Deepwater Horizon: aprendiendo de la catástrofe | Ecología | DW | 19.04.2011
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Ecología

Deepwater Horizon: aprendiendo de la catástrofe

Un año después del desastre petrolero en el Golfo de México, científicos investigan en la localidad noruega de Trondheim nuevas tecnologías contra este tipo de catástrofes. Un simulador muestra posibles situaciones.

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Experimentos en vivo en el laboratorio de Trondheim.

Hace un año, la estación petrolera “Deepwater Horizon” explotó en el Golfo de México. Más de 800 millones de litros de aceite negro se derramaron en el mar. Mientras todavía se investigan las consecuencias a largo plazo de esta catástrofe para el medio ambiente, el trabajo científico continúa en el resto del mundo para poder controlar mejor y más rápidamente en el futuro este tipo de accidentes.

Expertos de muchos países participaron en la eliminación del petróleo, entre ellos los científicos de la organización noruega SINTEF. La investigación científica sobre petróleo tiene historia en Noruega: desde 1971 se investiga el aceite negro en el Mar del Norte. En la localidad de Trondheim, al norte del país, la organización científica realiza investigaciones marinas cerca del Fiordo: con la ayuda de una tubería, se realizan experimentos con agua marina extraída a una profundidad de 90 metros.

Im SINTEF Labor in Trondheim, Norwegen wird in einem neuen Tank ein Unfall wie Deep Water Horizon simuliert

SINTEF extrae agua del Mar del Norte, a 90 metros de profundidad.

Aceites en una bañera de alta tecnología

El científico Svein Ramstad abre una pesada puerta. Detrás de ella hay un aparato similar a una gran bañera y que suena como una ruidosa lavadora. Pero esta tina no invita a ningún baño: una opaca capa de aceite negro flota sobre la superficie del agua, y se mezcla con ésta mediante el movimiento de un generador de ondas. Pero este aceite no es sólo petróleo. En los experimentos de SINTEF se investigan por petición de compañías o autoridades gubernamentales diferentes tipos de aceites y su comportamiento en el agua marina. Una potente lámpara de rayos UVA simula la luz del sol. La temperatura se regula para simular las condiciones de las diferentes regiones y situaciones.

El año pasado, la temperatura del laboratorio aumentó a 32º para llevar a cabo experimentos con petróleo del Golfo de México. El objetivo era luchar contra la capa de aceite. “Podemos observar que el aceite se distribuye en pequeñas gotas que, o bien se mezclan con el agua, o se evaporan”, explica el científico de SINTEF Svein Ramstad.

Im SINTEF Labor in Trondheim, Norwegen werden in einer Wanne unterschiedliche Mengen und Sorten von Öl mit Meerwasser gemischt.

El simulador de SINTEF: un aparato similar a una gran bañera y que suena como una ruidosa lavadora.

¿Absorber, quemar o mezclar con agentes químicos?

Su compañero Per Daling explica las informaciones sobre los diferentes tipos de aceites y sus comportamientos bajo determinadas circunstancias, o cómo la temperatura o la salinidad del agua con los requisitos a investigar previamente a la eliminación de un derrame de aceite. Lleva ya 25 años en la investigación científica del petróleo. Por ello, en el laboratorio de Trondheimer se realizan experimentos con diferentes tipos de aceites: desde aceites ligeros que se evaporan rápidamente hasta otros más pesados, que permanecen en el agua mucho más tiempo y pueden flotar a la deriva.

“Se debe saber con qué tipo de aceite se está tratando y cómo reacciona al agua de mar para determinar qué técnica se debe elegir en una situación concreta”, explica el químico Daling. Absorción, quema o tratamiento con agentes químicos: estas son las principales técnicas que se utilizan para la eliminación de una capa de petróleo. Daling es especialista en el uso de agentes dispersantes, que dividen el aceite en pequeñas gotas para facilitar la labor de microbios devoradores de aceite. Debido a su dilatada experiencia en este campo, el noruego fue incluido en el grupo de emergencia en Deepwater Horizon el pasado año. “Las autoridades noruegas nos permiten cada año derramar determinadas cantidades de aceite en el mar bajo circunstancias controladas. De este modo podemos poner a prueba nuestros sistemas de emergencia y probar diversos métodos, así como llevar a cabo experimentos mecánicos y dispersantes químicos”, explica el especialista noruego.

Im SINTEF Labor, Trondheim, Norwegen werden Proben von unterschiedlichen Ölproben aus aller Welt untersucht und aufbewahrt

En SINTEF se investigan diferentes tipos de aceites y su comportamiento en el agua marina.

¿Aprendiendo de la catástrofe?

Durante la catástrofe del Golfo de México se utilizaron casi 8 millones de litros de estos agentes químicos. Hoy, los expertos se preguntan cuán efectiva fue esta medida. Daling está convencido de que los dispersantes ayudaron a la degradación del petróleo en la superficie del agua. Así se pudo evitar que mayores cantidades de aceite llegaran a la costa. Pero los efectos en el medio ambiente de los dispersantes y de los millones de gotitas desperdigadas todavía no están claros. Sólo se podrán observar de forma segura a medio o largo plazo.

Daling destaca que los medios modernos son menos tóxicos que antes. Aún así, no deben utilizarse en todos los casos; por ejemplo, deben evitarse en zonas pesqueras. Los científicos de SINTEF investigan actualmente nuevos métodos para dispersar el petróleo en el agua sin ayuda de agentes químicos. El proyecto dará sus frutos en un año.

Autora: Irene Quaile / Lydia Aranda Barandain

Editor: José Ospina Valencia

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