Dar dinero a familias con bajos ingresos puede ayudar al desarrollo del cerebro de los bebés | Ciencia y Ecología | DW | 25.01.2022
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Pobreza

Dar dinero a familias con bajos ingresos puede ayudar al desarrollo del cerebro de los bebés

Un experimento histórico sobre la pobreza demuestra primera vez, con pruebas experimentales directas, que el dinero extra cambia el cerebro de los bebés.

Este es el primer estudio que muestra que la reducción de la pobreza cambia el desarrollo del cerebro de los niños.

"Este es el primer estudio que muestra que la reducción de la pobreza cambia el desarrollo del cerebro de los niños".

Los bebés cuyas madres con bajos ingresos recibieron una importante ayuda monetaria mensual tenían más actividad cerebral asociada al pensamiento y el aprendizaje al cabo de un año, según un riguroso estudio aleatorio realizado en Estados Unidos.

El artículo, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, describe los primeros resultados del importante estudio que analiza cómo la reducción de la pobreza puede afectar al comportamiento cognitivo. 

Los ingresos familiares se han relacionado con el desarrollo infantil en numerosas ocasiones en estudios de observación, pero esta es la primera vez que los investigadores encuentran pruebas experimentales directas de cómo la pobreza impulsa esos cambios.

"Hace muchos años que sabemos que crecer en la pobreza pone a los niños en riesgo de tener un menor rendimiento escolar, menores ingresos y peor salud", dijo a la AFP Kimberly Noble, la autora principal del estudio y neurocientífica de la Universidad de Columbia.

Reducción de pobreza cambiaría el desarrollo del cerebro de los niños

Hasta ahora, sin embargo, se desconocía si esta diferencia provenía de la propia falta de recursos económicos o de otros factores comúnmente asociados a la pobreza. 

"Este es el primer estudio que muestra que la reducción de la pobreza cambia el desarrollo del cerebro de los niños", dijo Noble. 

En 2018, Noble y su equipo comenzaron a reclutar a 1.000 madres de bajos ingresos y sus bebés recién nacidos de las salas de maternidad de cuatro grandes ciudades de Estados Unidos para el ensayo de control aleatorio "Baby's First Years" ("Los primeros años del bebé"). 

Asignaron a algunas de las mujeres a recibir un estipendio mensual nominal de 20 dólares, mientras que otras recibieron la suma mayor de 333 dólares. 

Para las madres del estudio, que declararon unos ingresos anuales medios de algo más de 20.000 dólares, el regalo más cuantioso correspondía a un aumento del 20 por ciento. 

Los ingresos familiares se han relacionado con el desarrollo infantil, pero esta es la primera vez que los investigadores encuentran pruebas experimentales directas de cómo la pobreza impulsa esos cambios.

Los ingresos familiares se han relacionado con el desarrollo infantil, pero esta es la primera vez que los investigadores encuentran pruebas experimentales directas de cómo la pobreza impulsa esos cambios.

Electroencefalograma infantil muestra marcada diferencia

Cuando los niños cumplieron un año, los investigadores fueron a sus casas con un monitor especial de electroencefalograma infantil –un dispositivo que detecta las señales eléctricas dentro del cerebro– para medir su actividad cerebral.  

Pudieron monitorizar a 435 de los 1.000 bebés antes de que la pandemia de COVID-19 les impidiera visitar a las familias para realizar las lecturas, y descubrieron una marcada diferencia entre los bebés que mostraban una actividad cerebral crucial de alta frecuencia asociada al aprendizaje. 

"A medida que la frecuencia aumenta, se observa más en los bebés del grupo que recibe muchas ayudas de dinero", dijo a la AFP la autora principal del estudio, Sonya Troller-Renfree. 

Los niños con menos apoyo en efectivo, mientras tanto, mostraron menos de esa actividad cerebral. Noble dijo que la cantidad asignada al grupo de regalos de alto valor monetario era intencional.

Estudios previos respaldan los nuevos resultados 

Un estudio de 2010 publicado en el American Economic Journal: Applied Economics demostró que una diferencia de 4.000 dólares en los ingresos anuales en los primeros años de la infancia está asociada a un mayor rendimiento escolar. 

La cantidad es también comparable a las prestaciones a las que podrían optar algunas de las madres estudiadas.  "Era una cantidad que pensamos que podría mover la aguja y tener cierta relevancia política", dijo Noble. 

Dado que el estudio se centraba en el efecto de la ayuda económica directa sobre el comportamiento cognitivo, era importante que el dinero se diera sin condiciones.

Pero los siguientes pasos de la investigación "Los primeros años del bebé" analizarán cómo se gastó el dinero, basándose en la información ofrecida voluntariamente por las madres. 

El proyecto continuará el seguimiento de las familias hasta que los bebés tengan cuatro años y cuatro meses.

FEW (AFP, Universidad de Columbia)

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