, a través del cual, presuntamente, "varias naciones en contubernio con la inteligencia de Estados Unidos pretenden derrocar a los gobiernos progresistas”, agregó Zelaya, quien también cree que "en Bolivia lo que hay es una conspiración transnacional de la derecha capitalista planificada desde Washington para botar al gobierno, ahí no fue el pueblo, porque el pueblo está en defensa de Evo”.

En el caso de Honduras, el expresidente Manuel Zelaya Rosales aseguró que la "dictadura” de Juan Orlando Hernández, está apoyada por Estados Unidos, desde el 2009 que se dio su golpe de Estado. "Aquí en Honduras Estados Unidos no apoya a la gente que protesta. Estados Unidos está en contra de los que protestamos y apoya al gobierno en Honduras, en Bolivia ocurre todo lo contrario, ellos no apoyaban a Morales, pero sí a la gente que estaba en las calles para que los militares dieran el golpe de Estado”, declaró.

Los recientes acontecimientos suscitados en Bolivia fueron rechazados por el gobierno de Honduras, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional (Cancillería), que además exhortó a un diálogo para llamar a la paz y la tranquilidad de esa nación sudamericana. Sin embargo, los diálogos que pretendieron implementar en Honduras para lograr esa tranquilidad, no tuvieron los resultados que las fuerzas opositoras y el mismo gobierno esperaban y la crisis política continúa latente.

(jov)

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