Controvertido caso llega a su fin en EE.UU. | El Mundo | DW | 14.07.2013
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

El Mundo

Controvertido caso llega a su fin en EE.UU.

Un tribunal estadounidense libera a George Zimmerman de toda culpa por el asesinato de Trayvon Martin. El caso atrajo la atención mundial al reavivar el debate sobre el racismo en Estados Unidos y sus instituciones.

A principios de 2012, la muerte de un adolescente negro a manos de un hombre mestizo en Sanford, Florida, reavivó el debate sobre el racismo prevalente en Estados Unidos y sus instituciones. Las circunstancias poco claras bajo las que ocurrió el suceso sugerían que Trayvon Martin, un afroamericano de 17 años, pudo ser asesinado por George Zimmerman, de padre anglosajón y madre peruana, debido al color de su piel y a su indumentaria. Pero este sábado (13.7.2013), el tribunal que llevaba el caso liberó a Zimmerman de toda culpa.

Tras dieciséis horas de deliberaciones, todas las integrantes del jurado –cinco mujeres anglosajonas y una hispana– declararon estar convencidas de que Zimmerman, de 29 años, había disparado y matado a Martin en legítima defensa. “Su fianza será liberada, su monitor GPS será desconectado y no tendrá más cuentas pendientes con la Justicia”, anunció la jueza Debra Nelson. La fiscalía no consiguió demostrar que hubo “mala voluntad y odio” en la actuación de Zimmerman; condiciones imprescindibles para condenarlo a cadena perpetua por asesinato en segundo grado.

Opacas circunstancias

Este caso atizó de nuevos las añejas tensiones que existen entre afroamericanos, hispanos y anglosajones en EE.UU.. En la imagen, George Zimmerman.

Este caso atizó de nuevos las añejas tensiones que existen entre afroamericanos, hispanos y anglosajones en EE.UU.. En la imagen, George Zimmerman.

El 26 de febrero de 2012, Trayvon Martin caminaba por el vecindario donde George Zimmerman –que entonces tenía 28 años– ejercía de vigilante voluntario. Martin vestía una sudadera con capucha. Zimmerman vio al joven y llamó a la policía por considerarlo “sospechoso”; varias casas de su barrio habían sido objeto de robos cometidos predominantemente por jóvenes negros. Ignorando los consejos del agente, Zimmerman decidió seguir a Martin llevando una pistola consigo. Martin no estaba armado.

Un intercambio de palabras hostiles fue seguido por un forcejeo físico cuya intensidad nunca quedó bien definida. Fue durante la pelea que Zimmerman disparó contra Martin y le quitó la vida. Aunque este caso atizó de nuevos las añejas tensiones que existen entre la comunidad afroamericana, la hispana y la anglosajona, en el juicio escasearon las alusiones a la etnicidad de sus protagonistas y a la posible discriminación racial en la que incurrieron los primeros agentes policiales en llegar a la escena del crimen.

Controvertido trasfondo

En febrero de 2012, Trayvon Martin (foto) caminaba por el vecindario donde Zimmerman ejercía de vigilante voluntario. Martin vestía una sudadera con capucha.

En febrero de 2012, Trayvon Martin (foto) caminaba por el vecindario donde Zimmerman ejercía de vigilante voluntario. Martin vestía una sudadera con capucha.

“Este caso nunca ha girado alrededor de la etnicidad o del derecho a la posesión de armas”, aclaró Angela Corey, fiscal cercana a la parte acusadora. “Nosotros creemos que este caso siempre ha tenido que ver con los límites. Y George Zimmerman excedió esos límites”, agregó la jurista, haciendo referencia al hecho de que Zimmerman buscó “hacer justicia” con su propia mano, pese a las advertencias que le hizo la policía. En los pronunciamientos hechos al final del juicio, los abogados de las partes implicadas resumen las posiciones de miles de personas que salieron a las calles para celebrar o protestar pacíficamente contra el veredicto.

“Zimmerman ha sido un chivo expiatorio en un caso de derechos civiles”, senaló Mark O’Mara, quien asumió la defensa de Zimmerman de forma voluntaria y sin contraprestación económica. El abogado siempre negó que lo ocurrido tuviera el trasfondo racial que los defensores de los derechos de los afroamericanos le atribuyeron al incidente. O’Mara logró convencer al jurado de que existían “dudas razonables” suficientes para exculpar al acusado. “Zimmerman nunca fue culpable de nada excepto de protegerse a sí mismo”, subrayó su defensor.

Por su parte, Ben Crump, abogado de la familia de Martin, dijo a los reporteros presentes que sería “intelectualmente deshonesto” pretender que la muerte de Martin y el caso en general no tenían un trasfondo racial. “Todo el mundo estaba atento a este caso por una razón: lo que la gente quería era ver qué tan lejos habíamos llegado en Estados Unidos en materia de igualdad ante la Justicia”, explicaba Crump, conocido abogado en casos de derechos sociales de la comunidad afroamericana. Tanto él como la Fiscalía aceptaron con resignación la sentencia del tribunal.

ERC ( dpa / Reuters / AP )

DW recomienda

Publicidad