El cierre de Shanghái también afectará a la economía alemana | El Mundo | DW | 16.05.2022
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El Mundo

El cierre de Shanghái también afectará a la economía alemana

La economía china se está desacelerando. Los rigurosos cierres por el coronavirus han paralizado megaciudades, ocasionando cuellos de botella que amenazan con ralentizar el comercio alemán y mundial.

El puerto de Shanghai, paralizado por las estrictas medidas de confinamiento

El puerto de Shanghai, paralizado por las estrictas medidas de confinamiento.

Según datos de Pekín del 16 de mayo de 2022, la producción de la industria china cayó casi un 3 por ciento en abril. Las ventas al por menor se vieron aún más afectadas, cayendo un 11 por ciento en comparación con abril de 2021.

"La pandemia tiene un impacto grande en las operaciones económicas", admitió Fu Linghui, portavoz de la oficina de estadísticas, en una rueda de prensa celebrada en Pekín.

Efectos adversos en el mercado laboral chino

El hecho de que los confinamientos en megaciudades, como la metrópoli económica de Shanghái, estén teniendo un impacto global se puede ver también en los mercados inmobiliario y laboral de China: el valor de las ventas de propiedades se ha reducido casi a la mitad en comparación con el mismo mes del 2021.

Esto se debe, en parte, a la pandemia, pero también a la represión gubernamental contra la especulación inmobiliaria. Dado que el sector de la construcción es un importante motor de la economía china, el descenso se refleja también en el mercado laboral. La tasa de paro se sitúa actualmente en un algo más de un seis por ciento, el nivel más alto desde febrero de 2020.

Si bien las restricciones de salida y la rígida estrategia de control del coronavirus están provocando cierto desánimo en el país, las mayores consecuencias se sentirán con fuerza en Alemania. Muchas empresas ya están sufriendo cuellos de botella en el suministro de materias primas y productos intermedios, ya que el mayor puerto del mundo, el de Shanghái, también ha sido sometido a fuertes restricciones como consecuencia del cierre.

Largos atascos en el puerto de Shanghái

Como consecuencia, los enormes buques portacontenedores se atascan frente al puerto intentando descargar sus mercancías o recibir otras nuevas. Según los expertos, el volumen de exportación del puerto ya ha descendido un 40 por ciento. Y el puerto de Shanghái es el más importante para el transporte marítimo alemán de contenedores.

La consecuencia directa: una inmensa acumulación de pedidos de las empresas alemanas. Según los últimos cálculos del Instituto Ifo, la cartera de pedidos de las empresas ha alcanzado un nuevo récord. Por término medio, las empresas podrían seguir produciendo durante 4,5 meses sin un solo pedido adicional. Si bien esto es positivo, es precisamente una consecuencia de la escasez de todo tipo de productos precursores.

"La cartera de pedidos no solo refleja la elevada demanda de bienes industriales alemanes en los últimos meses", afirma el jefe de ciclo económico del Ifo, Timo Wollmershäuser. "Sino también las dificultades que tienen las empresas para tramitar rápidamente los pedidos existentes, debido a la escasez de importantes productos intermedios y materias primas".

Se temen graves consecuencias para la economía

El Gobierno alemán también mira con cierta preocupación hacia China, su socio comercial más importante. "Si China sigue viéndose afectada por los cierres, es concebible que se produzcan nuevos cuellos de botella en el suministro y una ralentización del comercio mundial", afirma el actual informe mensual del Ministerio de Economía. Por lo tanto, las perspectivas de la economía nacional son mixtas.

Timo Wollmershäuser también cree que hay muchos indicios de que los cuellos de botella en el suministro se agravarán como consecuencia de los rigurosos cierres en las ciudades chinas.

Al menos un rayo de esperanza en esta situación mixta puede percibirse en Shanghái. Según las autoridades de ese país, la propagación del coronavirus se ha detenido en gran parte, y la metrópolis está suavizando poco a poco las medidas. "El brote de COVID en abril tuvo un gran impacto en la economía, pero las consecuencias serán a corto plazo", afirmó con confianza Fu Linghui, portavoz de la oficina de estadística de Pekín. Si los controles avanzan y las políticas de estabilización de la economía muestran su efecto, cabe esperar que la economía se recupere gradualmente.

Cuanto más tiempo persistan los problemas en el país del socio comercial más importante del mundo, más difícil será impulsar una recuperación significativa de las abultadas carteras de pedidos.

(jov/ms)

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