Comienza en Alemania juicio contra John Demjanjuk | Política | DW | 30.11.2009
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages
Publicidad

Política

Comienza en Alemania juicio contra John Demjanjuk

En medio de una gran atención mediática abrió en Múnich el proceso contra el supuesto criminal nazi John Demjanjuk, acusado de participar en el asesinato de 27.900 judíos en 1943.

Carnet de servicio en las SS de John Demjanjuk, en el que se basa la acusación.

Carnet de servicio en las SS de John Demjanjuk, en el que se basa la acusación.

Con una acusación por parcialidad de derecho comenzó este lunes en el Tribunal Regional de Múnich el proceso contra el supuesto guardia del campo de concentración de Sobibor, John Demjanjuk.

El acusado, de 89 años de edad, llegó en silla de ruedas luciendo un gorro de béisbol en la cabeza y una cobija azul que lo cubría hasta los pies. El acusado permaneció inmóvil y con los ojos cerrados durante el primer día del juicio, en el que no fue leída la acusación.

La justicia alemana acusa al ucraniano de complicidad en la masacre de por lo menos 27.900 judíos mientras trabajó de marzo a septiembre de 1943, como guardia armado en el campo de exterminio nazi de Sobibor, en Polonia. “Demjanjuk estaba encargado de recibir a los judíos que llegaban en vagones de carga y asegurarse de que fueran trasladados directamente a las cámaras de gas”, dijo la portavoz de la fiscalía de Múnich, Barbara Stockinger.

Flash - Galerie John Demjanjuk

Demjanjuk fue trasladado en silla de ruedas.

Afluencia multitudinaria

Una afluencia multitudinaria de periodistas y curiosos provocó caos esta mañana ante las puertas del Tribunal regional de Múnich. Desde primera hora se formaron colas para asistir a lo que ha sido llamado el último gran proceso del período nazi.

El caos de la calle se convirtió en tumulto en la sala. Para los 270 periodistas acreditados había sólo 68 lugares disponibles. Una transmisión en vivo a una sala conjunta fue cancelada al último minuto.

No hay testigos que puedan identificarlo, por lo que el carnet de servicio en las SS, un papel amarillento con una imagen en blanco y negro de Ivan (John) Demjanjuk, es la principal prueba durante el proceso, que proporciona información sobre su puesto de trabajo en Sobibor y a partir de cuando fue enviado ahí: el 27 de marzo de 1943. En la imagen se ve a un hombre joven de 1.75 metros de estatura, pelo castaño y ojos cafés, nacido el 3 de abril de 1920 en Duboimachariwzi, Ucrania.

Prozess John Demjanjuk Montag 30.11.2009

John Demjanjuk fue llevado en ambulancia al tribunal.

El acusado también está inculpado en una lista en la que se encuentra su nombre y la declaración de otro guardia del campo de exterminio, Ignat Daniltschenko, entre tanto fallecido, que afirma que Demjanjuk era eficiente. “Enviaba él mismo a la gente a la muerte si las cámaras de gas eran demasiado lentas”.

Sobrevivientes y familiares de las víctimas

Unas treinta demandas adicionales han sido añadidas por sobrevivientes y familiares de las víctimas que tuvieron que esperar horas el inicio del proceso. Entre ellos se encuentra Thomas Blatt, quien llegó a la edad de 15 años al campo de exterminio y ya no recuerda a Demjanjuk, pero señala que un guardia en la fábrica de la muerte era un asesino.

Blatt, quien ahora vive en California, perdió a sus padres y a su hermano menor en Sobibor. Él sobrevivió porque los nazis necesitaban trabajadores que ayudaran a trasladar los cadáveres, que ordenaran sus pertenencias y quemaran fotos y documentos. Pero sobre todo sobrevivió porque se unió a un motín realizado en octubre de 1943 tras el cual 47 prisioneros lograron huír.

Sobibor Konzentrationslager

Campo de exterminio de Sobibor, donde se estima que fueron asesinados 250.000 judíos.

Demjanjuk fue uno de los 500 ayudantes de los nazis en los campos de exterminio llamados “Trawniki”, por haber sido entrenados en la localidad de Trawniki en el este de Polonia. Y ninguno de ellos había estado antes en la mira de la justicia alemana y es por ello el proceso es considerado un hito en la historia de la justicia germana.

El proceso ha provocado agrias protestas en Ucrania, donde durante los últimos días furiosos manifestantes pedían la libertad de Demjanjuk ante la embajada alemana.

Solidaridad en Cleveland

En Cleveland, donde Demjanjuk vivió durante décadas desde que comenzara a trabajar como mecánico en la fábrica automotriz Ford, en 1952, la comunidad ucraniana está convencida de su inocencia.

Sus compatriotas demostraron lealtad a Demjanjuk cuando la justicia estadounidense sospechó que podría ser Iván el Terrible, el monstruo de Treblinka, en 1976. Se solidarizaron con él cuando le fue retirada la ciudadanía estadounidense en 1981 y cinco años después fue deportado a Israel.

Sus amigos de Cleveland le enviaban paquetes con golosinas para darle ánimos cuando Demjanjuk fue sentenciado a muerte en 1987. Seis años después, cuando fue levantada la acusación al comprobarse que no podía ser Iván el Terrible al no haber estado nunca en Treblinka, y fue enviado de regreso a los Estados Unidos, sus amigos estadounidenses lo recibieron con los brazos abiertos.

John Demjanjuk

John Demjanjuk (con audífonos) durante un interrogatorio en 1987 en Jerusalén.

Sin embargo las autoridades estadounidenses siguieron investigando. Sabían que Demjanjuk había pertenecido a los Trawniki que estuvieron en Sobibor, Madjanek y Flossenbürg y ofrecieron la extradición del sospechoso a Alemania, Polonia y Ucrania. Estos últimos dos países no mostraron ningún interés. Pero en Alemania ya investigaban el caso.

En noviembre de 2008, Kurt Schrimm, director de la Oficina para el Esclarecimiento de los Crímenes Nacionalsocialistas, con sede en Ludwigsburgo, pidió a la fiscalía de Múnich, donde Demjanjuk vivió antes de emigrar a Estados Unidos, que se le acusara formalmente de participar en el asesinato de 29.000 judíos.

Según sus propias declaraciones, Demjanjuk fue reclutado por el ejército soviético en 1941 y después fue capturado por los nazis, que lo convirtieron en guardia de los campos de prisioneros del Tercer Reich.

Autora: Eva Usi

Editor: Enrique López Magallón

DW recomienda