Defensores de la paz en el Congo - Doctora alemana apoya al Nobel de la Paz, Denis Mukwege | ZonaDocu | DW | 25.11.2020
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Defensores de la paz en el Congo - Doctora alemana apoya al Nobel de la Paz, Denis Mukwege

Denis Mukwege, premio Nobel de la Paz, lucha desde hace años contra la violencia sexual en el Congo. Recibe el apoyo de una médica alemana. En un viaje a la tierra natal de Mukwege, la misionera Gisela Schneider comprueba por lo que han pasado mujeres y niñas.

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A esta doctora de Tubinga, y a Denis Mukwege les une una amistad de años y una profunda fe en Dios. Gisela Schneider dirige el Instituto Alemán de Misión Médica (Difäm) e invita siempre a Denis Mukwege a Alemania para dar a conocer la situación en el Congo. Mukwege ya operó y salvó a decenas de miles de víctimas de violaciones en su Hospital de Panzi en Bukavu. El Nobel de 2018 para Denis Mukwege "por sus esfuerzos para erradicar la violencia sexual como armas en guerras" sembró la esperanza de paz en su país. Un año después la doctora viaja al Congo con la esperanza de que la situación haya mejorado. Pese a la atención internacional, la situación es dramática. Los conflictos se extienden cada vez más, sobre todo en el Congo oriental, rico en recursos naturales. Los grupos armados aterrorizan a la población, incendian casas y abusan de mujeres y niños. Gisela Schneider visita a los refugiados, que están aislados de toda asistencia sanitaria. Junto con una ONG congoleña, cubre las necesidades más básicas de los enfermos e intenta establecer un sistema de atención sanitaria. El objetivo es que los más pobres tengan la posibilidad de recibir atención primaria. La doctora levanta 200 centros cristianos de atención sanitaria. Allí trabajan médicos jóvenes, formados por Denis Mukwege y Gisela Schneider, para devolverles a las mujeres y niñas una vida digna. En un Congo sacudido por la crisis y el ébola, la lucha por la paz es una tarea muy arriesgada que se puede pagar con la vida. Denis Mukwege pagó ese compromiso con su libertad. Realiza hasta diez cirugías al día y recibe vigilancia 24 horas. ¿Y Gisela Schneider? Aún no ha perdido la esperanza y sigue apoyando incansablemente al ganador del Premio Nobel de la Paz.