Kiev bajo ataque: el mensaje de Putin a la cumbre de la OTAN
7 de julio de 2026
Tras otro intenso bombardeo ruso, Ucrania se recupera lentamente. Durante la madrugada del lunes 6 de julio de 2027, Rusia lanzó un ataque combinado masivo contra la capital ucraniana.
Nunca antes Moscú había utilizado tantos misiles y drones al mismo tiempo. Los impactos en viviendas e infraestructura causaron al menos 19 muertos y decenas de heridos en la capital ucraniana.
Falta de defensa antiaérea contra misiles
La noche del 5 de julio, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski advertió a sus ciudadanos que, según información de los servicios de inteligencia, Rusia estaba preparando un nuevo ataque a gran escala. "Eso es típico de Putin: inmediatamente después del Día de la Independencia de Estados Unidos y antes de la cumbre de la OTAN en Ankara. Rusia quiere causar aún más daño y matar a personas", explicó Zelenski en Telegram. El presidente instó a los ucranianos a acatar la alarma aérea. Además, hizo un llamado a los socios de Ucrania para que aceleraran el envío de misiles interceptores para los sistemas Patriot.
La advertencia se convirtió en realidad. Según el Estado Mayor ucraniano, Rusia lanzó durante la noche del lunes 68 misiles de distintos tipos y 351 drones. Aunque hubo un alto porcentaje de misiles de crucero derribados, no fue posible abatir ni un solo misil balístico. Yuriy Ihnat, portavoz de las Fuerzas Aéreas de Ucrania, explicó que la razón principal de ello fue la falta de misiles Patriot.
El ministro de Relaciones Exteriores, Andrij Sybiha, calificó el reciente bombardeo como "uno de los ataques más brutales de todos los tiempos, en el que se utilizaron docenas de misiles balísticos". Instó a los jefes de Estado y de gobierno de la OTAN a escuchar lo que la gente de Kiev ha tenido que sufrir. "Protejan a los niños ucranianos del terror balístico ruso. No hay tarea más urgente", escribió Sybiha en la red social X.
¿Un mensaje de Putin a los países de la OTAN?
Oleksandr Kraiev, del consejo de política exterior Ukrainian Prism, opina que, con este nuevo y devastador ataque contra Ucrania en vísperas de la cumbre de la OTAN en Ankara, Vladimir Putin quiere enviar un mensaje a la Alianza del Atlántico Norte: que ninguna de sus decisiones en apoyo a Ucrania podrá detener a Rusia. "Quiere intimidar a los europeos y a los aliados para que, en algún momento, consideren inútil su ayuda a Ucrania, siguiendo el lema 'No importa lo que se haga, Putin atacará de todos modos'", comenta Kraiev a DW.
Iván Us, del Instituto Nacional de Estudios Estratégicos de Ucrania, también ve una relación entre los bombardeos y la cumbre de la OTAN. Según él, Putin quería demostrar que Rusia tiene poder, que hay que temer a Rusia y que Moscú siempre estará en condiciones de atacar la infraestructura civil de los países de la OTAN, en caso de que estos se opongan a Rusia y ayuden a Ucrania.
El experto destaca además que, entre los partidarios de la guerra contra Ucrania en Rusia, está madurando la convicción de que su país no puede ganar esta guerra. Por lo tanto, los ataques masivos tendrían como objetivo volver a orientar el discurso político interno en Rusia en la dirección deseada por Putin. "Rusia debe crear y mantener una imagen que la haga parecer poderosa, fuerte y victoriosa en esta guerra. El ataque a Kiev tiene como objetivo demostrar que Rusia aún tiene posibilidades", dice Us a DW.
¿Funcionará la estrategia de terror de Putin?
Tras el último ataque contra Kiev, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, declaró que Ucrania necesita nuevos sistemas de defensa aérea y que este tema se discutirá en la cumbre de la OTAN.
Los expertos entrevistados por DW señalan que la postura de Washington respecto a Putin y la guerra en Ucrania está cambiando gradualmente. Según Oleksandr Kraiev, el presidente de EE.UU., Donald Trump, está ahora convencido de que Rusia sabotea el proceso de paz en lugar de promoverlo. Ucrania, por su parte, está logrando éxitos. Detiene al enemigo en el frente, asesta golpes al sector energético y a la economía de Rusia, y es un socio negociador predecible.
Si fuera por Trump, la cumbre de la OTAN en Ankara debería reafirmar este cambio, opina Kraiev. Al mismo tiempo, destaca que los aliados podrían manifestarle a Trump su apoyo a su nueva postura e intentar plasmarla en un documento o una declaración conjunta. "Disparar contra los ucranianos para quebrarlos: esta estrategia no le ha funcionado a Putin hasta ahora, sino que más bien ha tenido el efecto contrario", afirma Kraiev.
Ivan Us prevé que la cumbre seguirá recomendando a los países de la OTAN que cuentan con misiles Patriot que los entreguen a Ucrania a cambio de garantías de la OTAN. También podría discutirse la cuestión de la concesión de licencias a Ucrania para la producción de estos misiles. Además, la cumbre podría aprobar una ayuda militar de 140 mil millones de dólares para Ucrania a través de la OTAN durante dos años, dice Us.
(mn/ms)