EE. UU. presiona a manufactureras mexicanas, a pesar de la emergencia del coronavirus | Las noticias y análisis más importantes en América Latina | DW | 23.04.2020
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América Latina

EE. UU. presiona a manufactureras mexicanas, a pesar de la emergencia del coronavirus

Trabajadores de algunas maquiladoras en el norte de México se resisten a trabajar por temor al coronavirus. Para México y Estados Unidos hay mucho en juego.

Planta de ensamblaje de televisores LG en Reynosa, México.

Planta de ensamblaje de televisores LG en Reynosa, México.

Hay imágenes de cellular que muestran a trabajadores durante una manifestación en la industria manufacturera del norte de México: tiran sus overoles a los pies de los supervisores o protestan frente a las puertas de la fábrica, ya sea por continuar trabajando, corriendo riesgos para su salud, o por perder su trabajo. En Hyundai, Roger, Carso, Safran, Hisense y Ontex, en Tijuana, también tuvieron lugar protestas en los últimos días, según el periodista Alfredo Álvarez.

Muertos por coronavirus en maquiladoras

Según Luis Hernández, presidente de la Asociación de Industrias de Manufactura y Exportación en Baja California (Index), el 60% de los 1.200 proveedores está actualmente cerrado. Hubo conflictos en unas 20 empresas, porque "algunas personas estan viendo esto como una posibilidad para irse a sus casas de vacaciones pagadas. No quieren trabajar", dijo en entrevista con DW.

En realidad, solo las empresas sistémicamente relevantes pueden operar en México. Sin embargo, muchas de las maquilas que producen para el mercado estadounidense se opusieron a esta medida y amenazaron con despedir a los trabajadores si no se presentaban a trabajar, informó Alvarez en su sitio web. Con consecuencias fatales: se dio a conocer que ha habido 20 muertes por coronavirus en las maquiladoras, 13 de ellas solo en el proveedor de automóviles Lear, en Ciudad Juárez.

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Mucho en juego para México

El servicio de salud de Lear, que según la investigación de Los Angeles Times ya conocía los casos de COVID-19 a fines de marzo, recetó analgésicos a los enfermos y los envió de regreso a la línea de ensamblaje. Aparentemente esta negligente situación se ha repetido en muchas compañías. En Tijuana, un portavoz de Surgical Specialties confirmó el miércoles dos muertes por el nuevo coronavirus, en la fábrica de suministros médicos. La fábrica se considera sistémicamente importante, pero los trabajadores denuncian que tienen que trabajar en plena ocupación, en lugar del 50% prescrito oficialmente. Index recomendó a sus miembros instalar termómetros clínicos en las puertas de la fábrica. De acuerdo con los informes de prensa, solo lo ha cumplido una empresa.

Sin embargo, la presión proviene no solo de los empleadores, sino también de Estados Unidos. El miércoles, el embajador de ese país en México, Christopher Landau, tuiteó que haría todo lo posible para mantener las cadenas de suministro. También hay mucho en juego para México: siete millones de empleos y casi dos tercios de las exportaciones.

Diferencias en cuanto a sectores relevantes

Ambos socios definen actualmente de manera diferente lo que es esencial en la pandemia. México cuenta con empresas sistémicamente importantes, especialmente en el sector alimenticio y sanitario. Las industrias aeroespacial y de defensa, en Estados Unidos. Y muchos sectores en ambos países sin definir: si bien la industria de la iluminación se considera, por razones de seguridad, indispensable, el gobernador de Baja California hizo cerrar la maquila de la compañía estadounidense Copper Lightning: "Me preocupa que las cadenas de suministro se vayan a ver interrumpidas si México no se pone de acuerdo con USA”.

El gobernador en Baja California, Jaime Bonilla, inicialmente mostró poca indulgencia con la industria. El político perteneciente al partido gobernante, Morena, bloqueó repetidamente maquilas reacias a cerrar, presumiblemente también, porque sus hospitales están al borde del colapso. "Los empleadores no quieren dejar de ganar dinero. Básicamente buscan sacrificar a sus empleados. Esta es la realidad”, criticó ante los periodistas. Baja California ocupa el tercer lugar de EE.UU. de los estados más infectados con COVID-19: 975 personas han dado positivo, 133 murieron ya víctimas del virus. En los últimos dos días, Bonilla, sin embargo se ha vuelto repentinamente más conciliador. "EE. UU. tomó la decisión de seguir manufacturando, no apagó la industria y esa es una cosa que estamos observando nosotros”, según el gobernador.

(rmr/jov)

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