El BCE reducirá en enero el volumen de compra de deuda | Europa | DW | 26.10.2017
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Europa

El BCE reducirá en enero el volumen de compra de deuda

Sin embargo, el BCE mantuvo el tipo de interés al que presta a los bancos a una semana en el mínimo histórico del 0 por ciento, nivel en el que está desde marzo de 2016 y en el que seguirá "un periodo prolongado".

El Banco Central Europeo decidió este jueves (26.10.2017) reducir el volumen de su programa de compra de activos a 30.000 millones de euros mensuales desde los 60.000 actuales, pero optó por prolongar su duración en nueve meses hasta septiembre de 2018. La medida, adoptada en Fráncfort, entrará en vigor en enero de 2018.

Los analistas ya auguraban que el presidente de la entidad, Mario Draghi, comenzaría a replegar la política monetaria ultraexpansiva puesta en
marcha en marzo de 2015. Con este movimiento paulatino de retirada de estímulos, que conjuga un recorte del volumen de adquisición de bonos con una extensión del programa, el BCE persigue evitar posibles movimientos bruscos en los mercados. 

Se mantienen los tipos de interés en mínimos 

Esta es ya la segunda vez que la autoridad monetaria aplica cambios en el plan conocido como QE por sus siglas en inglés. En diciembre del año pasado, Draghi sorprendió a los mercados financieros al anunciar que recortaría el programa de recompra de activos a partir de abril de 2017 desde los entonces 80.000 millones de euros mensuales a los 60.000 millones, al tiempo que extendió dicho plan en nueve meses. Ahora, el banquero central sigue la misma estrategia y, apostando de nuevo por la flexibilidad que otorga el instrumento, reduce en 30.000 millones de euros las compras de deuda pública y privada que el BCE realiza con carácter mensual y prolonga, de nuevo, su duración.  

Con las compras masivas impulsadas por Banco Central Europeo desde hace más de dos años, Draghi ha inundado de liquidez el mercado, lo que se ha traducido en una caída de los réditos de la deuda pública que ha servido para que empresas y Estados pudiesen financiarse de forma más barata en los mercados. Ahora, cuando la economía de la eurozona crece, la entidad monetaria entiende que ha llegado el momento del repliegue, a pesar de que el nivel de precios se mantiene en el 1,5 por ciento, todavía lejos del valor considerado óptimo por Fráncfort, aquél que es cercano pero inferior al dos por ciento. Fráncfort confirmó hoy además que mantiene los principales tipos de interés en el cero por ciento, su mínimo histórico, y que por el momento también deja invariables los tipos que penalizan los depósitos que los bancos guardan en la caja fuerte de Fráncfort, que se mantienen en el 0,4 por ciento negativo.

MS (dpa/efe)

 

 

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