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Sociedad

Cinco teorías conspirativas sobre el virus del Zika

5 de febrero de 2016

A empellones con la realidad, a través de las redes sociales se divulgan explicaciones alternativas sobre el origen de la enfermedad. Dos expertos hablan con DW sobre el tema.

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Imagen: Reuters/U. Marcelino

En Estados Unidos existe la Sociedad de la Tierra Plana, porque algunos creen que el planeta es plano. Otros aseguran que el virus de inmunodeficiencia humana no existe y que el sida forma parte de una gran conspiración. Hay quienes buscan el Santo Grial y un túnel secreto que existiría en el Polo Norte, y quienes sostienen que Adolf Hitler escapó de Berlín y vivió en Argentina varios años después del término de la guerra. Y hay quienes piensan que el virus del Zika es una creación artificial con oscuros fines. Aniquilar a la humanidad, por ejemplo.

Desde que comenzó la epidemia en América Latina, con sus primeros casos confirmados en abril de 2015 en Brasil, la explosión ha sido fulminante y la exposición mediática de la enfermedad, abrumadora. Cada día aparecen nuevas informaciones que parecen aumentar la gravedad de una enfermedad que, en términos generales, es benigna y reporta escasos episodios de cuidado. Sin embargo, la sospecha de que podría provocar microcefalia en bebés en gestación hizo saltar las alarmas y abonó el terreno para la especulación.

Mosquitos modificados genéticamente, ¿culpables o inocentes?
Mosquitos modificados genéticamente, ¿culpables o inocentes?Imagen: Reuters/J. Saldarriaga

Cada vez que una enfermedad aparece de forma súbita, surgen explicaciones “alternativas”, generalmente difundidas en blogs o páginas sin mayores pergaminos, que intentan dar una mirada más allá de la convencional. Así surgen las llamadas “teorías conspirativas”, que generalmente versan sobre un grupo muy poderoso que controla la humanidad a su regalada gana y que tiene planificados sus próximos pasos para seguir afianzando su omnipotencia. Muchas veces esas “teorías conspirativas” se contradicen unas con otras.

El problema de la realidad

“Que las ideas conspiranoicas ante epidemias como las del sida, el ébola y el zika arraiguen en amplios colectivos demuestra, evidentemente, la falta de formación básica de la población, pero también la necesidad de buscar culpables. Vivimos rodeados de incertidumbre y las ideas conspiranoicas nos permiten dar con un ‘malo' al que culpar de lo que sea, en vez de pararnos a pensar y ser conscientes de que la realidad es compleja”, explica a DW el periodista científico español Luis Alfonso Gámez, autor del blog Magonia y de libros como “El peligro de creer” y “La cara oculta del misterio”.

En Facebook y Twitter se han difundido esas “ideas”, entre las que destacan la que atribuye a Rockefeller la patente del virus en 1947 y la acusación de que mosquitos modificados genéticamente estarían detrás de todo este embrollo. “Cuando leo estas explicaciones se me parte el alma. Toda mi carrera se ha basado en la evidencia, y estas teorías de la conspiración ponen todo eso patas arriba. Quizás tengan una pequeña parte de verdad, pero la retuercen y transforman de tal manera que la dejan irreconocible”, dice a DW la bióloga estadounidense Tara Smith, autora de numerosos libros sobre virología y conocida divulgadora científica.

Muchas veces estas explicaciones alternativas parecen coherentes, pero carecen de verosimilitud o (pequeño detalle) se contradicen con la realidad. Acá les presentamos las más divulgadas sobre el virus del Zika:

1. Un mosquito de Oxitec. Una de las teorías dice que el virus del Zika se propagó en una región de Brasil donde los mosquitos modificados genéticamente de la compañía Oxitec fueron liberados para combatir el dengue. De alguna forma, el zika fue insertado en ellos con oscuros fines. Algunos afirman que el virus tendría la capacidad incluso de modificar el ADN humano, lo que provocaría microcefalia. Lo curioso es que los mosquitos fueron liberados en Piracicaba, al sur de Brasil, y el zika surgió en Paraíba, en el este del país.

2. El fertilizante maldito. El virus fue propagado de forma deliberada por una transnacional para diezmar a la población pobre y causar un golpe económico a los países emergentes de América Latina, para terminar de hundirlos tras la caída de los precios del petróleo. Según esta idea, todo es obra de los illuminati sionistas. Raro, porque el zika no es mortal, la economía brasileña no depende del petróleo y ya estaba en crisis por sí sola.

3. La mano de Rockefeller. La Fundación Rockefeller está detrás de todo, dicen otros. La institución habría patentado el virus en 1947, poco después de ser descubierto en Uganda. “Es una de las familias más interesadas en el poder de la manipulación”, dice la página Conspiracyclub. El objetivo sería, nuevamente, asesinar a millones de personas. “Si esto fuera cierto, han hecho un trabajo mediocre”, escribe Smith en su blog.

Distintos países de América Latina han tomado medidas para combatir al virus del Zika.
Distintos países de América Latina han tomado medidas para combatir al virus del Zika.Imagen: Reuters/O. Rivas

4. La vacuna Tdap. La inoculación de la vacuna Tdap contra el tétanos, la difteria y la tos ferina está detrás de los casos de microcefalia debido, aparentemente, a que presenta toxinas. Esta explicación, sin embargo, se contradice con todas las otras, en las que se acusa al zika de causar la microcefalia. Además, en muchos países del mundo se aplica la misma vacuna, sin que se reporten incrementos de casos de malformaciones en los fetos. Es una idea divulgada por los movimientos antivacunas.

5. El zika no existe. Y no causa microcefalia. Lo que se busca es causar alarma para luego crear una vacuna y hacer que la gente obedezca ciegamente a sus gobernantes. Esta idea es apoyada por grupos que sostienen que el VIH no existe.

A la luz de estas ideas, la bióloga Smith intenta una explicación para el fenómeno de las teorías conspirativas. “Creo que la gente sospecha cuando se trata de las autoridades. Queremos entender los hechos, especialmente cuando son nuevos y peligrosos. La forma aleatoria en que se presentan las nuevas enfermedades es una explicación menos satisfactoria que un gigantesco complot del gobierno o de la industria, cuyo objetivo final sería obtener dinero y obediencia. Creo que incluso estas ideas dan una sensación de seguridad, porque si crees en ellas y tienes razón, sientes que no eres una de las ‘ovejas' del rebaño”.

Como colofón, un dato al margen: en una de las páginas que divulga estas teorías de la conspiración se nos invita a leer otros artículos: “Extraterrestres forzaron a los norteamericanos a irse de la Luna” y “El programa secreto del viaje en el tiempo de la CIA”.