El caso de Leonarda: un embrollo para Hollande | Europa | DW | 21.10.2013
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Europa

El caso de Leonarda: un embrollo para Hollande

Lo que empezó como una acción aislada de la policía francesa contra la inmigración ilegal, se volvió un asunto de Estado que afecta al presidente, François Hollande, cuya popularidad se desplomó al 23 por ciento.

Leonarda Dibrani, deportada de Francia a Kosovo.

Leonarda Dibrani, deportada de Francia a Kosovo.

La seriedad del caso ha subido tanto de tono que Hollande se dirigió a la nación en un discurso televisado desde el mismo Palacio de los Elíseos, algo que solo hacen los mandatarios galos en casos de crisis, o de guerra.

Hollande ofreció entonces a Leonarda Dibrani, una adolescente gitana de 15 años que fue detenida en un autobús escolar y deportada a Kosovo, la posibilidad de volver a Francia, pero debía hacerlo sola.

La propuesta fue condenada desde varios sectores, Leonarda incluida, quien dijo que no regresaría sin su familia, exponiendo a Hollande a nuevos ataques a su liderazgo, como el expresado por François Bayrou, líder de un partido centrista, que critica a Hollande por sus “acciones contradictorias que debilitan al Estado”.

Leonarda sube, el presidente baja

Hollande ofrece regreso a la chica gitana en discurso televisado.

Hollande ofrece regreso a la chica gitana en discurso televisado.

Mientras la chica es entrevistada por las cadenas de televisión desde el sofá de su nueva casa en Mitrovica, el socialista Hollande tiene que escuchar frases como que “el presidente no tiene corazón”. Así, la aplicación de la Ley en un caso individual, ha puesto en entredicho a la izquierda francesa.

Por otro lado, la popularidad del ministro francés del Interior, Manuel Valls, que defiende el riguroso proceder de la Justicia y la policía frente a la inmigración ilegal, ha trepado al 56 por ciento.

La deportación de la chica gitana ha dividido así a la sociedad francesa en una mayoría del 65% que aprueba la medida y se “opone a su regreso” y el resto que critica a su propio partido, o calla.

Entre tanto, un reporte de 24 páginas sobre el examen de la deportación concluye que se realizó “conforme con las leyes”. En dicho informe quedó consignado que “tras repetidos desacatos de las normas, el padre de la chica fue deportado el pasado 8 de octubre a Kosovo, el país de origen, por lo que su familia debía seguirlo allí, lo más pronto posible. Así también lo habría considerado un “círculo de colaboradores de la familia”. El reporte observa también, que no es adecuado sacar a escolares de su medio para deportarlos.

Familia de gitanos o romas en Berlín.

Familia de gitanos o "romas" en Berlín.

En cuanto se refiere a la familia de gitanos, el informe no es menos crítico: el padre de la chica deportada habría amenazado varias veces a funcionarios, así estos le hubieran ofrecido la entrega de 10.000 euros como soporte para su regreso al Kosovo. Además de rechazar la ayuda, el papá de Leonarda Dibrani amenazó con hacer explotar una pipeta de gas enfrente de la alcaldía y de matar a su familia, si las autoridades no retiraban la decisión de deportarlo.

El informe describe igualmente “la falta de voluntad de integrarse” en la sociedad francesa. En lo que iba corrido de 2013, Leonarda había faltado a la escuela 66 veces, además de haber dejado destruido el lugar de alojamiento que habitaron en Francia, continúa el documento.

Campo arado para la ultraderecha

Lo que ha tenido lugar estos días en Francia es una colisión de mundos que puede ocurrir también en otros países de Europa: por una parte, la dura práctica cotidiana de los procesos de asilo y, por la otra, una izquierda que desea parar las deportaciones, pero que no se atreve a tratar el problema sin temores ni tabúes.

Esa es la oportunidad que busca el Front National, (FN), liderado por Marine Le Pen, en las próximas elecciones al Parlamento Europeo el 24 y 25 de mayo de 2014. Y su favoritismo crece: según Le Figaro, si las elecciones fueran hoy, uno de cada tres franceses votaría por el FN.

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