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China y sus minorías: el que cede también puede sobrevivir

7 de julio de 2009

El conflicto de la minoría musulmana de los uigures que aflora en enfrentamientos inter-étnicos y choques con la policía y la falta de una solución democrática de Pekín, ocupan hoy a los medios europeos.

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Violencia en las calles de Urumqi, capital de la provincia china de Xinjiang.Imagen: AP

Der Standard, de Viena: “Los dirigentes chinos no entienden por qué ni los uigures ni los tibetanos no están agradecidos. Agradecidos por todo lo que la anexión a la República Popular China les ha traído: progreso tecnológico, auge económico, oportunidades de educación. (La provincia de) Xinjiang le pone a China la pregunta sobre el futuro: ¿Cómo quiere China sobrevivir con sus provincias ‘periféricas’?

La exigencia de los uigures y tibetanos de obtener una autonomía real la entiende Beijing como un ataque al Estado. No sin razón, hay que reconocerlo. Pero sólo una democracia soporta a largo tiempo estructuras político-estatales autónomas.

Un Estado autoritario no se permite ceder en el monopolio del poder central. A la violencia de sus ciudadanos un Estado autoritario responde con más violencia.”

Minorías aguan de nueva la fiesta china

The Times, de Londres: “Los enfrentamientos (entre uigures y chinos han, de la mayor etnia) tienen lugar poco antes de una fecha sensible, como sucedió en 2008 en Tibet.

China prepara la gran celebración de los 60 años de la victoria comunista en 1949. El Partido (Central) quiere presentar un país boyante, feliz y unido bajo la dirigencia. Los disturbios en Tibet y Xinjian muestran empero otra imagen muy diferente. La imágen de un régimen sobre todas las minorías que montan en ira porque han perdido su cultura, su libertad y la oportunidad de decidir sobre su propio futuro.”

Si Pekín no cede…

Südkurier, de Constanza, Alemania: “China, el país multiétnico de 1.350 millones de habitantes, ha logrado enormes progresos. Aún así, la China sigue siendo un Estado frágil.

Si China no quiere empezar a resquebrajarse por su periferia, el Gobierno tiene que ofrecerles a sus minorías mucho más que colonos, soplones y culatas policiales. Si Pekín no cede, esta no será la última tormenta.”

Editor: Pablo Kummetz