Ataques mutuos en el primer debate entre Clinton y Trump | Política | DW | 27.09.2016
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Política

Ataques mutuos en el primer debate entre Clinton y Trump

El cara a cara en la Univesidad de Hofstra, en la neoyorquina Long Island es el primero que tiene lugar entre ambos candidatos a la presidencia de Estados Unidos.

El candidato presidencial republicano, Donald Trump, mencionó a México en la primera  rase de su primer debate presidencial con el fin de orientar la discusión hacia las empresas que huyen de Estados Unidos buscando abaratar costos instalándose en otros países. También citó, en segundo lugar, a China. Y reclamó pedir el pago de aranceles a las empresas que se trasladen de Estados Unidos y luego pretendan vender sus productos en el país.

"Cuando vendemos a México hay un impuesto, cuando nos venden a nosotros no lo hay. Es un acuerdo defectuoso. Tenemos que parar para que dejen de robarnos nuestros puestos de trabajo", afirmó Trump, que aprovechó para criticar nuevamente el Tratado de Libre Comercio (NAFTA), el "peor tratado que posiblemente se ha firmado nunca" y la "lo peor" para la industria manufacturera estadounidense. También prometió que si llega a la Casa Blanca creará una gran cantidad de empleos.

Clinton dijo haber conocido a empleados a los que Trump se negó a pagar sus servicios. "Hay muchos grandes empresarios que ni siquiera se han acogido una vez a la bancarrota, usted lo ha hecho seis veces", insistió la demócrata, quien ironizó sobre si es esa la experiencia con la que Trump piensa negociar la deuda nacional del país.

Ataques mutuos en un debate animado

Poco duraron las sonrisas con las que los dos candidatos se estrecharon la mano en la noche de este lunes (26.09.2016) dando inicio al debate electoral en Estados Unidos que más expectación ha despertado en las últimas décadas. Enfrente tenían al periodista Lester Holt, de NBC, como moderador en un cara a cara que se calcula que pudo ser visto en directo por cien millones de televidentes estadounidenses, acabando con el récord de 80 millones que fijaron Jimmy Carter y Ronald Reagan en 1980. Miles de periodistas de todo el mundo se acreditaron para cubrir la noticia desde la Univesidad de Hofstra, en la neoyorquina Long Island.

Los ataques entre los candidatos empezaron siento más o menos sutiles, cómo cuando Clinton empezó diciendo que su padre fue un pequeño empresario que trabajó duro para salir adelante (en contraste con el de Trump, que ya era un rico constructor en Nueva York). Para pasar a ser mucho más directos, como cuando le acusó de haberse aprovechado de la crisis en 2008 o cuando le reprochó que, si los aeropuertos e infraestructuras estadounidenses no son mejores, es porque gente como él ha olvidado pagar sus impuestos o ha pagado menos por una política fiscal que beneficia a los más ricos.

Otros dos debates en octubre

El republicano se comprometió a publicar sus declaraciones de impuestos -tradicionalmente lo hacen los candidatos presidenciales pero él no lo ha hecho- si Clinton publica 33.000 emails que no se han hecho públicos. Clinton acudió al debate como favorita por su experiencia, tras haber sido primera dama, senadora y secretaria de Estado. Su reto era combatir la frialdad y desconfianza que genera, según las encuestas. "Para ser presidente de este país hay que tener mucho aguante, y ella no lo tiene", dijo Trump casi al final del debate. Sin embargo, consiguió aguantar los ataques del republicano con una sonrisa que, a veces, parecía forzada.

Los días 9 y 19 de octubre habrá otros dos debates cara a cara entre los dos cantidados, antes de enfrentarse definitivamente en las urnas el 8 de noviembre. Las encuestas, que llegaron a dar una ventaja de seis puntos porcentuales en intención de voto para la demócrata, se reducía a dos en julio (2,3 según los cálcuos de RalClearPolitics) e incluso se anula en las últimas consultas.

LGC (dpa/EFE/CNN)

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