El trabajo del fútbol alemán para no olvidar el Holocausto | Deportes | DW | 24.10.2013
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Deportes

El trabajo del fútbol alemán para no olvidar el Holocausto

La Federación Alemana de Fútbol, DFB, trabaja en varias iniciativas para que el país entienda su historia y nunca más acepte la discriminación racial que terminó con el atroz genocidio cometido por el régimen nazi.

La Bundesliga le ha mostrado la tarjeta roja al racismo para evitar que la trágica historia de Alemania se repita.

La Bundesliga le ha mostrado la tarjeta roja al racismo para evitar que la trágica historia de Alemania se repita.

El premio Julius Hirsch, que la DFB entrega a aficionados al fútbol en reconocimiento a su trabajo contra cualquier forma de racismo o discriminación, es uno de los instrumentos más importantes para crear conciencia en la sociedad sobre estos temas. Deutsche Welle conversó con Olliver Tietz, gerente de la Fundación Julius Hirsch, sobre el trabajo del fútbol alemán para evitar que se olvide la tragedia del Holocausto.

Señor Tietz, ¿por qué está tan comprometida la Federación Alemana del Fútbol con este tema?

Nosotros creemos que cada grupo e individuo de nuestra sociedad tiene la responsabilidad de esclarecer ese oscuro capítulo en nuestra historia. También la DFB, no sólo por agrupar a más de dos millones de jóvenes en 25.000 clubes en todo el país, sino también porque con la presencia mediática de la selección nacional de fútbol irradia una gran fuerza.

¿Es ese el gran poder del fútbol?

El fútbol tiene el potencial de unir a la gente, de aclararle a los jóvenes y los niños que en nuestra sociedad no hay espacio para ningún tipo de conducta racista o discriminatoria.

¿Cómo nació el premio Julius Hirsch?

En el 2005, tras recibir la publicación Fútbol bajo la cruz gamada -un estudio que había encargado la Federación Alemana de Fútbol-, nos quedó muy claro que el tema no podía darse por cerrado. Por eso creó el Premio Julius Hirsch para los grupos e iniciativas en el campo de la lucha contra el racismo, antisemitismo y la discriminación. La DFB tiene una responsabilidad social con el futuro de sus más de dos millones de miembros que son niños y jóvenes.

¿Por qué el nombre Julius Hirsch?

Nosotros escogimos conscientemente como símbolo de nuestro compromiso a un jugador judío que integró la selección alemana y luego fue víctima del holocausto: Julius Hirsch. Entonces él era admirado por la juventud como hoy lo son Mesut Özil, Manuel Neuer, o Philipp Lahm, pero su destino fue otro. Él tuvo éxito como deportista jugando para Alemania, y aún así fue perseguido y murió en un campo de concentración. Julius Hirsch encarna la terrible historia del holocausto, y su biografía le ayuda a mucha gente joven a comprender mejor la dimensión del drama humano bajo el régimen nazi.

Julius Hirsch, exjugador de la selección de Alemania asesinado en un campo de concentración por ser judio.

Julius Hirsch, exjugador de la selección de Alemania asesinado en un campo de concentración por ser judio.

¿Se busca comprender mejor el pasado?

Nuestro compromiso no es sólo con el pasado, también, y de manera muy especial, con el futuro. No se trata solo de explicar lo que sucedió, sino de hacer lo que está a nuestro alcance para que la historia no se repita. El fútbol alemán, con su estructura y organización, puede transmitir mensajes y apoyar el trabajo en ese campo.

¿Se han visto resultados?

Cada año tenemos la oportunidad de medir cuánto mueve este tema a la sociedad alemana al recibir las postulaciones al premio Julius Hirsch, que cada vez son más y de mejor calidad. En los últimos 10, 15 años, la percepción del problema ha cambiado, ahora en el fútbol hay una mayor conciencia y se toman medidas para un mejor futuro lejos del nefasto pasado. El símbolo de todo el trabajo en esa dirección es Julius Hirsch.

¿La Bundesliga también está vinculada?

En la Bundesliga hay muchos clubes que han enfrentado su pasado durante el régimen nazi. Schalke, Nuremberg y Bayern Múnich son los mejores ejemplos, pero también el Hamburgo, el Dortmund, el Kaiserslautern y el resto de la familia del fútbol alemán se ha ocupado del tema. Ahora tenemos libros, películas, y lo más importante, un trabajo continuo en el tema.

Pese a ese trabajo continuo, siguen apareciendo noticias de casos de racismo y discriminación en el fútbol alemán. ¿Por qué?

Nuestra experiencia en los últimos años es que muchos medios de comunicación solo se interesan por el tema cuando es escandaloso, como por ejemplo la protesta de Kevin-Prince Boateng y el AC Milán abandonando la cancha tras haber recibido insultos racistas. Las medidas preventivas, como el premio Julius Hirsch, no encuentran suficiente eco en los medios y su mensaje no es trasportado a la opinión pública. Nuestro deseo es que no solo haya titulares negativos, sino que también se reporte sobre el trabajo positivo.

¿Cuál es su balance personal?

Mi impresión personal, a partir de mis conversaciones con aquellas personas que trabajan en los estadios, es que la cifra de casos se ha reducido en los últimos 10, 20 años. Hoy hay una mayor conciencia sobre el tema y la vigilancia es más amplia. Además, los casos son castigados con más severidad. La mayoría de los asistentes al estadio ya no toleran esos ataques, y tampoco guardan silencio. Aún así, cada caso que se presente es uno que está de más, por eso no podemos detenernos en nuestro trabajo.

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