Ceniza volcánica: ″peligrosa no sólo para los aviones″ | Ciencia y Ecología | DW | 16.04.2010
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages
Publicidad

Ciencia y Ecología

Ceniza volcánica: "peligrosa no sólo para los aviones"

El profesor Ulrich Shreiber, experto en vulcanología de la Universidad de Duisburg, conversó con DW-WORLD acerca de la erupción del volcán Eyjafjallajökull en Islandia y sus consecuencias para el hombre y el ecosistema.

DW-WORLD: En Islandia, el volcán Eyjafjallajökull, que se halla debajo del glaciar Eyjafjalla, volvió a entrar en erupción por segunda vez en el lapso de cuatro semanas. ¿Se esperaba que lo hiciera?

Ulrich Schreiber: Si se contempla la geología de Islandia, se puede decir que es una situación diferente de la de otros territorios volcánicos, ya que allí hay grandes grietas que se abren. Eso puede comenzar en un lugar y, al extenderse la grieta, pueden llegar a producirse más erupciones. No es algo inusual en Islandia.

Sobre el cráter hay ahora una gran nube de cenizas. Numerosos aeropuertos europeos han tenido que cerrarse. ¿Se trata de una erupción especialmente violenta? ¿Por qué son tan graves sus consecuencias?

Se puede tratar de una combinación de dos causas. Por un lado, que a la fusión en una cámara de magma se hayan sumado gases. Eso significa que la presión del material ya era de por sí muy alta. Además, el contacto con el agua de deshielo del glaciar hace que la energía explosiva sea enorme. Al entrar el agua en contacto con altas temperaturas se producen explosiones que se traducen en un transporte de enormes cantidades de material como partículas de roca. Estas, al entrar en contacto con los gases, son catapultadas hacia fuera.

¿Eso quiere decir que en Islandia se presenta una situación especial porque allí los volcanes están cubiertos por nieve y hielo?

Sí, se trata de una situación especial.

La ceniza impide no sólo la visibilidad y daña los motores de los aviones, sino que se está recomendando a los granjeros de Islandia dejar a sus animales dentro de los establos. ¿Por qué la ceniza es tan peligrosa para los animales?

La ceniza no es lo peor, sino los componentes que provienen de los gases que la componen, como el flúor o los compuestos de azufre, muy perjudiciales para los animales. El material se asienta en los pastizales y los animales lo comen, lo que resulta muy perjudicial. Ya hubo a menudo casos en Islandia en los que el ganado pereció a causa del alto contenido de azufre.

¿Y eso atañe sólo al ganado, o también es peligroso para los seres humanos?

Esto tiene que ver con que el ganado engulle la grama y sufre una contaminación directa a través del alimento. Para los seres humanos, cuya alimentación es diferente, no es tan grave, en principio. A no ser que haya una concentración de dióxido de azufre en el aire, la que podría afectar a personas asmáticas o con otros problemas de salud.

Hasta ahora, una erupción del volcán Eyjafjallajökull siempre traía consigo la erupción del volcán Katla. ¿Se debe esperar lo mismo en este caso?

La posibilidad está dada, ya que en un sistema de grietas las fisuras avanzan. Pero todo está relacionado con las proporciones en el subsuelo, con cuánto magma esté listo para emerger. Eso no se puede predecir. Por eso no se puede decir con certeza si se producirá la erupción de otro volcán. (Lea en la página 2 cómo las hormigas ayudan a predecir la actividad volcánica).

Eyjafjallajökull Eruption

Cenizas volcánicas del Eyjafjallajökul: "No es lo peor".

Pero algunos aspectos sí pueden predecirse. Hay diferentes tipos de sistemas de alerta temprana. ¿Cuáles se utilizan en Islandia?

El sistema de alerta más seguro fue, en este caso, la geofísica, que registró los movimientos en el fondo del magma. Allí se midieron mínimos movimientos de tierra. En pocos días se producen miles de sismos. Así se puede hacer un seguimiento de cómo se ubica el magma en la corteza terrestre. Son cosas que se anuncian con cierta anticipación. Por lo tanto, se harán allí otras investigaciones para poder decir si deben temerse otras erupciones, como sucedió en casos anteriores con Katla.

Además de la geofísica, hay otros métodos para pronosticar una erupción. También los cambios de temperatura o la composición de los gases juegan un papel importante. Usted está investigando en la región volcánica alemana del Eifel, en Renania del Norte-Westfalia, un tipo especial de sistema de alerta temprana en el que observa el comportamiento de las hormigas. ¿Cómo funciona dicho sistema?

