Homosexualidad: también el rey de la selva es gay | Ciencia y Ecología | DW | 19.02.2007
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages
Publicidad

Ciencia y Ecología

Homosexualidad: también el rey de la selva es gay

Relaciones homosexuales entre animales: un museo de Oslo muestra que se trata de un fenómeno vastamente extendido.

Un par de pingüinos homosexuales en el zooógico de Bremerhaven.

Un par de pingüinos homosexuales en el zoológico de Bremerhaven.

La homosexualidad entre animales, un tema tabú hasta ahora, es objeto de una exposición en el Museo de Historia Natural de Oslo, con gran éxito de público. Familias enteras van a ver una muestra que se caracteriza por una delicada, aunque franca aproximación al tema. Ante tanto éxito, los organizadores piensan transformarla ahora en exposición itinerante.

Las relaciones homosexuales entre animales no son necesariamente de corto plazo, sino verdaderas uniones por mucho tiempo, incluso de toda la vida. La fascinante historia de la vida secreta de los animales se cuenta con una pequeña selección de fotos, modelos y textos de más de 1500 especies en las que han sido observadas y documentadas relaciones homosexuales: desde pequeños insectos hasta enormes ballenas.

Girafas.

Girafas: gran frecuencia de homosexualidad.

Los impulsos sexuales son fuertes entre los animales. Muchas especies tienen relaciones sexuales fuera de la época de celo y generalmente gozan del sexo sin intenciones reproductivas, frotando sus órganos sexuales entre sí o estimulándose a sí mismos o a sus parejas de otras formas, dicen los organizadores.

La reina de la selva

Homosexualidad se ha observado en la mayoría de los vertebrados, pero también en insectos, arañas, crustáceos, pulpos y gusanos parásitos. La frecuencia de la homosexualidad varía de especie a especie. En algunas especies no se ha registrado, mientras que en otras, toda la especie es bisexual.

Entre los delfines, la relaciones entre hembras y machos son breves, mientras que las relaciones homosexuales duran años. Entre las jirafas se ha observado que de 100 actos sexuales, 94 tienen lugar entre individuos del mismo sexo. Y entre los cacatúas rosadas en cautiverio, la mitad de las parejas son homosexuales.

La homosexualidad más extendida se registra entre los animales que viven en manadas, que fortalecen así las redes sociales, aparte de compartir la comida y ocuparse de la descendencia.

Un león

León: sexo con el rival.

Algunos animales solucionan conflictos o cuestiones de liderazgo con relaciones homosexuales, de acuerdo con la divisa “hacer el amor y no la guerra”. Por ejemplo los leones. El león líder tiene sexo con su rival, para asegurarse su lealtad y conducir armónicamente el grupo.


Estrategias de supervivencia

A veces se trata también de asegurar la supervivencia del grupo. En los cisnes negros de Australia, los machos son muchos más grandes y fuertes que las hembras. Por ello, los actos heterosexuales son breves y sólo para asegurar la descendencia. De las crías se ocupan dos machos, que las pueden proteger mucho mejor que una pareja heterosexual.

En algunas especies, la homosexualidad es rara, algunas sólo tienen un par de año relaciones homosexuales, otras toda su vida, como por ejemplo los chimpancés enanos, una de las especies más próximas al ser humano. Todos los chimpancés enanos son bisexuales, por ello no hay problemas para asegurar la procreación.

Los animales tienen relaciones sexuales porque las disfrutan y satisface sus impulsos. “Se puede pensar lo que se quiera sobre la homosexualidad. Pero no se puede decir que sea contra natura”, dice Geir Söli, uno de los organizadores de la exposición, que permanece abierta al público hasta el 19 de agosto de 2007.

DW recomienda