El cambio climático impacta las cosechas en la India
20 de abril de 2026
Cada año en la India se celebran los tradicionales festivales agrarios de primavera. Partes del norte rural de la India están ya explotando en color. Y esto no solo por la llegada de la primavera, sino por estos tradicionales festivales, donde reinan la música folclórica, los bailes, los campesinos con trajes tradicionales y platos como el arroz dulce con azafrán.
El "Vaisakhi", una importante festividad del calendario sij, celebrado en la provincia norteña de Punjab, marca el exitoso crecimiento del trigo de invierno y de cultivos como la mostaza, los garbanzos, las lentejas, la cebada y las semillas de girasol.
"Cuando la cosecha está completamente lista, todos los agricultores se reúnen para celebrar", dijo a DW Ashwani Ghudda, trabajadora social local. "Ofrecen oraciones, visitan ferias y luego se preparan para comenzar la cosecha”, agregó.
En Punjab, un estado históricamente agrario, actualmente se produce el 10 % del trigo de la India y el 15 % de su arroz. La agricultura ha sido durante mucho tiempo un modo de vida.
La situación es similar en la región oriental de Assam, donde el festival "Bohag Bihu" marca la transición de la estación seca al inicio del ciclo agrícola con cantos, bailes y rituales centrados en el cuidado del ganado.
Chandana Sarma, profesora de antropología en la Universidad Cotton del ese estado, afirma que la celebración tiene sus raíces en antiguos ritos de fertilidad y sirve como un calendario ritual que marca la renovación ecológica, donde la agricultura, la sexualidad y la reproducción social se integran.
Según ella, esto refleja la profunda interdependencia entre los seres humanos, la naturaleza y los sistemas de subsistencia en las comunidades locales.
Presión climática en medio de celebraciones agrícolas
Este año, los festivales se celebran en un contexto de desafíos climáticos: lluvias, inundaciones o granizadas han dañado los cultivos en ambas regiones del país.
Los agricultores ya no pueden confiar en que las precipitaciones lleguen en diciembre y enero, meses en los que favorecen el crecimiento del trigo. Si llueve cuando el grano se está formando o madurando, "provoca muchos problemas", explica Harindar Grewal, asesor medioambiental de la Citizens for Change Foundation, con sede en el centro de la India.
El sistema agrícola del estado de Assam, uno de los más lluviosos de la India, se encuentra también bajo la presión por problemas sistémicos. La práctica de alternar los cultivos de trigo y arroz ha provocado el agotamiento de las aguas subterráneas. Y el problema se ha visto agravado por el suministro gratuito de electricidad por parte del Estado, que incentiva a los agricultores a bombear agua en exceso a sus cosechas.
"Punjab nunca fue una zona natural para el cultivo de arroz, a diferencia del noreste de la India, donde hay abundantes precipitaciones", destaca Grewal.
¿Qué apoyo necesitan los agricultores?
Las autoridades de Punjab han desplegado un gran equipo para evaluar los daños recientes a las cosechas. Y los funcionarios de Assam afirman que, junto al Gobierno central, han liberado 439 millones de dólares para apoyar a los agricultores afectados por desastres climáticos.
Aun así, los expertos afirman que el apoyo institucional debe estructurarse una estrategia integral para ayudar a los agricultores y garantizar la seguridad alimentaria en la región. Harindar Grewal, de la Citizens for Change Foundation, sugiere proporcionarles refugio a los agricultores que llevan sus cosechas a los mercados agrícolas locales en busca de compradores, en lugar de que tengan que esperar afuera con un remolque lleno de productos bajo la lluvia.
A largo plazo, aboga por replantear las prácticas agrícolas, incluyendo la reducción de la dependencia del arroz cultivado en los arrozales. "Pueden diversificarse hacia la silvicultura y la horticultura, incluyendo la agricultura en invernadero, utilizada en muchos países para aumentar la productividad", dijo a DW.
"Los agricultores punjabíes son emprendedores y fue este esfuerzo humano el que impulsó la Revolución Verde", recuerda. "Lo que se necesita ahora es una intención firme", insiste.
(er/rml)