Epidemia en Estados Unidos por el abuso de opiáceos | ACTUALIDAD | DW | 25.04.2019
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ACTUALIDAD

Epidemia en Estados Unidos por el abuso de opiáceos

Cada año, más de 70.000 personas mueren en Estados Unidos por su adicción a los opiáceos, analgésicos extremadamente potentes. Y la cifra va en aumento. ¿Por qué?

Casi 200 muertos por día. La crisis de las drogas en Estados Unidos continúa. En 2017, más de 72.000 personas murieron como resultado de la adicción a las drogas, incluyendo a alrededor de 30.000 opiáceos y analgésicos legales. En octubre de 2017, Donald Trump declaró el estado de emergencia sanitaria. Sin embargo, los recursos financieros anunciados fluyeron lentamente. El gobierno de Estados Unidos quiere invertir ahora miles de millones en terapias, educación e investigación así como en la lucha contra la venta de opiáceos. La adicción a las drogas se ha convertido, desde hace mucho tiempo, en una verdadera epidemia.

"Marketing agresivo" de la industria farmaceútica

En ninguna otra parte del mundo occidental hay tantas personas adictas a los opiáceos y sustancias similares como en Estados Unidos. Para muchas personas, lo que comenzó con la prescripción de un analgésico se convirtió en una adicción. Los médicos, además, emiten desde hace décadas cada vez más recetas .

En la década de 1980, varios estudios demostraron que los pacientes no estaban siendo atendidos adecuadamente. Como resultado, las autoridades sanitarias se centraron en la terapia contra el dolor. Muchos hospitales empezaron entonces a tratar el dolor. Ante esta tendencia, la compañía farmacéutica Purdue Pharma fabricó el medicamento Oxycontin (oxicodona): en 1996 llegó al mercado. Solo cinco años después era el opiáceo más vendido.

En realidad, los opiáceos se toman solo contra enfermedades graves, como el cáncer o tras las operaciones. Purdue Pharma, sin embargo, comercializó la droga como remedio para una "amplia gama de dolores". En el comunicado de prensa sobre la presentación de ese medicamento se dijo que "el miedo a la adicción es exagerado".

La farmacéutica ejerció un "marketing agresivo", dice el experto en adicción Oliver Pogarell. Por ejemplo, hubo descuentos para los médicos que recetaban dicho medicamento con la mayor frecuencia posible. Esto ha llevado a una "práctica de prescripción cuestionable", dice el especialista en psiquiatría, psicoterapia y neurología a DW. Algunos médicos habrían recetado el medicamento "muy generosamente, posiblemente también de manera imprudente". Pogarell también cuestiona el "comportamiento” de los médicos.

Médicos más cuidadosos

El problema de la adicción en Estados Unidos es complejo, enfatiza Pogarell. La industria farmacéutica no puede ser culpada de ser la única causante de la crisis. El sistema de salud del país también es corresponsable de la situación. Además, la asistencia sanitaria no está tan desarrollada como en Alemania. Muchos estadounidenses no están asegurados. La prescripción de analgésicos fuertes está menos regulada. También hay razones estructurales que conllevaron a la adicción: en las regiones estructuralmente débiles, donde muchas personas estaban desempleadas y sin perspectivas, muchos se volvieron adictos.

Entretanto, los médicos ya no recetan tanto Oxycontin, pero esto no soluciona el problema ya existente. Muchos adictos se han pasado al consumo de sustancias ilegales, como la heroína o el fentanilo sintético. Ambos están disponibles en el país y son baratos. "Estados Unidos actualmente está inundado de heroína barata u otras sustancias que son mucho más asequibles, pero también más peligrosas", opina el especialista Oliver Pogarell.

Un hombre inconsciente después de una sobredosis de opiáceos en Boston.

Un hombre inconsciente después de una sobredosis de opiáceos en Boston.

Demandas contra compañía

Para mejorar su reputación, Purdue Pharma lanzó al mercado un medicamento, una inyección de antagonista opioide que, en caso de sobredosis, salvaría a las personas de morir por parálisis respiratoria. Según Pogarell "se trata de un medicamento de rescate que se usa en caso de sobredosis”, pero no se podría utilizar para ayudar a los adictos en su terapia de desintoxicación.

En 2007, Purdue Pharma y tres gerentes fueron sentenciados a pagar una multa de 634,5 millones de dólares por la comercialización de Oxydonin. En marzo de 2019, la compañía tuvo que pagar 270 millones de dólares. La compañía hace frente a un aluvión de demandas en el país, más de 1.600.

Presión pública sobre los propietarios

Además de la presión judicial, la pública no solo afectó a Purdue Pharma, sino también a la familia Sackler, a la que pertenece la compañía. Los influyentes miembros del clan han hecho campaña repetidamente como patrocinadores. Hay galerías e instituciones científicas en EE. UU. que llevan su nombre. Sin embargo, museos, por ejemplo, en Londres y Nueva York, ya no aceptan donaciones de la familia Sackler.

Incluso la compañía de inversiones que gestionó las propiedades familiares, no quiere tener nada que ver con la célebre familia. Según estimaciones, la familia facturó 35 mil millones de dólares con el medicamento Oxycontin, desde su lanzamiento en 1996.

(rmr/er)

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