El juez ordena la detención del expresidente Cristiani en El Salvador | Las noticias y análisis más importantes en América Latina | DW | 11.03.2022
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages
Publicidad

América Latina

El juez ordena la detención del expresidente Cristiani en El Salvador

La medida se tomó ante la ausencia del ex político en la primera vista del juicio por la masacre de jesuitas españoles en 1989 durante su gobierno.

Una corte de paz de El Salvador ordenó este viernes (11.03.2022) la detención del expresidente Alfredo Cristiani en el contexto del juicio por la masacre de seis padres jesuitas, cinco de ellos españoles, y dos mujeres en 1989 en el marco de la guerra civil que asoló el país entre 1980 y 1992.

El juez Tercero de Paz de San Salvador decretó esta medida a raíz de la ausencia de Cristiani en la audiencia inicial del proceso, que comenzó ayer jueves, y por la falta de representación legal nombrada por el exmandatario salvadoreño. Son 13 las personas señaladas de la autoría intelectual de la masacre de los religiosos, de las que dos han fallecido y el proceso en su contra fue sobreseído.

Cristiani respondió a esa primera vista con una carta publicada en las redes sociales en las que explica que no confía ni en el tribunal ni en el proceso y recuerda "que la Audiencia Nacional de España desestimó en dos ocasiones por falta de fundamento las acusaciones de la querella particular en mi contra". "El fiscal general, de mala fe y con claro desprecio a la verdad, me ha acusado públicamente de omisión y de encubrimiento. La verdad es que nunca supe de los planes que tenían para cometer esos asesinatos", afirma.

"En este momento no hay garantías procesales en El Salvador. La mayor parte de magistrados, jueces y fiscales son impuestos y completamente serviles al poder presidencial", acusa en su misiva Cristiani. "A lo largo de todos estos años siempre me he sometido a la justicia y siempre estaré dispuesto a rendir cuentas a la nación, a las víctimas y a la historia, pero no a un proceso judicial manipulado y sin garantías de independencia e imparcialidad", concluye la carta.

lgc (efe/prensagrafica)

DW recomienda