″Conflicto religioso en Egipto no se soluciona con consignas nacionalistas″ | Política | DW | 10.05.2011
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Política

"Conflicto religioso en Egipto no se soluciona con consignas nacionalistas"

Es posible que fuerzas del antiguo régimen fomenten los disturbios entre musulmanes y cristianos en Egipto, pero los verdaderos motivos están bajo la superficie, opina Rainer Sollich.

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Desde activistas prodemocráticos en blogs o en Facebook hasta el ministro de Justicia Abdel Asis El-Gindi, la mayoría de los egipcios parece estar de acuerdo en que los disturbios entre ortodoxos coptos y musulmanes ultraconservadores no son síntomas de un “verdadero” conflicto religioso, sino que fueron escenificados por las fuerzas del derrocado régimen de Hosni Mubarak para desacreditar la democracia egipcia que acaba de ver la luz.

A pesar de que hasta ahora no haya pruebas sólidas al respecto, lo que sí está fuera de cuestión es que la escalada de violencia entre coptos y musulmanes pone en peligro el futuro del experimento democrático egipcio. Cada vez se alzan más voces pidiendo que un "hombre fuerte" imponga “mano dura” a esos sucesos, y ya reina la impresión de que las fuerzas de seguridad egipcias están totalmente superadas por la situación.

Sólo las investigaciones pertinentes demostrarán si es cierto que los oscuros personajes del viejo régimen son los que manejan los hilos. No debe subestimarse la influencia de ese grupo que de cualquier manera se beneficiará con la situación, ya que, si la paz ciudadana se ve amenazada, también peligran las conquistas de la revolución.

En ese caso, ya no será suficiente con que el ministro de Justicia realice advertencias públicas acerca de una “contrarrevolución” y convoque a la unidad de la ciudadanía, la Policía y el Ejército. Si bien es una señal positiva que muchos egipcios piensen como él y que diversas autoridades religiosas juzguen severamente los actos de violencia, los verdaderos problemas se hallan debajo de la superficie.

De hecho, las presuntas o reales relaciones amorosas entre coptos y musulmanes siempre han activado en ambas partes un peligroso potencial de conflicto. Y también es cierto que a ambos lados hay quien se involucra voluntariamente en ellos.

El que las fuerzas islamistas radicales entren cada vez más estruendosamente a escena en el Egipto posrevolucionario es, asimismo, un motivo de preocupación, aunque seguramente no sean representativas de la mayoría de los musulmanes. Hasta el momento, no han desaparecido en absoluto las desventajas estructurales que afectan a los coptos. Estos son problemas deben intentar solucionarse a través del diálogo, y no sólo por medio de consignas nacionalistas promoviendo la unidad.

Autor: Rainer Sollich

Editor: Enrique López

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