Günter Grass: Feliz cumpleaños | Cultura | DW | 17.10.2002
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Cultura

Günter Grass: Feliz cumpleaños

El escritor alemán y Premio Nobel de literatura Günter Grass, cumple 75 años con una celebración discreta. En vez de monumento en su honor, pide a su ciudad natal, Gdansk, que invierta en lavabos para los pobres.

Günter Grass: la conciencia crítica de Alemania.

Günter Grass: la conciencia crítica de Alemania.

El premio Nobel alemán, cuya reputación tanto literaria como política es mayor en el extranjero que en su país natal celebra su 75 aniversario con su mujer, Ute y sus hijos, en la ciudad portuaria de Lübeck, al norte de Alemania, donde el escritor reside desde hace décadas. El domingo será abierto un Museo en dicha ciudad, que documentará la obra literaria y plástica del artista e intelectual.

La primera plana política alemana elogió la figura de Grass, un socialdemócrata a ultranza. El canciller alemán Gerhard Schröder, a quien Grass apoyó abiertamente en la campaña para su reelección, calificó a Grass como ‘uno de los grandes escritores de nuestro tiempo y un eminente pensador político con un marcado sentido de la justicia’. También recibió felicitaciones del presidente del parlamento alemán, Wolfgang Thierse y del presidente Johannes Rau, quien se refirió a Grass como ‘una figura singular y un ciudadano preocupado por la República’.

La educación católica y el Tercer Reich

Günter Grass nació el 16 de octubre de 1927 en Danzig, hoy Polonia, en el seno de una familia humilde. Su educación en un ambiente católico y sus vivencias durante el Tercer Reich, lo marcaron para el resto de sus días. Después de la Segunda Guerra Mundial, se ganó la vida como trabajador rural y minero, posteriormente estudió pintura y escultura. Sin embargo, fue en la literatura donde descubrió su verdadera pasión. Su obra comprende poemas, dramas y sobre todo, novelas.

‘El tambor de hojalata’, novela publicada en 1959, es considerada una de las obras maestras de la literatura europea y fue lo que le valió en 1999, que el comité Nobel le otorgara el Premio Nobel de Literatura. El contenido de esta obra provocó un escándalo en Alemania, aunque más allá de sus fronteras tuvo una cálida acogida. Grass continuó su producción literaria con su famosa ‘Trilogía de Danzig’, formada por ‘Oskar Mazerath’, el ‘El gato y el ratón’ y ‘Años de perro’. En ellas, Grass vuelve a arremeter contra la sociedad alemana. Otra de las grandes novelas que cimentaron su fama fue El Rodaballo, obra con la que vuelve a sus inicios literarios.

El derecho a recordar

Siempre atento a los problemas sociales de su país, defendió hace poco el derecho de los alemanes a recordar a sus propias víctimas, uno de los temas centrales de una novela reciente: Im Krebsgang (Al paso de cangrejo). En la breve novela, relata el hundimiento de un barco alemán a raíz del impacto de tres torpedos soviéticos. Era el 30 de enero de 1945, a bordo del buque, más de 10.000 alemanes huían de la guerra. Grass evoca el sufrimiento padecido por el pueblo de la Alemania nazi que había desatado la Segunda Guerra Mundial. Hace unos días presentó, en la Feria del Libro de Fráncfort, su último libro: ‘En un país rico’. El título es una ironía, y recopila los ensayos de diversos autores que abordan aspectos negativos de la realidad alemana.

El laureado escritor, es también pintor y escultor y sigue cultivando la imagen como medio de expresión.

Ha vivificado la tradición europea del grabado, heredada del propio Durero. El escritor alemán afirma que ambas facetas: literatura e imagen expresan una misma sensibilidad. Cuando no pinta, moldea o escribe, le gusta dedicarse a la política. El más conocido de los escritores alemanes vivos no se cansa de repetir su abecedario de socialdemócrata de izquierda.

Crítico de Estados Unidos

Su argumentación no es sofisticada, pero siempre contundente, lo mismo si critica a Estados Unidos, -que no tiene derecho a desatar guerras con su visión blanco y negro-, que a la lucha contra el terrorismo, -que es inútil, porque no combate los orígenes del problema- como el odio que genera la dominación de los países ricos sobre los pobres y la falta de un orden económico mundial justo.

Con motivo de su cumpleaños, su ciudad natal, Gdansk, hoy Polonia, quería honrar a su hijo célebre, con la develación de un monumento en su honor. Grass recordó a las autoridades locales que el edificio donde nació sigue sin baños en cada vivienda. Los habitantes del inmueble deben recurrir a los retretes que se encuentran en el rellano de la escalera. La estatua de todas maneras fue descubierta y muestra a la figura de Grass sentado en una banca junto a Oskar, el protagonista de ‘El tambor de hojalata’, que se rehusaba a crecer.