1. Ir al contenido
  2. Ir al menú principal
  3. Ir a más sitios de DW

Alemania y la UE, en defensa del arcoíris en Honduras

Enrique Anarte
22 de julio de 2019

La reciente ola de asesinatos de personas LGBTI hondureñas ha provocado una fuerte condena internacional de los crímenes de odio y su impunidad.

https://p.dw.com/p/3MRNS
LSBTI-Aktivismus in Honduras
Imagen: picture-alliance/dpa/G. Amador

Estranguladas. Tiroteadas. Apuñaladas. Degolladas. Encostaladas. Algunas, incluso calcinadas. La saña y la crueldad como denominador común de la muerte de una larga lista de personas que solo querían mirarse al espejo y verse a sí mismas.

Entre 2009 y julio de este año, al menos 325 miembros del colectivo de lesbianas, gais, bisexuales, trans e intersexuales (LGBTI) han sido asesinados en Honduras. En lo que va de 2019 son ya 21 las víctimas mortales de estos crímenes de odio.

"La violencia generalizada ha marcado una situación bastante difícil para la comunidad LGBTI, porque impacta con mayor fuerza en los grupos altamente vulnerables”, dice a DW Iván Banegas, coordinador general de la Asociación Colectivo Violeta, una de las principales ONG LGBTI de Honduras. Pero peor que la violencia, dicen muchos, es la impunidad: el 90% de estos casos quedan impunes, según denunció hace poco más de una semana el comisionado nacional para los Derechos Humanos (Conadeh) de la nación centroamericana.

El reguero de muertes violentas pasa por lo general inadvertido, como una suerte de "normalidad”, pero el asesinato a principios de julio de la activista Bessy Ferrera provocó numerosas reacciones internacionales de condena, entre ellas de la diplomacia alemana. "Exijo a los cuerpos hondureños encargados de la ley que aclaren los hechos lo más rápido posible y castiguen a los perpetradores”, declaró la comisionada para Derechos Humanos y Asistencia Humanitaria del Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania, Bärbel Kofler.

El problema es que, muy a menudo, las personas LGBTI están solas contra este odio. "A veces el Estado, particularmente la Policía, es parte del problema”, explica a DW Michael. K. Lavers, experto en asuntos LGBTI en la región y corresponsal del diario estadounidense Washington Blade. El propio Conadeh ha documentado casos de agresiones por parte de agentes policiales. "No vas a llamar a la Policía porque eso puede empeorar las cosas”, prosigue el periodista.

A la institucionalización de esta intolerancia, añade Banegas, se suma una "falta de voluntad política de los últimos gobiernos” a la hora de ponerse del lado de las minorías sexuales. Algo en lo que Lavers coincide: "En público el Gobierno dice que quiere proteger a este colectivo, pero sobre el terreno la realidad es más bien otra”.

La comunidad trans de Honduras en pie de lucha

¿Puede encontrar esta comunidad aliados al otro lado del Atlántico? Klaus Jetz, secretario general de la Federación Alemana de Gais y Lesbianas (LSVD, por sus siglas en alemán), cuenta que su organización lleva años apoyando al colectivo LGBTI hondureño, siempre con la ayuda del Gobierno germano. "Hay voluntad por parte de Berlín de apoyar estos proyectos en América Central”, afirma a DW.

Desde Honduras, el activista Banegas subraya que tanto Alemania como la Unión Europea se mantienen cerca de las asociaciones LGBTI locales y que prestan un "apoyo muy fuerte”, principalmente en cuestiones técnicas y de incidencia política.

Un portavoz de la UE dijo a DW que la diplomacia comunitaria "mantiene un diálogo regular sobre este asunto tanto con el Gobierno hondureño como con las organizaciones de derechos humanos” y que seguirán monitoreando la situación. En caso de que el Estado hondureño sea incapaz de proteger las vidas de los defensores de derechos humanos, "tenemos mecanismos preparados”.

Estos, sin embargo, no lograron salvar a la activista Ferrera, dedicada a la lucha contra la transfobia. Dentro de las minorías sexuales, coinciden los expertos consultados, las mujeres trans son las que afrontan una situación de mayor vulnerabilidad.

Aprender a proteger

El alemán Jetz sostiene que es complicado saber cuál es el método más efectivo para que Berlín o Bruselas se impliquen en cuestiones como los derechos LGBTI en Honduras y el resto de América Latina. "Hay que hacer algo, pero no hay que hacer daño”, razona. "A veces la diplomacia silenciosa es más eficaz que las grandes declaraciones de prensa”. Al fin y al cabo, si se desata una tormenta, son siempre los más vulnerables quienes se quedan atrapados en medio del temporal.

Pero siempre se puede hacer más. Banegas sugiere que los fondos de ayuda fluyan directamente hacia la sociedad civil, en lugar de pasar a veces por el filtro del Gobierno de Honduras, lo cual deriva en poco acceso a los recursos: "Necesitamos que haya un cambio en la política exterior de la UE y de Alemania para poder tener una mayor presencia en la toma de decisiones”. Jetz, por su parte, pide presión política para acabar con la impunidad, pero también insiste en la cuestión educativa, tanto sobre diversidad sexual y de género como sobre derechos humanos en general. "Y eso hace falta tanto aquí en Alemania como en América Latina”.

(ers)

Deutsche Welle es la emisora internacional de Alemania y produce periodismo independiente en 30 idiomas. Síganos en Facebook | Twitter | YouTube