De la siguiente forma: si tenemos un sistema activo, como en Islandia, donde se sabe cómo se producen las explosiones volcánicas y se sabe que están por producirse, se obtienen claros indicios de la geofísica. Lo que hacemos en el Eifel es estudiar las modificaciones y las reacciones del ecosistema. Observamos los bioindicadores, ya que no tenemos idea de cómo sería una erupción volcánica en el Eifel porque no poseemos antecedentes históricos al respecto. En síntesis, siempre que haya actividad en el núcleo del planeta habrá también un cambio en la composición de los gases. Y estos cambios en los gases influyen en el ecosistema que puebla la superficie. Las hormigas del Eifel, cuyo comportamiento estudiamos en profundidad, se ubican exactamente en los canales de salida. Si algo cambia en el subsuelo, las hormigas morirán o abandonarán la zona. Eso significa que veremos un cambio notable. Y ese es nuestro modelo de investigación.

A pesar de no tener antecedentes científicos acerca de erupciones volcánicas en el Eifel, ¿cuánto tiempo supone que quedaría si empieza a modificarse el comportamiento de las hormigas? ¿Cuánto demoraría hasta producirse la erupción?

Existen dos tipos distintos de erupción: unos de grandes dimensiones, con un largo período de anticipación, y otros que surgen de grandes profundidades y se producen repentinamente. En este último caso, primero son despedidos los gases, y, luego de un par de días, podría producirse una erupción. Lo que necesitaríamos sería observar a las hormigas las veinticuatro horas del día. Si eso se pudiera hacer, seguramente tendríamos unos días de anticipación. Pero todavía son especulaciones. Estamos recién al comienzo de las investigaciones. (Lea en la página 3 qué volcanes activos hay en Alemania).

¿En Alemania hay zonas de actividad volcánica?

No tenemos volcanes activos aquí. Pero tenemos indicios de que podría volver a haber volcanes. Al menos en la región de Vogtland, entre los estados federales de Sajonia, Turingia y Baviera, y en la región del Eifel, en Renania del Norte-Westfalia. Pero son cosas que pueden pasar dentro de mil años, dentro de 10 mil años o tal vez dentro de unos pocos años. Es algo que no se puede pronosticar.

¿Qué pasa durante una erupción volcánica? ¿Cómo se produce y cuáles son las energías que se activan?

Para una erupción volcánica es necesaria siempre una tensión tectónica en la corteza terrestre que la preceda, y también magma. Si existe la tensión necesaria en la corteza terrestre, que conduce a una fisura, el magma que se ha acumulado puede hacer eclosión hacia la superficie. Entonces se produce una gran explosión, ya que, al principio, los gases ascienden, luego se extienden repentinamente y trituran la roca. Entonces se forma un agujero y, según cómo sea despedido luego el magma, habrá una serie de erupciones como las que vemos ahora en Islandia, en las que el contacto con el agua de deshielo aumenta la explosividad. Si hay suficiente magma en el subsuelo, se puede formar un volcán que eclosiona una y otra vez, formando una estructura cónica por donde salen los residuos o una corriente de lava.

¿Estuvo presente alguna vez durante una erupción volcánica?

Sí, estoy a menudo en el Estrómboli, que hace eclosión con regularidad. Estuve muy cerca en una oportunidad, y es una experiencia sin igual. Los volcanes que entran en erupción lentamente, que forman una corriente lenta de lava, son menos peligrosos. Hay que alejarse cuando se acerca la corriente de lava y evacuar las casas. Siempre vuelve a impresionarme ver salir estas fuerzas del centro de la Tierra. Es toda una vivencia, y por eso hay tanta afluencia de turismo ahora en Islandia. La gente quiere vivir algo así.

Pero ese no es su trabajo cotidiano. No viaja en avión todo el tiempo persiguiendo la próxima erupción.

No. Así no se podrían realizar nuevas investigaciones. Nos tenemos que concentrar en unos pocos volcanes para estudiarlos. Hay que poder entender la tectónica, las modificaciones en los gases, es decir, las condiciones necesarias que llevan a una erupción, para poder comprender la actividad volcánica en su totalidad en un lugar determinado. Claro que nos gustaría ser testigos de muchas erupciones. Pero lo que le interesa a la ciencia es lo que viene después. ¿Cómo se produjo la erupción? Es necesario realizar estudios geoquímicos y observar la roca volcánica que fue expulsada, así como la composición mineral de la misma. Gran parte del trabajo consiste en eso.

Autor: Andreas Ziemons/ Cristina Papaleo
Editora: Emilia Rojas-Sasse

Páginas 1 | 2 | 3 | Artículo completo

DW recomienda