Capital humano, la “aberración lingüística” del 2004 | Cultura | DW | 18.01.2005
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Cultura

Capital humano, la “aberración lingüística” del 2004

Cada año un jurado de filólogos alemanes se da a la tarea de elegir la peor expresión del año. Para el 2004 eligieron la palabra “Humankapital”, en español capital humano.

¿Capital humano una aberración?

¿"Capital humano" una aberración?

Según el Instituto Alemán de Economía el „capital humano“ germano asciende a 3.750 millardos de euros, por lo menos el capital humano económicamente activo. Ya los marxistas criticaban el querer equiparar al hombre con una máquina cuando de economía se trata.

A esta opinión se suma ahora la del grupo de filólogos alemanes que han elegido la palabra “Humankapital” como la peor del 2004, pues en su opinión degrada no sólo a la fuerza laboral sino que reduce al ser humano a un factor puramente económico.

"Begrüßungszentren"

El gremio de seis especialistas eligió en un segundo lugar la palabra acuñada por el ministro del Interior alemán, el socialdemócrata, Otto Schily, "Begrüßungszentren" o centros de bienvenida, con la que se define a los centros de acogida para refugiados que el ministro alemán propone abrir en territorio africano con el fin de tratar de reducir la ola de refugiados que cruzan el Mediterráneo en busca de asilo en Europa.

“Begrüßen” significa dar la bienvenida. Literalmente significaría pues “centros de bienvenida“, con lo cual se le resta importancia al verdadero fin de estos centros.

En tercer lugar se eligió la palabra "Luftverschmutzungsrechte", derechos de contaminación del aire, una aberración lingüística que podría hacer pensar que la contaminación no es peligrosa pues se pueden adquiri derechos para producirla.

Elegidas entre 1218 propuestas

El jurado eligió de un total de 1218 propuestas, entre las que las más frecuentes fueron los términos "Hartz IV" y "Ein-Euro-Job", relacionadas con el nuevo modelo implementado por el gobierno alemán para tratar de reducir el desempleo. Para que una palabra o expresión resulte elegida por el jurado, del que también forman parte escritores y académicos, tiene que darse una contradicción o discrepancia manifiesta entre la palabra y el objeto que designa.

El año pasado, la expresión elegida fue “Tätervolk”, que podría traducirse como “pueblo culpable”, usada por un diputado criticado por antisemita para referirse a los judíos.

El “Unwort des Jahres” se proclama todos los años desde 1991 y su difusión alcanza un amplio eco en los medios informativos germanos.