Una start-up berlinesa desarrolla atún vegano a partir de algas. El sabor es convincente, pero las algas pueden contener sustancias nocivas, como metales pesados. Por ello, los investigadores están trabajando en nuevos métodos de cultivo con agua subterránea salina para producir algas no contaminadas. Paralelamente, están surgiendo alternativas como la carne de laboratorio a partir de células animales y el trigo más resistente gracias a la diversidad genética. La reintroducción de ovejas en los campos también muestra otra vía hacia la agricultura sostenible. El futuro de la alimentación es diverso, innovador y cuenta con el respaldo de la ciencia.