El desarrollo de vacunas contra el coronavirus: una carrera contra el tiempo | El Mundo | DW | 28.01.2020
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El Mundo

El desarrollo de vacunas contra el coronavirus: una carrera contra el tiempo

Investigadores chinos y estadounidenses están desarrollando una vacuna contra el coronavirus. Si todo va bien, las primeras pruebas deben realizarse en tres meses. Una vacuna podría no estar disponible hasta el verano.

Coronavirus (imago/Science Photo Library)

Los picos típicos del coronavirus son un posible objetivo de ataque para los desarrolladores de vacunas.

Los científicos han logrado dar el primer paso crucial hacia la elaboración de una vacuna eficaz contra el nuevo coronavirus (nCoV): los médicos del Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han aislado el nuevo virus y analizado su información genética, dijo Xu Wenbo, director del    Instituto de Enfermedades Virales a la agencia de prensa Xinhua.

Nunca antes en la historia de la humanidad se descubrió tan rápidamente el salto de un nuevo patógeno de un animal –aún desconocido– al hombre, se decodificó por completo un virus, se reprodujo en cultivo celular y se puso a disposición el conocimiento existente tan rápidamente en forma de publicaciones científicas en todo el mundo.

Desarrollo de una vacuna

Así como los investigadores chinos, que ya comenzaron a desarrollar vacunas, médicos en Estados Unidos, Australia y otros países están trabajando en una solución: en Estados Unidos, un nuevo grupo de investigación de vacunas del Instituto Nacional de Salud (NIH) encabezado por Anthony Fauci, director del Instituto de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), se reunió para coordinar la estrategia para el desarrollo de la vacuna.

En un artículo reciente en la Revista de la Asociación Médica Estadounidense, Fauci escribe que las vacunas que ya se han desarrollado contra otros dos coronavirus peligrosos como el SARS y el MERS también pueden proporcionar una buena base para desarrollar una vacuna contra el nCoV.

En el llamado "enfoque de plataforma", los investigadores usan un virus del resfriado inofensivo e incorporan componentes del coronavirus para activar una respuesta inmune.

Deutschland Forschung Coronavirus (picture-alliance/dpa/A. Dedert)

Los virólogos de la Universidad de Marburg también están investigando el desarrollo de vacunas contra nCoV.

En 2003, el grupo de investigación dirigido por Andrea Gambotto, médico molecular de la Universidad de Pittsburgh, generó tres tipos de vacuna diferentes. Estos se basaron en varias proteínas: la proteína espiga S1, que es responsable de la formación de las puntas en forma de corona ("spikes") en los coronavirus, una proteína de membrana y una proteína de nucleocápside del virus del SARS original. El rápido desarrollo solo fue posible porque todo el genoma del virus del SARS pudo decodificarse en un tiempo récord.

Riesgos desconocidos: la mutabilidad del virus

Sin embargo, un factor que dificulta el desarrollo de vacunas contra los coronavirus reside en el hecho de que son extremadamente versátiles. Pasó lo mismo con el SARS. Los médicos temían que la vacunación con la substancia activa de la proteína espiga pudiera incluso acelerar la penetración de ciertas variantes de virus. Fauci considera, no obstante, que tanto la vacuna de espiga como la vacuna de proteína nucleocápsida son una posible base para futuras investigaciones.

Científicos australianos dirigidos por Keith Chappell de la Universidad de Queensland  unieron fuerzas con otros médicos para desarrollar una nueva vacuna con la ayuda de la denominada pinza molecular. La idea de esta vacuna es hacer que las etapas previas de los virus se vean como virus completamente desarrollados y estables. Esto permite que el sistema inmunitario los ataque incluso antes de que se fusionen con la célula.

También este es un "enfoque de plataforma", dijo Chappel a Reuters. Ya se ha demostrado que el método funciona contra otros virus peligrosos como el Ébola, MERS o SARS, pero solo en el laboratorio.

El mayor desafío, como con el SARS, es nuevamente la velocidad del desarrollo de la vacuna. Los investigadores estadounidenses de Fauci esperan estar listos en tres meses para probar una vacuna en humanos.

Medicamentos contra el virus

Que llegue o no tan lejos la epidemia depende también de si un enfoque completamente diferente puede ser útil: el tratamiento con medicamentos antivirales. Fauci asegura que podrían considerarse varios medicamentos antivirales de amplio espectro, como el inhibidor de la ARN polimerasa Remdesivir, conocido por el tratamiento contra el Ébola, o la combinación de las sustancias activas Lopinavir y Ritonavir que han sido probadas en el tratamiento del VIH.

Otro enfoque muy diferente es combatir el virus con los llamados anticuerpos monoclonales, es decir, proteínas inmunológicamente activas, que desencadenan una respuesta inmune muy específica en el cuerpo.

Herbert Virgin de Vir-Biotechnologies en Illinois, Estados Unidos, dijo que su compañía ya ha desarrollado anticuerpos que han demostrado eficacia contra el SARS y el MERS en pruebas de laboratorio. Algunos de ellos pudieron neutralizar los coronavirus. "Quizás también tengan el potencial de tratar el virus de Wuhan", dijo Virgin.

Ver el video 01:05

OMS emite guía para evitar contagio

La cuarentena sigue siendo la medida más efectiva

Que alguna vacuna salga al mercado también depende del curso posterior de la epidemia. Las autoridades chinas actualmente utilizan los medios más efectivos para contener la enfermedad: aislar pacientes y poner en cuarentena ciudades enteras. 43 millones de personas se ven afectadas por la medida.

Una infección por nCoV parece ser mucho menos fatal que una con SARS. En ese caso, aproximadamente el diez por ciento de las 8.000 personas comprobadamente infectadas murieron. Ahora, en cambio, el número de personas infectadas aumenta de manera rápida y constante, pero solo relativamente pocos pacientes mueren a causa de la infección. Y en su mayoría son personas mayores con enfermedades previas.

El profesor Mark Harris, virólogo de la Escuela de Biología Molecular y Celular de la Universidad de Leeds, estima que la tasa de mortalidad es de solo un 0,1 por ciento. En su estimación, tiene en cuenta el alto número probable de casos no reportados de pacientes con un curso relativamente leve de la enfermedad que ni siquiera van a las clínicas y, por lo tanto, no están registrados en las estadísticas oficiales. Si su teoría es correcta, el nuevo virus sería un poco más peligroso que la gripe estacional habitual.

Todavía hay una falta de claridad sobre cuán altamente contagioso es realmente el virus. Las autoridades sanitarias chinas habían asumido temporalmente que los portadores del virus nCoV podrían infectar a otras personas si ellos mismos no mostraban síntomas. Si bien eso explicaría por qué la epidemia podría extenderse tan rápidamente, los médicos ahora han cuestionado esta evaluación. (few/ers)

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