Comedores estudiantiles repletos | Estudiar en Alemania | DW | 13.05.2012
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Estudiar en Alemania

Comedores estudiantiles repletos

Cada vez más jóvenes deciden estudiar una carrera, y los comedores universitarios están repletos. Pero en Renania del Norte- Westfalia escasea el dinero para ampliar los edificios.

Los comedores estudiantiles de las universidades alemanas están repletos.

Los comedores estudiantiles de las universidades alemanas están repletos.


A la hora del mediodía, el comedor de la Universidad Tecnológica de Dortmund parece un hormiguero. Los estudiantes, en filas larguísimas, se aprestan a elegir los platos de los diferentes mostradores, cada uno con su bandeja en la mano. Sina y Jenny, estudiantes de profesorado de enseñanza primaria, eligieron un menú con papas y ensalada. Y hoy tienen suerte, ya que lograron encontrar un lugar donde sentarse. “De a dos no es tan difícil hallar sitio”, dice Jenny, “pero si el grupo es grande, es casi imposible”. Tienen solo media hora para almorzar, ya que luego comienza el próximo curso.

Hay 5.000 alumnos, pero solo 1.400 lugares

Sina y Jenny en el comedor de la Univ. de Dortmun

Sina y Jenny en el comedor de la Univ. de Dortmund.

El comedor universitario de Dortmund recibe día a día a 5.000 estudiantes, pero solo hay 1.400 asientos, dice Aytekin Kilic, directora interina del Centro de Estudiantes de Dortmund y responsable de administrar el comedor. Como la mayoría de los alumnos solo permanece media hora allí, el problema no es tan grave.

Casi todas las universidades de Alemania están viviendo un fenómeno similar al de la ciudad de Dortmund. Nunca hubo tantos jóvenes inscriptos, algo que es favorecido desde la política debido a la falta de especialistas en este país. Por otro lado, las casas de estudio están repletas, y la cantidad de alumnos supera la capacidad de las aulas, los hogares para estudiantes y los comedores.
 

En 2013 se espera otra ola de ingresos

Vista del comedor principal del Centro de Estudantes de la Univ. de Dortmund.

Vista del comedor principal del Centro de Estudantes de la Univ. de Dortmund.

Debido al acortamiento de la escuela secundaria, en 2013 dos promociones de cada escuela habrán finalizado el bachillerato, con lo cual llegará una gran afluencia de estudiantes a las diferentes carreras, tanto en las universidades como en las Escuelas Superiores. A eso se suman también las dobles promociones de las escuelas de otros Estados federados que comenzaron antes a aplicar el bachillerato de menor duración.

La situación en la Universidad Tecnológica de Dortmund no es tan acuciante porque el centro de estudiantes construyó 300 nuevos lugares en el comedor principal y otros 300 lugares en la cafetería. “Eso ayuda un poco”, dice Aytekin Kilic.
 

Sin dinero para seguir construyendo

En Dortmund es posible lograr esas mejoras porque el edificio principal del comedor de la Universidad pertenece al centro de estudiantes, que puede decidir en forma autónoma las reformas necesarias. En otras universidades, el dueño de los espacios es el Estado federado, algo que dificulta el saneamiento y las ampliaciones que urgen para brindar más espacio a los alumnos.

Günther Remmel, vocero de la Cooperativa de Centros de Estudiantes de Renania del Norte-Westaflia.

Günther Remmel, vocero de la Cooperativa de Centros de Estudiantes de Renania del Norte-Westaflia.

Si bien todos los centros de estudiantes reciben más dinero del Land desde el año 2011, no hay dinero para grandes reformas, asegura Günther Remmel, vocero de la Cooperativa de Centros de Estudiantes de Renania del Norte-Westfalia. Además, nadie sabe cuál será la cantidad de estudiantes después de 2018 o 2020, cuando hayan concluido los estudios las dobles promociones, dice Remmel, ni si esa cifra será tan alta. “Parto de que no se producirá una gran baja en los ingresos, pero nunca se sabe. Por eso, los responsables de la clase política no están dispuestos a construir edificios solo para cubrir las demandas de un corto período”, explica.

Pero la escasez de recursos económicos no es el único problema. Tampoco se pueden ampliar los edificios para el estudiantado si no hay espacio suficiente. En el comedor de la Universidad de Münster, por ejemplo, ya no cabe ni un alfiler, señala Günther Remmel. En esos casos se deben encontrar soluciones provisorias para que los estudiantes puedan almorzar allí.
 

Máquina expendedora de pizzas

A veces es difícil almorzar en las universidades alemanas.

A veces es difícil almorzar en las universidades alemanas.

Es por eso que la Universidad del Ruhr, en Bochum, se pertrechó con una camioneta, que hace las veces de bar al paso, y también con una expendedora de pizzas. Otro tipo de soluciones son, por ejemplo, las barracas, que se construyen muy rápidamente y también se pueden desmontar con facilidad.

Günter Remmel espera que en 2018 se logre mejorar la situación en los comedores estudiantiles. Hasta entonces, muchos de los que hoy cursan carreras habrán terminado de estudiar. Y así se renovará el ciclo de alumnos y tal vez hasta haya más posibilidades de ofrecerles el lugar que se merecen, ya que, como dice Jenny, “la comida siempre es sabrosa y los precios son bajos.”

Autora: Sola Hülsewig (CP)
Editor: José Ospina

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