Cuando la ropa no es para ellas: un riesgo en el trabajo
15 de abril de 2026
Jennifer Herb trabaja a la intemperie, a lo largo de las vías, con viento y lluvia. Como asistente de maniobras en DB Cargo, una filial de Deutsche Bahn —la empresa ferroviaria alemana—, revisa frenos, inspecciona trenes de rodaje y engancha y desengancha vagones de carga. Su ropa de trabajo debe acompañar cada movimiento: agacharse, trepar, girar y caminar kilómetros sobre terreno irregular. Además, tiene que ser visible de día y de noche, y protegerla del frío, el viento, el sol y la lluvia.
Herb usa una chaqueta y un pantalón de alta visibilidad, entallados, de color naranja intenso con bandas reflectantes y alto contenido de material elástico. "La ropa es amable conmigo, como un compañero más de trabajo", cuenta en el blog del fabricante de indumentaria laboral Bierbaum-Proenen. Antes, la ropa de seguridad era rígida y pesada, y más aún para las mujeres, que solían usar prendas diseñadas para hombres, pero en tallas más pequeñas.
La ropa inadecuada puede provocar accidentes laborales
Esa ropa a menudo quedaba ajustada en las caderas, por lo que la chaqueta no cerraba. Las mangas, demasiado largas, había que arremangarlas. Muchas mujeres preferían no guardar herramientas en los bolsillos del pecho. Los pantalones apretaban en los muslos o quedaban sueltos en la cintura. Incluso el calzado de seguridad masculino no se adaptaba bien a los pies más estrechos de muchas mujeres.
Según un estudio de 2010 de la Women's Engineering Society (WES), más de la mitad de las encuestadas sentía que su equipo de protección personal no las protegía, sino que las entorpecía. Esto afecta la concentración, puede provocar errores y, en el peor de los casos, accidentes laborales.
El desarrollo de ropa de trabajo para mujeres
Larissa Zeichhardt dirige junto con su hermana la empresa LAT Fernmelde-Montagen und Tiefbau GmbH, especializada en la instalación de cables de alta tensión en zonas ferroviarias. Hace unos diez años, ambas asumieron la dirección del negocio familiar.
Como ingeniera eléctrica, Zeichhardt debía inspeccionar obras con ropa de seguridad masculina, como era habitual en ese momento. "No solo se veía mal, también era poco práctico. Siempre tenía frío y no era seguro, porque me enganchaba constantemente. En túneles, por ejemplo, eso puede ser mortal si viene un tren y no logras apartarte a tiempo porque la chaqueta se queda atrapada en la pared".
Por eso buscó ropa adaptada a la anatomía femenina para ella y sus empleadas, y la encontró en el fabricante de Colonia Bierbaum-Proenen. "Fue como una liberación", recuerda.
La ropa laboral también debe ser cómoda
Heike Altenhofen, gerente de producto en Bierbaum-Proenen, explica que las prendas adaptadas para mujeres siempre existieron en el sector sanitario, donde la mayoría del personal es femenino.
En cambio, en sectores dominados por hombres, durante mucho tiempo las mujeres aceptaron la falta de ropa adecuada sin protestar. "Simplemente no había otra opción", señala. Además, antes la ropa de trabajo tenía menos importancia: se usaba porque era obligatorio.
Hoy, en cambio, quienes la utilizan esperan sentirse tan cómodas como con su ropa deportiva o de exterior. Después de todo, pasan hasta 40 horas semanales con ella puesta.
Pequeños detalles marcan la diferencia
Hace unos 15 años, a partir de una colaboración con Deutsche Bahn, la empresa comenzó a diseñar ropa de alta visibilidad adaptada a la anatomía femenina. Las trabajadoras aportaron ideas y probaron los prototipos.
Pinzas en el pecho, cierres de doble sentido o una cintura elástica en la parte trasera del pantalón: a menudo son pequeños detalles los que hacen la diferencia.
Una cuestión de imagen y de atracción de talento
Cada vez más empresas exigen en sus licitaciones que también se ofrezca ropa laboral para mujeres. Esto no solo mejora la seguridad, sino también la imagen corporativa y la identificación con el trabajo.
Zeichhardt está convencida de que la ropa moderna y cómoda es una de las razones por las que su empresa recibe más postulaciones de mujeres jóvenes que otras del sector. Lo mismo opina Sina Klein, influencer y maestra techadora, quien destaca la importancia de contar con prendas "que queden bien y resulten atractivas" para atraer a más mujeres al oficio.
La ropa laboral femenina, una ventaja competitiva
"Solo la ropa de protección que se usa con gusto, porque es cómoda, puede cumplir su función en una situación de riesgo", afirma Lena Hojland, directora de producto del fabricante danés Fristads. "La ropa incómoda tiende a quitarse, incluso en entornos peligrosos".
El desarrollo de ropa laboral específica para mujeres gana cada vez más relevancia. Varias empresas ya cuentan con líneas propias, como Mascot, Kübler, Carhartt, Fristads o Diadora.
"Muchos grandes clientes buscan soluciones integrales para toda su plantilla, incluso si las mujeres representan apenas el 10 por ciento" de la fuerza de trabajo, señala Hojland. "Quienes no pueden ofrecer opciones para ambos géneros suelen quedar fuera de los proyectos".
(md/dzc)