Alivio y escepticismo en Alemania por el acuerdo EE.UU.-Irán
15 de junio de 2026
En Alemania hay alivio, porque por fin parece haber movimiento para poner fin a la guerra con Irán, pero también hay cautela a la hora de valorar el acuerdo de paz. Dicho de otro modo: Berlín espera que los acontecimientos se concreten, porque el impredecible Donald Trump ha venido anunciando durante semanas pactos inminentes sin que después se vieran resultados tangibles.
De momento, el canciller alemán, Friedrich Merz, quiere observar si el viernes 19 de junio de 2026 se firma realmente de forma oficial el acuerdo de paz en Ginebra, tal como está previsto. Además, quiere aprovechar la cumbre del G7 en Évian (Francia), que se celebra del lunes 15 al miércoles 17 de junio, para hablar con Trump.
Según informa la agencia Reuters, el canciller también podría decidir rápidamente si la Marina alemana puede colaborar en la protección del estratégico estrecho de Ormuz, siempre que el plan de paz prospere. El Parlamento alemán podría empezar a debatir esta cuestión ya la próxima semana.
Mucha cautela en Berlín
En la plataforma X, Merz reaccionó oficialmente con prudencia. Felicitó a Estados Unidos e Irán y habló de un avance importante, aunque también añadió: "Esto puede allanar el camino para la recuperación de la economía mundial y la estabilización de la región. Ahora hay que aplicar lo acordado con determinación".
Junto con sus homólogos de Francia, Reino Unido e Italia, Merz también ha formulado las condiciones que considera necesarias para un acuerdo sostenible: Irán no debe llegar a poseer armas nucleares y es indispensable la reapertura del estrecho de Ormuz a la navegación internacional.
La prudencia domina prácticamente todas las reacciones en Alemania. El presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, declaró en un acto celebrado en Fráncfort: "Incluso si el estrecho de Ormuz vuelve a estar abierto al tráfico marítimo próximamente, pasarán meses antes de que la oferta de petróleo vuelva a normalizarse".
Incertidumbre sobre el programa nuclear iraní
La cautela alemana parece justificada. Muchos detalles del acuerdo siguen sin estar claros. Todavía no se sabe exactamente de qué manera concluirá o cómo se limitará y supervisará el programa nuclear iraní.
También quedan interrogantes sobre la secuencia de las medidas: ¿levantarán los Estados Unidos inmediatamente su bloqueo naval en el Golfo, mientras que Irán solo comenzará a retirar las restricciones en el estrecho de Ormuz después de que el acuerdo sea firmado con éxito en Ginebra? Son cuestiones complejas y queda poco tiempo hasta el viernes.
Kiesewetter habla incluso de "desastre"
No todos los representantes de los partidos gobernantes celebran las últimas noticias. Roderich Kiesewetter, el influyente experto en política exterior del partido democristiano alemán CDU, comentó en el portal T-Online que el presidente estadounidense está sacrificando intereses de seguridad a largo plazo por un éxito mediático a corto plazo.
"Esto es un desastre para la población iraní, refuerza indirectamente la maquinaria de guerra de Putin y deja completamente abierto el camino hacia una bomba atómica iraní debido a la falta de garantías firmes y verificables", ha valorado. Según Kiesewetter, Israel seguiría estando amenazado y los grupos respaldados por Irán podrían continuar desestabilizando la región.
Por parte de la formación socialdemócrata SPD, la diputada Siemtje Möller afirmó sentirse cautelosamente optimista: "El cese de las hostilidades y la apertura del estrecho de Ormuz son un importante éxito diplomático. Ahora queda por ver si realmente callarán las armas de todas las partes. El verdadero punto de conflicto, el programa nuclear iraní, todavía debe negociarse".
Alemania podría enviar un buque cazaminas
Desde hace semanas, se especula en Berlín sobre la posible participación alemana en la protección del estrecho de Ormuz, por ejemplo, mediante operaciones de desminado marítimo.
Göran Swistek, vocero del ministro de Defensa, Boris Pistorius, ha dicho en una conferencia de prensa gubernamental que dos buques de la marina alemana ya se encuentran en el Mediterráneo oriental en estado de alerta.
"El cazaminas Fulda y el buque de apoyo Mosel están siendo preparados actualmente, tanto en personal como en material, para cualquier evolución posible. Están realizando ejercicios para adaptarse a distintos escenarios y amenazas".
Si finalmente la Bundeswehr participara en las tareas de desminado en el estrecho de Ormuz, añadió Swistek, los barcos podrían llegar a la zona "en un plazo de siete a diez días".
Participación militar solo con autorización parlamentaria
Por su parte, el viceportavoz del Gobierno, Sebastian Hille, ha recordado los requisitos políticos necesarios antes de que las fuerzas armadas alemanas puedan actuar: "Debe existir una base jurídica en el derecho internacional, un mandato del Bundestag y un concepto político y militar global que sea viable". Esa base jurídica podría ser, por ejemplo, un mandato de las Naciones Unidas.
Además, sería mucho más fácil obtener la aprobación parlamentaria si la misión de desminado tuviera un carácter estrictamente defensivo. Por el momento, la impresión general en el Berlín político es que el acuerdo entre Irán y Estados Unidos plantea todavía muchas más preguntas que respuestas.
(ms/cp)